Costa Rica revive acusaciones de ‘mala fe’ y eleva presión sobre Panamá por bloqueo agropecuario
- 20/05/2026 15:51
Costa Rica acusa a Panamá de actuar “de mala fe” por mantener restricciones agrícolas pese a un fallo favorable de la OMC
La presidenta de Costa Rica, Laura Fernández Delgado, volvió a endurecer el discurso de su gobierno frente al conflicto comercial con Panamá y anunció acciones diplomáticas para enfrentar las restricciones panameñas a productos agropecuarios costarricenses.
Durante su conferencia de prensa semanal de este miércoles 20 de mayo, la mandataria afirmó que instruyó al canciller Manuel Tovar a activar una estrategia bilateral y sentar una mesa de trabajo con Panamá que “tiene que dar resultados”.
“Yo no voy a consentir que se maltrate por bloqueos que no tienen sustento legal a los productores nacionales”, declaró Fernández Delgado.
La presidenta costarricense también aseguró que su gobierno utilizará “todos los mecanismos” disponibles para defender al sector agropecuario.
“Hay gente perdiendo muchos millones en Costa Rica, productores de lácteos, de papa, de cebolla. Vamos a activar todos los mecanismos que estén a nuestro alcance para hacer justicia para el agro costarricense”, expresó.
Las declaraciones coinciden con un nuevo endurecimiento del discurso del sector privado costarricense, que volvió a acusar a Panamá de actuar de “mala fe” por mantener restricciones comerciales pese al fallo favorable que Costa Rica obtuvo ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).
La Cámara Nacional de Productores de Leche (Proleche) de Costa Rica aseguró recientemente que las pérdidas del sector ya superan los $200 millones y sostuvo que Panamá mantiene “ilegalmente” cerrado su mercado.
En declaraciones al medio El Observador, Ivannia Quesada, presidenta de Proleche, señaló que esta es la tercera administración costarricense que intenta acercamientos con Panamá sin alcanzar acuerdos.
“Entonces sí vemos una mala fe por parte de las autoridades de Panamá, porque no se ha querido llegar a ningún acuerdo y han sido múltiples los esfuerzos, reuniones y conversaciones desde el nivel privado productivo, técnico y político para llevar soluciones y propuestas”, afirmó.
Quesada añadió que “Panamá finalmente actúa de mala fe y mantiene ilegalmente el mercado panameño cerrado para Costa Rica”.
El conflicto comercial entre ambos países se mantiene desde 2019 y afecta productos como lácteos, carnes, banano, plátano, fresas y piña.
El diferendo comercial se agravó luego de que Panamá apelara en enero de 2025 el fallo de la OMC que favoreció a Costa Rica. La apelación mantiene suspendida la aplicación práctica de la decisión debido a que el órgano de apelación del organismo internacional permanece inoperante.
Este miércoles 20 de mayo, el ministro de Comercio e Industrias de Panamá, Julio Moltó, reiteró que el conflicto debe resolverse mediante el diálogo y no mediante confrontaciones políticas.
“Queremos un diálogo y no politiquería”, afirmó Moltó.
El funcionario defendió el sistema fitosanitario panameño y sostuvo que Panamá protege a sus productores bajo normas internacionales.
“El producto panameño tiene buenos estándares y bajo las mismas condiciones, con el respeto debido a la producción y al productor panameño, igual como lo tiene Costa Rica, podemos llegar a soluciones”, afirmó.
Según Panamá, el diferendo comercial comenzó en 2015, cuando Costa Rica restringió el ingreso de productos panameños avícolas, cárnicos y lácteos por supuestos incumplimientos sanitarios.
Posteriormente, el 30 de junio de 2020, en medio de la pandemia, venció una prórroga otorgada en 2014 a plantas costarricenses exportadoras. Panamá sostiene que, al no completarse la certificación sanitaria ante la entonces Autoridad Panameña de Seguridad de Alimentos (Aupsa), hoy Agencia Panameña de Alimentos (APA), se suspendió el ingreso de esos productos al mercado panameño.
Un año después, Costa Rica llevó el caso ante la OMC.
Aunque ambos gobiernos expresaron desde finales de 2025 su disposición para instalar una mesa bilateral de negociación, las conversaciones aún no se concretan y el conflicto comercial sigue escalando en el plano político y diplomático.