Darío Solís C. sobre Ley CHIPS: pese al giro de EE. UU. hacia la inversión interna, ‘Panamá aún tiene oportunidades’
- 23/03/2026 00:00
Darío Solís Caballero, comisionado nacional de la Industria de Microelectrónica y Semiconductores de Panamá, adscrito a Senacyt, presentó avances sobre los trabajos ya realizados y los que se prevé culminar en 2026. Panamá tiene previsto lanzar este año su Estrategia Nacional de Semiconductores
En un momento en que la industria de los semiconductores y la microelectrónica se ha convertido en un eje estratégico para el desarrollo económico y tecnológico a nivel global, Panamá avanza hacia su consolidación como actor regional en este sector. Con el respaldo de un decreto presidencial y una inversión inicial de $100 millones, el país apuesta por la formación de talento humano, la creación de centros de investigación y la atracción de empresas internacionales.
Darío Solís Caballero, comisionado Nacional de la Industria de Microelectrónica y Semiconductores de Panamá, adscrito a la Secretaría Nacional de Ciencia, Tecnología e Innovación (Senacyt), detalló a La Estrella de Panamá los avances de la estrategia nacional, las oportunidades de empleo que se vislumbran y los retos que enfrenta el país para posicionarse en la cadena global de valor de esta industria.
Se inició hace más de dos años y, más recientemente en 2025, el Gobierno Nacional y el presidente aprobaron fondos para financiar las diferentes actividades de la estrategia. Esta arrancó con un decreto presidencial y luego se lanzaron programas de apoyo al desarrollo del talento humano, incluyendo becas con la Arizona State University. Actualmente tenemos 17 panameños: dos en doctorado y 15 en maestría, trabajando en investigación y entrenamiento académico.
No se trata solo de maestrías y doctorados. Queremos que todas las personas puedan aprender a manejar estos sistemas. Desde la educación básica hasta el nivel medio, se busca mejorar la exposición de los jóvenes a la microelectrónica. También trabajamos con el Instituto Nacional de Formación Profesional y Capacitación para el Desarrollo Humano (Inadeh) para desarrollar destrezas laborales en jóvenes y adultos, y con universidades públicas como la Universidad de Panamá, Universidad Tecnológica de Panamá, Universidad Autónoma de Chiriquí y Universidad de las Américas, que se están alineando con la estrategia. Además, contamos con alianzas estratégicas con países como: Japón, Corea y Estados Unidos.
Eso ya debería estar ocurriendo. Queremos incentivar el emprendimiento local, mediante premios a la innovación, el fortalecemiento a empresas que ya operan en Panamá y atraer nuevas compañías internacionales. Todo esto generará plazas de trabajo y nuevas oportunidades.
Mi responsabilidad es asegurar la publicación y ejecución de la estrategia. Este año planeamos definir misiones nacionales con aliados estratégicos como Estados Unidos, Japón, Corea, Países Bajos y Singapur. También queremos lanzar oficialmente la estrategia y organizar un evento en Panamá que convoque empresas, técnicos e investigadores. Además, participaremos en el Semicon West, en San Francisco, en octubre.
Sí, aunque con la nueva administración estadounidense el enfoque cambió hacia atraer inversiones directas en su territorio, aún hay oportunidades para países como Panamá. Estamos trabajando en proyectos relacionados con ciberseguridad, propiedad intelectual y protección de cadenas de suministro, que son vitales para atraer empresas con tecnologías de doble uso.
Panamá cuenta con zonas de desarrollo económico como la Zona Libre de Colón y Panamá Pacífico, que son ejemplos claros. Pero esta tecnología puede desplegarse en todo el país, con aplicaciones en agricultura, pesca, gestión ambiental y más. La estrategia busca oportunidades a nivel nacional.
El presidente anunció una inversión inicial de $100 millones. Estos recursos se destinarán principalmente al desarrollo de talento humano, promoción internacional y construcción de facilidades como el Centro de Tecnologías Avanzadas para Semiconductores (CITAS). La idea es lograr un efecto multiplicador que atraiga empresas y genere empleo.