Desempleo y costo de vida, las preocupaciones del panameño
- 19/04/2026 00:00
Economistas consultados por los resultados de la encuesta de Opinión Pública de Gallup coinciden en que el desafío actual exige coordinación entre el sector público, privado y social para construir consensos y un modelo de desarrollo que responda a las demandas ciudadanas y fortalezca la confianza en las instituciones
Panamá refleja un clima de creciente preocupación entre los ciudadanos: el desempleo y el costo de vida se consolidan como los principales problemas que afectan la vida cotidiana. Con un 74% de los hogares percibiendo que su situación económica está peor que el año pasado, los resultados evidencian un marcado pesimismo y una demanda urgente de medidas de reactivación económica, según la Encuesta de Opinión Pública de Gallup de Panamá.
La encuesta, aplicada entre el 26 de marzo y el 1 de abril de 2026 a 1,223 ciudadanos mayores de 18 años, muestra que el desempleo y el costo de vida son los problemas más urgentes que enfrentan las familias panameñas.
Según los resultados, el desempleo es señalado por el 38% de los encuestados como su principal preocupación personal, mientras que un 37% lo identifica como el mayor problema del país.
A esta inquietud se suma el aumento del costo de vida, que ha crecido de manera significativa en los últimos meses, impulsado por factores externos como el alza en los precios del combustible.
El estudio también refleja que 74% de los hogares perciben que su situación económica está peor que el año pasado, un incremento de 15 puntos respecto a la medición de febrero. Esta percepción refuerza la sensación de estancamiento y retroceso económico, generando un clima de tensión e incertidumbre en la vida cotidiana.
”Esto representa un aumento significativo y debe alarmarnos porque esto destaca que el país ha regresado a una fase de tensión e incertidumbre, donde la economía se percibe como estancada o en franco retroceso ”, comentó Ana Patricia Alfonso, presidenta de CID Gallup Panamá, quien además mencionó que para el 2024 las personas consideraban que la situación del país estaba igual y no estaba mejor porque había una expectativa de que la economía se reactivara. Sin embargo, aclaró que desde abril de 2025 la percepción va llegando a los márgenes de junio 2025. “Estamos ya casi rozando el 80% de la población que considera o no ve una esperanza o expectativa en su situación económica”, indicó Alfonso.
La encuesta subraya que existe un fuerte clamor social por la reactivación económica, con un 68% de los panameños que consideran “muy urgente” la puesta en marcha de proyectos que impulsen el empleo y mejoren las condiciones de vida.
Entre los sectores estratégicos identificados por la ciudadanía para el desarrollo del país destacan el Canal de Panamá (42%), la construcción (16%) y el turismo (11%). Panamá, Coclé y Los Santos son las provincias donde más se reportan estas solicitudes.
La percepción ciudadana refleja un deterioro significativo del estado de ánimo colectivo. El 72% de la ciudadanía considera que el país va por el camino equivocado, cifra que representa un incremento de 12,6% respecto a la medición anterior.
El economista Patricio Mosquera destacó que “el empleo y el costo de la vida no son temas abstractos: son, probablemente, las dos variables que más inciden hoy en la percepción de bienestar de los hogares y en la confianza que la ciudadanía deposita en la economía y en sus instituciones”, subrayando la necesidad de transformar esa preocupación en una agenda de soluciones compartidas.
En la misma línea, el economista Fernando Antonio Gittens Dunker precisó que el rol de las empresas y los gremios debe entenderse en su justa dimensión: “los gremios no son generadores directos de empleo formal; su misión es estratégica: impulsan el emprendimiento, proponen políticas públicas y crean el entorno técnico necesario para la inversión”.
Gittens enfatizó que la generación de empleo es responsabilidad empresarial, pero requiere del Estado como facilitador mediante seguridad jurídica y estímulos a la inversión, mientras que la moderación de precios debe surgir de un mercado competitivo y eficiente.