Economistas alertan sobre las presiones a la deuda pública
- 31/05/2026 00:00
Expertos consultados y Moody’s coinciden en que el reto para Panamá será equilibrar la sostenibilidad financiera con la necesidad de inversión en sectores estratégicos
La deuda pública de Panamá continúa en ascenso y hasta abril de 2026 alcanzó los $61,896 millones, lo que representa un incremento de $1,888 millones en lo que va del año.
Economistas advierten que, de mantenerse el ritmo de endeudamiento se elevará la presión sobre la sostenibilidad fiscal y la relación deuda/ producto interno bruto (PIB).
El economista Luis Morán calificó el aumento como un incremento significativo, reflejo de la dependencia del recurso externo y de la falta de ingresos y diversificación de la economía.
“La relación deuda/PIB aún es superior al 60%. Debemos mantener los niveles de deuda porque no es sostenible y sigue siendo un compromiso a largo plazo, para estas y futuras generaciones”, señaló.
Morán subrayó que la tendencia ha sido destinar recursos de deuda pública para cubrir el presupuesto estatal, especialmente el gasto en planilla, y advirtió que es clave analizar en qué sectores se está endeudando el país.
El economista Raúl Moreira estimó que, al ritmo actual, la deuda pública podría alcanzar los $65,000 millones antes de fin de año.
“La presión para disminuir la deuda pública con relación al PIB tiende a aumentar al ritmo actual y podría acercarse al 65%”, explicó.
Moreira agregó que, pese al incremento, el déficit fiscal se mantendría dentro de los límites de la Ley de Responsabilidad Social Fiscal (LRSF).
El informe de la Dirección de Financiamiento Público del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) detalla que el aumento del saldo de la deuda pública total al cierre de abril, fue de 3.1% respecto al saldo registrado a marzo de 2026.
Los primeros tres meses del año el déficit fue de $1,669 millones, según datos del MEF. Para este cierre de abril se solicitaron $500 millones al Banco Nacional de Panamá, $109 millones en letras del Tesoro, otros $2,500 millones a la banca internacional, $14 millones a organismos multilaterales como al Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe - (CAF), y por la variación cambiaria se encareció en $179 millones, detalla el informe oficial.
La agencia Moody’s Ratings anunció la conclusión de su revisión periódica de las calificaciones soberanas de Panamá, manteniendo la nota de largo plazo en Baa3 con perspectiva negativa. El informe reconoce avances en la consolidación fiscal, pero advierte que persisten riesgos estructurales que limitan la sostenibilidad de las finanzas públicas.
Según Moody’s, el perfil crediticio del país se apoya en un crecimiento económico sostenido, altos niveles de inversión y el papel estratégico del Canal de Panamá en el comercio mundial. La dolarización oficial continúa siendo un factor positivo al reducir riesgos cambiarios y abaratar el financiamiento soberano.
No obstante, la calificadora subraya que la carga de deuda y los indicadores de asequibilidad se han deteriorado desde 2023, presionando la fortaleza fiscal. En 2025, las medidas de consolidación permitieron reducir el déficit del sector público no financiero a 3.7% del PIB, por debajo del techo de 4% de la regla fiscal y del 6.2% registrado en 2024. En el primer trimestre de 2026, el déficit se ubicó en 1.4% del PIB, apoyado por mayores ingresos y disciplina en el gasto.
Moody’s proyecta que la deuda se estabilizará en torno al 66–67% del PIB, con costos de intereses en descenso, aunque advierte que la credibilidad de la política fiscal será determinante para sostener la confianza de los inversionistas. La agencia también señala un posible factor positivo: la eventual reanudación de operaciones de la mina Cobre Panamá, que aportaría ingresos recurrentes y aliviaría las cuentas fiscales.