El FMI prevé una desaceleración global en 2026 por guerra en Oriente Medio
- 13/07/2026 00:00
El organismo proyecta que la economía mundial crezca un 3.0% en 2026 y un 3.4% en 2027. Además vaticina un repunte de la inflación global hasta el 4,7% este año, en un escenario donde solo la inteligencia artificial amortigua una mayor caída
El Fondo Monetario Internacional (FMI) proyecta una leve desaceleración en la economía mundial, la cual crecerá un 3.0% en 2026 y un 3.4% en 2027, según la actualización de su informe Perspectivas de la Economía Mundial (WEO) de julio de 2026.
Estas cifras representan una baja frente al promedio de 3.5% registrado entre 2024 y 2025, reflejando un panorama de menor dinamismo global, aunque los datos acumulados prácticamente no varían respecto a lo anticipado en abril.
De acuerdo con el organismo, el impacto geopolítico negativo derivado del conflicto en Oriente Medio está siendo parcialmente contrarrestado por el mayor ímpetu de la demanda en el ciclo tecnológico mundial, impulsado por los avances y la adopción de la inteligencia artificial (IA).
Sin embargo, el estancamiento afecta de forma desigual según el nivel de exposición de cada país: mientras los exportadores de energía fuera de la zona de conflicto y las naciones integradas a la cadena de valor tecnológica registran mayor actividad, las economías de bajos ingresos que importan energía y están al margen de la ola digital sufren el mayor debilitamiento.
En el plano de los precios, el FMI advierte que la tendencia de desinflación observada desde principios de 2024 se ha detenido. Debido a una revisión al alza en las proyecciones, la inflación general global subirá del 4.1% en 2025 al 4.7% en 2026, antes de descender al 3.9% en 2027.
Los riesgos para el crecimiento se mantienen sesgados a la baja, ya que un recrudecimiento de las tensiones en Oriente Medio podría prolongar la volatilidad en las materias primas, alterar los canales de suministro y endurecer las condiciones financieras internacionales, a lo que se suman amenazas como la fragmentación comercial y una posible corrección de las expectativas generadas en torno a la tecnología.
Para enfrentar este escenario de “vientos cruzados”, el informe determina que las prioridades de política económica deben centrarse en restablecer la estabilidad de precios mediante una comunicación clara y la defensa de la independencia de los bancos centrales.
Asimismo, el FMI insta a las autoridades a reconstituir de forma urgente sus márgenes fiscales mediante ayudas públicas estrictamente temporales y focalizadas que preserven las señales de precios, acompañadas de reformas estructurales que promuevan la seguridad energética y la preparación frente a la inteligencia artificial.