El Niño reduce hasta 60% las lluvias en el Pacífico de Panamá y presiona al agro
- 27/08/2026 12:41
El fenómeno, catalogado como ‘muy fuerte’ por la NOAA y con efectos que podrían extenderse hasta mayo de 2027, ya genera estrés hídrico en 11 cuencas hidroenergéticas y complica la planificación de cultivos como arroz y cebolla, advierte el Imhpa
Los registros validados por el Instituto de Meteorología e Hidrología de Panamá (Imhpa) muestran una disminución de hasta 60% de las lluvias en el Pacífico, según explicó a medios locales su directora, Luz Graciela Calzadilla.
El dato se conoce mientras el Gobierno Nacional declaró el estado de emergencia por el fenómeno de El Niño, una medida que, de acuerdo con Calzadilla, responde a dos situaciones: el exceso de lluvia en el Caribe y la disminución de las precipitaciones en el Pacífico.
El Niño es un fenómeno de origen climático relacionado con el calentamiento del océano Pacífico oriental ecuatorial. Aunque no es causado por el cambio climático, este amplifica y empeora sus efectos.
“El estado de emergencia se ha declarado en dos vías: la parte de exceso de lluvia en el Caribe, que es un comportamiento normal del fenómeno del Niño, y la disminución, recalco, la disminución de las lluvias en el Pacífico”, afirmó Calzadilla durante el noticiero matutino de TVN, el 26 de agosto.
Calzadilla explicó que este comportamiento es típico del fenómeno de El Niño para Panamá. La temporada lluviosa, indicó, entró de manera irregular justamente por el fenómeno. En junio todavía había sectores como el Arco Seco que no habían normalizado las lluvias en su región, lo que hizo que se fuera acumulando el déficit.
El Imhpa validó sus pronósticos de mayo, junio, julio y lo transcurrido de agosto. “En términos, digamos que promedio, hemos tenido una disminución en el Pacífico de hasta 60% de lluvias en el Pacífico”, sostuvo Calzadilla.
La funcionaria aclaró que la disminución de las lluvias no significa que haya dejado de llover. “Nunca hemos dicho que no va a llover, sino que tenemos períodos de 15 días que no hay lluvia y de repente vienen tres, cuatro días con aguaceros intensos, pero de muy corta duración”, res
Estrés hídrico en 11 cuencas hidroenergéticas
La reducción de las precipitaciones también está acompañada por una disminución de los caudales. Calzadilla explicó que 11 cuencas hidroenergéticas están con estrés hídrico, donde se encuentran las 40 centrales hidroeléctricas. “Entonces hay una disminución importante en los caudales”, aseveró.
Detalló que en el área de Bayano prácticamente no está lloviendo y la hidroeléctrica Bayano está parada y no está generando. Fortuna y Changuinola han recibido agua del Caribe y tienen niveles diferentes, mientras que el Canal de Panamá está teniendo limitaciones de agua, recordó la funcionaria.
Indicó que la situación también alcanza a otras cuencas. Por ejemplo la del río Pacora, ahora está seca.
Calzadilla señaló que hay 50 y tantas tomas del Idaan que podrían verse afectadas. Dijo que el Imhpa elaboró un documento sobre las condiciones de las cuencas que están “complicadas” y se lo entregó a MiAmbiente (Ministerio de Ambiente) debido a que “esa institución es la encargada de las concesiones. MiAmbiente, a su vez, entregó la información al director del Idaan (Instituto de Acueductos y Alcantarillados Nacionales)”, aseguró.
También disminuyen las aguas subterráneas
Calzadilla explicó que la reducción de las lluvias también afecta las aguas subterráneas. Cuando llueve, señaló, lo primero que hace el suelo es recargar los acuíferos. Una vez que el acuífero está recargado, comienza a correr el agua en los recursos hídricos.
Cuando disminuyen las lluvias, también disminuye el recurso subterráneo. “Es como digo yo es un círculo vicioso. O sea, no tengo agua en las capas subterráneas y tampoco tengo agua en los ríos”.
El IImhpa mantiene el monitoreo mediante estaciones meteorológicas e hidrológicas, aunque Calzadilla señaló que estas no son suficientes. “Nosotros tenemos esa meta y ese objetivo de ampliar nuestra red de estaciones, tanto hidrológicas como meteorológicas”, señaló la funcionaria.
El Niño complica la planificación agrícola
Las condiciones de lluvia también generan preocupación entre productores de diferentes rubros. Calzadilla explicó que el Imhpa ha estado acompañando al Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA) en las mesas técnicas relacionadas con las cadenas agroalimentarias y ha mantenido reuniones con la asociación de arroceros, la Asociación Nacional de Ganaderos de Panamá (Anagan), los cebolleros y productores de Tierras Altas.
También mencionó el trabajo con productores de arroz, café y tomate. En el caso de la cebolla, explicó que los productores de Tierras Altas están preocupados porque el cultivo necesita agua durante los períodos en que normalmente llueve.
“Ese trastoque hace que ya el agricultor no sepa ni cuándo sembrar ni cuándo regar”, alertó Calzadillas.
La funcionaria también mencionó la inquietud que existe en el sector por el tema de la importación de cebolla. Así como también del arroz que, aseguró, “es otro de los rubros que enfrenta dificultades. El arroz es una planta acuática, pero que también necesita horas de sol”.
Calzadilla señaló que en Darién se siembra mucho arroz y que los productores de esa zona también están preocupados.
También mencionó las condiciones del Arco Seco y Chiriquí Oriente: “El Arco Seco está pasándola muy mal. Chiriquí Oriente, muy mal. El este, el área de Darién, donde se siembra mucho arroz”.
La directora del Imhpa pidió no bajar la guardia por el hecho de que en determinadas zonas se registren lluvias. “Si la persona está recibiendo lluvia en su zona, créanme que el Arco Seco está pasándola muy mal”, advirtió.
El Niño podría mantenerse hasta mayo de 2027
Calzadilla explicó que el Imhpa había advertido desde marzo, abril y mayo que el fenómeno de “El Niño era inminente” y que estaba circulando durante la temporada seca, lo que atrasó la entrada de la temporada lluviosa.
Las temperaturas del Pacífico ecuatorial están por encima de los 2 grados Celsius y la NOAA ya cataloga el fenómeno como “muy fuerte”, según explicó la funcionaria.
De acuerdo con el pronóstico de la NOAA citado por Calzadilla, El Niño podría mantenerse hasta mayo de 2027. “El fenómeno del Niño, como te decía, por ese pronóstico de la NOAA, se va a mantener hasta mayo del otro año”, afirmó.
La funcionaria explicó que un fenómeno de El Niño dura entre nueve y 12 meses y que los 12 meses se cumplirían en mayo. También señaló que el fenómeno aumenta las temperaturas entre 2 y 3 grados Celsius por encima de las máximas.
Al combinarse esas temperaturas con la humedad relativa de la temporada lluviosa, explicó, se produce una sensación térmica agobiante.
Noviembre y una temporada seca más seca
Las previsiones para los próximos meses también apuntan a una disminución de las lluvias.
Calzadilla explicó que noviembre suele registrar importantes afectaciones por las lluvias en Panamá, pero que este año el pronóstico es diferente. “Este año las lluvias estamos pronosticando que van a desaparecer, es decir, van a escasear, porque va a llover probablemente chubascos”, previó.
La funcionaria señaló que a partir de la segunda quincena de noviembre no se esperan los aguaceros característicos de ese mes. “No vamos a tener esos aguaceros característicos de noviembre”, acotó Calzadillas.
Para diciembre, indicó, esta condición se presentaría de manera generalizada tanto en el Caribe como en el Pacífico. El Imhpa también ha elaborado pronósticos para enero, febrero y marzo. “Entonces vamos a tener una temporada seca más seca”, apuntó.
Calzadilla aclaró que esto no significa que no vaya a llover. Pueden presentarse lluvias por condiciones locales, como el calentamiento diurno, pero El Niño afectará esas precipitaciones.
Panamá busca fortalecer su hoja de ruta climática para el agro
El Ministerio de Desarrollo Agropecuario, junto con el Ministerio de Ambiente, la Organización de las Naciones Unidas (ONU) y el Green Climate Fund (GCF), desarrolla el Taller de Validación de la Actualización del Plan Nacional de Cambio Climático para el Sector Agropecuario.
El taller busca validar y fortalecer una hoja de ruta estratégica que permita impulsar alternativas reales, viables y sostenibles para los productores, entre ellas tecnologías de captación de agua, variedades de cultivos más resistentes, sistemas de riego eficientes y buenas prácticas agrícolas adaptadas al clima actual.
El espacio reúne a autoridades, productores y profesionales vinculados al sector agropecuario para aportar sus conocimientos y experiencias en la construcción de estrategias frente a los efectos del cambio climático.
Jeyson Ortega, director de la Regional del MIDA en Chiriquí, dio apertura al espacio de trabajo y destacó que Panamá enfrenta desafíos como sequías prolongadas, variabilidad de las lluvias y aumento de las temperaturas, condiciones que impactan directamente las actividades productivas y requieren respuestas concretas para quienes trabajan en el campo.
El proceso contempla las necesidades del pequeño, mediano y gran productor, con herramientas que permitan mantener la producción, proteger los recursos naturales y contribuir a la seguridad alimentaria del país.
El llamado a planificar
Calzadilla planteó que las condiciones actuales deben servir para aprender y mejorar la planificación del sector.
El fenómeno de El Niño terminará, señaló, pero puede venir una Niña o posteriormente otro episodio de El Niño.
“El Niño va a acabar, pero puede venir una Niña, puede venir un Niño próximamente. Entonces tenemos que aprender, aprender de las lecciones, mejorar y cambiar el chip”, recalcó Calzadilla.
Para el sector agrícola, su mensaje es avanzar hacia una planificación que no dependa exclusivamente de esperar las lluvias: “Yo voy a sembrar no a ruego, rogando que llueva, sino con riegos”.