Empleo cae en cuatro de cinco sectores económicos de Panamá, revela encuesta del INEC
- 17/10/2026 00:00
La Encuesta Económica Trimestral del INEC confirma reducciones en la plantilla laboral de entre 0.9% y 4.1% en la industria manufacturera (-4.1%), algunos servicios (-3.3%), hoteles y restaurantes (-1.3%) y comercio al por menor (-0.9%); un resultado que choca con la baja del desempleo nacional de 10.4% a 8.5%
Panamá reduce el desempleo y aumenta la población ocupada, según la Encuesta de Mercado Laboral del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC) a agosto de 2026, pero la Encuesta Económica Trimestral EET) de la misma institución revela que cuatro de cinco actividades económicas analizadas registraron una caída del personal empleado durante el primer semestre. A esta diferencia entre los indicadores se suma otra preocupación: el consultor laboral René Quevedo advierte, a partir de sus cálculos sobre el mercado laboral, una disminución de los puestos a tiempo completo y un aumento del subempleo invisible. Las cifras plantean una interrogante de fondo: ¿la recuperación del empleo está generando también trabajos estables y con ingresos suficientes?
Los resultados de la Encuesta Económica Trimestral del INEC, publicada este 13 de octubre, por la Contraloría General de la República, revelan que el personal empleado cayó en cuatro de cinco actividades económicas durante el primer semestre de 2026.
La EET recopiló información de 1,517 empresas privadas no financieras con cinco y más personas empleadas, abarcando las actividades de industrias manufactureras, comercio al por mayor, comercio al por menor, hoteles y restaurantes, y algunos servicios, con exclusión de sectores como intermediación financiera, Canal de Panamá, electricidad y servicio doméstico.
Los datos recopilados entre el 6 de julio y el 5 de septiembre revelan que la muestra estuvo concentrada geográficamente en la provincia de Panamá con 727 empresas (47.9%), Chiriquí con 226 (14.9%), y Panamá Oeste y Veraguas con 113 cada una (7.4%), sumando en conjunto el 77.7% de las unidades evaluadas, mientras que el 22.3% restante se distribuyó en las demás provincias.
Al comparar el desempeño del primer semestre de 2026 con el mismo período del año anterior, el sector de industrias manufactureras registró la mayor contracción en personal empleado con un 4.1%, ubicándose en un promedio de 66,579 trabajadores (43,835 en Panamá y 22,744 en el resto del país).
Le siguieron el sector de algunos servicios con una caída de 3.3% y un promedio de 91,764 empleados (80,883 en Panamá y 10,880 en el resto del país); hoteles y restaurantes con un descenso de 1.3% y un promedio de 39,524 empleados (29,881 en Panamá y 9,643 en el resto del país); y el comercio al por menor con una baja de 0.9%, alcanzando 125,065 ocupados (111,505 en Panamá y 13,560 en el resto del país). En contraste, el comercio al por mayor se erigió como la única actividad con saldo positivo al crecer 0.7% en empleo, promediando 75,412 personas (70,844 en Panamá y 4,568 en el resto del país).
En cuanto a las remuneraciones pagadas, los incrementos se reportaron en el comercio al por mayor con un alza del 2.3% a nivel nacional (+2.1% en Panamá y +6.9% en el resto del país) y el comercio al por menor con un 1.9% (+2.5% en Panamá y -3.8% en el resto del país).
Por el contrario, las remuneraciones retrocedieron en industrias manufactureras un 2.4% (-3.5% en Panamá y +0.7% en el resto del país), en hoteles y restaurantes un 1.2% (-3.2% en Panamá y +5.9% en el resto del país), y en algunos servicios un 0.1% (-0.4% en Panamá y +1.4% en el resto del país).
Respecto a los ingresos totales, el comercio al por mayor destacó con un repunte de 38.1% (+38.6% en Panamá y +13.4% en el resto del país), seguido de algunos servicios con 4.9% (+4.6% en Panamá y +8.1% en el resto del país), y comercio al por menor junto a hoteles y restaurantes con un 2.2% cada uno (este último impulsado por un 12.2% en el resto del país frente a un -0.4% en Panamá). La industria manufacturera fue la única con caída en sus ingresos, reduciéndose un 1.1% (-2.0% en Panamá y +1.3% en el resto del país).
Los resultados de la EET contrastan con los indicadores generales de la Encuesta de Mercado Laboral del INEC, que reflejan una mejora en la ocupación y una reducción del desempleo a agosto de 2026. De acuerdo con esta segunda encuesta, la población ocupada alcanzó los 2,045,000 trabajadores, un aumento de 77,231 personas, equivalente al 3.9%, frente a septiembre de 2025.
En el mismo período, la tasa de desempleo nacional disminuyó de 10.4% a 8.5%, una reducción de 1.9 puntos porcentuales. Entre las mujeres, el indicador pasó de 13.2% a 10.4%.
La informalidad laboral también registró una reducción, de 47.1% a 45.8%. El sector privado concentró cerca del 46% de la población ocupada, mientras que el comercio, la agricultura, la construcción, el transporte y la industria manufacturera figuraron entre las actividades con mayor número de trabajadores.
Ambas encuestas, sin embargo, tienen alcances y períodos de referencia diferentes. La EET examina el comportamiento del personal empleado en empresas privadas no financieras de determinadas actividades durante el primer semestre, mientras que la Encuesta de Mercado Laboral mide indicadores generales de ocupación, desempleo e informalidad a septiembre de 2025 y agosto de 2026.
Por ello, la disminución del personal en cuatro actividades empresariales no contradice necesariamente el aumento de la población ocupada a nivel nacional: se trata de mediciones distintas, que permiten observar diferentes dimensiones del mercado laboral.
Quevedo considera que las cifras del INEC sobre el desempeño laboral de algunas actividades económicas durante el primer semestre de 2026 son consistentes con los resultados del Informe del Mercado Laboral a agosto de 2026, publicado recientemente. Ambos reflejan una disminución del número de empleados en sectores clave como comercio, manufactura y hoteles y restaurantes, así como la concentración del empleo formal de estas actividades en la provincia de Panamá, que reúne el 89%, 66% y 76% de los trabajadores, respectivamente.
Quevedo destacó que el informe trimestral del INEC también muestra un aumento en las remuneraciones pagadas a los trabajadores de estas actividades. “En otras palabras, hay menos trabajadores, pero son mejor pagados”, subrayó. Sin embargo, a su juicio, estos datos deben analizarse en un contexto más amplio, pues “son reflejo de una economía en transición, de un entorno (2012-2024) en el cual solo el Estado generó empleo formal y los mayores aumentos salariales, financiados a través de endeudamiento, a uno donde es el sector privado el que genera la mayoría de los empleos y se redujo el déficit fiscal”.
Según cifras del INEC citadas por Quevedo, entre 2012 y 2024 se generaron 303,023 empleos. De estos, 63,044 correspondieron a funcionarios públicos y 264,153 a trabajadores informales, mientras que la empresa privada perdió 24,174 trabajadores asalariados. Durante ese período, además, la deuda externa aumentó en $39,000 millones.
En contraste, entre 2024 y 2026 se han generado 121,817 nuevos empleos, incluidos 109,931 asalariados del sector privado, 6,803 funcionarios públicos y 5,083 trabajadores informales. Este comportamiento coincidió con una reducción del déficit fiscal, de 7.4% en 2024 a 3.7% en 2025.
Quevedo añadió que esta transición ocurre en una economía que, desde 2018, tiene 466,000 habitantes más y $6,500 millones menos de inversión productiva. Esta última cifra comprende $4,114 millones de inversión extranjera directa, $2,200 millones de inversión pública y $258 millones en financiamiento bancario al sector productivo.
Entre septiembre de 2025 y agosto de 2026 se generaron 77,231 nuevos empleos, de los cuales 46,853, equivalentes al 61%, fueron empleos formales del sector privado.
No obstante, Quevedo explicó que, pese a los aumentos registrados en varias actividades, también hubo reducciones de puestos de trabajo en el servicio doméstico (-7,257), otras actividades de servicios (-5,376), comercio (-4,909), suministro de electricidad, gas, vapor y aire acondicionado (-2,750), y suministro de agua, alcantarillado, gestión de desechos y actividades de saneamiento (-1,033).
El experto señaló que el comercio, particularmente en la provincia de Panamá, ha sido, “con diferencia”, el sector más afectado por la contracción de la liquidez, una situación que coincide con cambios importantes en los hábitos de consumo de los panameños.
Entre septiembre de 2025 y agosto de 2026, la provincia de Panamá perdió 33,312 empleos. En ese mismo período, según Quevedo, solo se generaron puestos de trabajo para personas de entre 30 y 49 años.
En ese grupo etario se crearon 160,780 empleos, mientras que 86,549 trabajadores de otras edades perdieron sus fuentes de ingreso.
Aumenta el subempleo invisible
Otro componente clave de la dinámica laboral y de la contracción de la liquidez, destacó Quevedo, es la “pérdida de empleos a tiempo completo y el marcado incremento del subempleo invisible”. Esta categoría comprende a personas que trabajan 40 horas o más a la semana y perciben ingresos inferiores al salario mínimo. En Panamá existen 59 salarios mínimos.
“Los 77,231 nuevos empleos creados son el resultado de una disminución de 144,985 trabajadores de tiempo completo y el aumento de 199,785 trabajadores en subempleo invisible, 12,887 en subempleo visible y 9,544 a tiempo parcial”, aseveró.
Quevedo afirmó que cuatro de cada cinco nuevos trabajadores en situación de subempleo invisible se concentran en siete actividades: comercio (30%), agricultura (17%), hoteles y restaurantes (13%), industria (8%), logística (7%), salud (5%) y construcción (5%).
Además, indicó que el 86% de los nuevos trabajadores en esta condición reside en las provincias de Panamá (30%), Panamá Oeste (20%), Chiriquí (13%), Coclé (7%), Colón (7%) y Veraguas (7%). Dos de cada tres nuevos trabajadores en situación de subempleo invisible son hombres, agregó.
El presidente José Raúl Mulino atribuyó la mejora de los indicadores laborales a una economía que, según afirmó, recuperó la confianza nacional e internacional. También destacó la generación de más empleos privados que públicos por primera vez en 12 años.
Por su parte, la ministra de Trabajo y Desarrollo Laboral, Jackeline Muñoz, informó que entre enero y julio de 2026 se gestionaron 206,942 contratos laborales, un 20.6% más que en el mismo período de 2025. La funcionaria también estimó que el desempleo podría ubicarse en el 9.3%, una proyección que debe distinguirse de la tasa del 8.5% reportada por el INEC a agosto.
Para Quevedo, el aumento de las contrataciones y otros indicadores económicos respaldan su evaluación favorable sobre la generación de empleo formal privado. Sin embargo, reconoce que persisten desafíos relacionados con la dependencia del endeudamiento y la necesidad de generar confianza para atraer inversión.
Pese a la fuerte contracción de la inversión, “se está generando más empleo formal privado que nunca”, afirmó Quevedo, señalando que “así lo demuestran el aumento de las contrataciones laborales reportadas por el Mitradel, las mayores recaudaciones por concepto de cuota obrero-patronal y Seguro Educativo, la cifra de venta de autos más alta en 10 años y la importante reducción de la morosidad bancaria”, acotó.
Sin embargo, reconoció que “hay retos por superar”. Según sus cifras, el 82% de quienes ganan más de $800 mensuales son servidores públicos, frente al 63% registrado en 2025. Quevedo señaló que estos salarios se financian principalmente mediante endeudamiento. En 2025, el servicio de la deuda, por $3,019 millones, superó los aportes del Canal de Panamá, que ascendieron a $2,965 millones. “Se han hecho ajustes importantes para comenzar a disminuir nuestra histórica dependencia del endeudamiento y que sea la empresa privada la que genere los empleos. Esto requerirá seguir transmitiendo confianza de que invertir en Panamá es buen negocio”, apuntó Quevedo.
La evidencia disponible apunta a un mercado laboral con avances en el número de ocupados, pero con diferencias importantes entre actividades económicas y modalidades de empleo. La reducción del desempleo es una señal favorable; la caída del personal en cuatro sectores y el aumento del subempleo señalados por Quevedo plantean otra pregunta: ¿cuánto de la mejora se traduce en empleos estables y con ingresos suficientes? Esa distinción resulta fundamental para evaluar no solo cuántos puestos de trabajo genera la economía panameña, sino también qué condiciones ofrecen a quienes los ocupan.