Energías eólica y solar lideraron el mercado en América Latina
- 02/01/2026 00:00
El hito no es solo fruto de la riqueza natural de la región, sino de la maduración de marcos regulatorios, una mayor pericia tecnológica y un flujo creciente de inversiones hacia proyectos con estándares de sostenibilidad
América Latina y el Caribe se encuentran en un punto de inflexión histórico. En un contexto global marcado por la urgencia climática y la transformación tecnológica, la región ha comenzado a desplegar una transición energética que equilibra la ambición ambiental con el realismo técnico.
Así concluye el Panorama Energético 2025, presentado por la Organización Latinoamericana de Energía (Olade), el cual confirma que el mapa energético regional está sufriendo una metamorfosis profunda, orientada hacia la seguridad, la descarbonización y el desarrollo económico de largo plazo.
Los indicadores de 2025 revelan un avance contundente: la capacidad de generación renovable creció un 7 %, consolidando un escenario donde el 67 % de la electricidad regional ya proviene de fuentes limpias. Este dinamismo está liderado por las energías eólica y solar, que representaron el 61% de la nueva capacidad instalada este año. Este hito no es solo fruto de la riqueza natural de la región, sino de la maduración de marcos regulatorios, una mayor pericia tecnológica y un flujo creciente de inversiones hacia proyectos con estándares de sostenibilidad.
La electrificación de la economía también muestra señales de aceleración. El consumo eléctrico final aumentó un 3.7 %, reflejando una estructura social y económica que busca mayor eficiencia. Un componente crítico en este avance es la integración del almacenamiento: con 1.7 GW de capacidad instalada en baterías, la región ha comenzado a resolver el desafío de la variabilidad de las renovables, asegurando la estabilidad de sus redes eléctricas.
Sin embargo, la transición no prescinde de los combustibles fósiles de menor impacto. El gas natural se ha consolidado como la principal fuente de “energía firme” para la transición, con un aumento del 12 % en su capacidad de generación durante 2025.
Este crecimiento contrasta con la caída drástica en el uso de carbón y petróleo para electricidad, que disminuyeron un 21 % y 31 % respectivamente. El gas natural funciona así como el respaldo estratégico necesario para garantizar el suministro mientras se reducen las emisiones globales del sector.
El cambio de paradigma es igualmente visible en las calles. La movilidad eléctrica ha dejado de ser una promesa para convertirse en una realidad de mercado: entre 2022 y 2025, el parque de vehículos ligeros electrificados creció un impresionante 851 %. Solo en 2025, las ventas aumentaron un 52 %, anticipando una transformación estructural en la planificación urbana y la infraestructura de carga que posiciona a la región como un mercado emergente de alto potencial para la electromovilidad.
Hacia el futuro, las proyecciones para 2050 bajo un escenario de descarbonización acelerada (Net-Zero) plantean una escala de inversión sin precedentes. Se estima que la región necesitará movilizar casi 1.5 billones de dólares para triplicar su capacidad instalada, alcanzando un 83 % de participación renovable. En este horizonte, el gas natural mantendrá un rol relevante (aportando el 22 % de la electricidad) mientras surgen nuevas fronteras de consumo, como el hidrógeno verde y la expansión masiva de centros de datos.
El informe de Olade deja una conclusión clara: América Latina y el Caribe van en la dirección correcta. No obstante, el éxito final de esta transición dependerá de la capacidad de los gobiernos para fomentar la cooperación regional, establecer reglas de juego estables y movilizar capacidades técnicas que transformen estos desafíos en oportunidades de desarrollo sostenible para sus ciudadanos.