Economía

¿Es factible reducir la jornada laboral a cuatro días?

Ciudad de Panamá Martín Bernetti | AFP
Actualizado
  • 15/03/2024 00:00
Creado
  • 14/03/2024 18:29

Diversas voces analizan la propuesta del vicepresidente José Gabriel Carrizo de reducir la jornada laboral y aumentar el salario mínimo a $1.000

“Sin sentido y descabellada”, así calificaron algunos economistas la propuesta del vicepresidente y candidato presidencial José Gabriel Carrizo, de reducir la jornada laboral a cuatro días semanales, con diez horas de trabajo por día, e incrementar el salario mínimo a $1.000.

“Es una propuesta descabellada, que no ha pasado por un periodo de análisis y que resulta impracticable en Panamá, a corto plazo”, dijo el economista Rolando Gordón a La Estrella de Panamá.

Según el especialista, la realidad hace que no sea factible obligar a las empresas a someterse a este tipo de iniciativas, dado que Panamá atraviesa por un escenario de alta informalidad laboral y desempleo.

Esta mirada es compartida también por el consultor empresarial y experto laboral René Quevedo, quien explicó que en la última década (2013-2023), fue el gobierno quien se encargó de producir la mayor cantidad de empleos, por lo cual, no es sostenible pensar que se podría aumentar el salario y reducir los días de trabajo, en poco tiempo.

“Durante ese periodo se perdieron 25.705 empleos asalariados privados, pero se agregaron 77.234 funcionarios y 235.480 nuevos trabajos informales a la economía”, detalló.

“Cada trabajador asalariado privado que perdió su empleo, en esa década, fue reemplazado, en la economía, por 3 funcionarios y 9 informales, síntoma de un severo proceso de precarización y estatización laboral, producto de la pérdida de confianza en el clima para la inversión privada en el país”, agregó.

Esta situación se incrementó durante la pandemia, cuando “entre agosto 2019 y agosto 2023 se crearon 17.974 empleos, que es el saldo resultante de la pérdida de 19.812 empleos asalariados del sector privado, la incorporación de 36.482 funcionarios a la planilla estatal y 49.039 nuevos informales a la economía”, aseguró Quevedo.

En ese contexto, la propuesta del vicepresidente Carrizo es observada por Quevedo como algo que “no tiene mucho sentido”, porque el país tiene una economía que “solo genera empleo informal y, donde 2 de cada 3 empleos del sector privado son informales, o empleados de empresas con menos de 10 trabajadores”, explicó.

Temístocles Rosas, presidente del Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP), dijo a ‘La Decana’ que otro factor a considerar es el Código de Trabajo, el cual, en su artículo 70, establece que la jornada máxima de trabajo diurno es de ocho horas y la semana laborable de hasta 48, por lo que aumentar la carga de trabajo a 10 horas requiere que se modifique la legislación vigente.

“Nuestro país basa su estructura económica en la logística, el turismo y el comercio. Estas tres actividades son 24/7 por lo que una normativa de 4 días laborables afectaría su productividad”, ponderó.

Datos del informe ‘¿Listos para despegar? Aprovechar la estabilidad macroeconómica para el crecimiento’, emitido por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) hace una semana, evidencia que la productividad es el punto más débil de América Latina y el Caribe, porque que solo se incrementó un 0,06%, en las últimas cinco décadas. Si se mide América Latina y el Caribe por separado, los datos de crecimiento de la productividad en ese periodo fueron de 1,85% y 1,3%, respectivamente.

A juicio de Gordón, esta medida solo generaría que se acreciente la crisis de productividad que tiene el país. “Exigirle a una persona que trabaje 10 horas seguidas y que sea productiva es difícil, a no ser que se aumenten las horas de descanso en el trabajo, pero eso es complejo”, aseguró.

“Llama la atención que la idea de aumentar el salario mínimo a $1.000 fue propuesta por los gremios de trabajadores hace unos meses y se determinó que no era factible, es extraño que ahora lo sea”, adjuntó.

“Es importante que los candidatos analicen lo que van a sugerir, antes de hacerlo, porque pareciera que lo único que quieren es conseguir votos”, acotó.

La mirada internacional

En el mundo, más de 10 naciones han comenzado a implementar jornadas laborales de cuatro días semanales, con distintos grados de éxito. Bélgica, Reino Unido, Escocia, Gales, España, Islandia, Suecia, Japón y Nueva Zelanda están incorporando proyectos que van en esta línea. Mientras que, Canadá y Estados Unidos, lo analizan.

En noviembre de 2022, el primer ministro belga, Alexander Croo, anunció que el país iba a darle la “libertad” a las personas y empresas de acogerse a una jornada laboral de cuatro días, pero sin reducir la carga de horas laborales en la semana y manteniendo el mismo salario.

“El objetivo es dar más libertad a las personas y a las empresas para organizar su tiempo de trabajo”, justificó Croo, en conversaciones con medios locales. “Si comparamos nuestro país con otros, a menudo veremos que somos mucho menos dinámicos”, añadió.

El 20 de noviembre de 2023, el diario belga Le Soir publicó un artículo titulado “El fracaso de la semana de cuatro días”, en el cual se argumentaba, citando fuentes oficiales, que solo el 0,5% de los trabajadores se había acogido a la medida, ya que había “cierta desconfianza” en las empresas, las cuales consideraron que sus estructuras organizativas no son compatibles con cuatro días de trabajo.

A esto hay que sumarle que múltiples empleados no poseían la información adecuada para poder solicitar el cambio de días y que, algunos, consideraron que esto podría ser una herramienta para que se les incrementase la carga de trabajo.

El caso británico fue distinto. El 6 de junio de 2022 un total de 61 empresas locales y más de 3.300 empleados participaron de un programa dirigido por universidades locales, en el cual se puso a prueba el modelo “100:80:100”, que consistía en mantener el 100% del salario, a la par de reducir la jornada laboral al 80% y mantener el 100% de productividad.

Según datos de 4 Day Week UK, el 92% de las compañías participantes decidió mantener la medida.

En Colombia, la iniciativa fue aplicada por la empresa Grupo Hada, dedicada a la fabricación de jabones, a nivel internacional. Bajo el nombre de “Flexiviernes” se decidió que los 1.100 trabajadores que tiene en su sede de Barranquilla, recortaran un día de trabajo.

Esta decisión se tomó luego de la entrada en vigencia de la Ley 2101 de 2021, que busca reducir los días de trabajo, de forma gradual, sin alterar el salario de los trabajadores. La legislación apunta a bajar la jornada de 48 a 42 horas semanales, en cuatro años.

Otro país de la zona que está estudiando la medida es México, en donde se lleva discutiendo, desde octubre de 2022, bajar de 48 a 40 horas de trabajo semanal, sin llegar a resolución del tema. Diversos gremios de la sociedad han hablado a favor y en contra e inclusive, el presidente de México, Andrés Manuel López Obrador, se ha mantenido al margen, pidiendo que se generen más reuniones para llegar a un consenso.

En medio del debate se han escuchado voces que se contradicen, como la del empresario Carlos Slim, quien en octubre de 2023 propuso una jornada de trabajo de 12 horas, durante tres días semanales, y luego, cambió de parecer a principios de diciembre, diciendo que “es mejor que las personas trabajen 48 horas y ganen más”.