Finanzas en Panamá: 55% de los ciudadanos no logra ahorrar por estrés diario
- 02/07/2026 11:54
El Índice de Bienestar Financiero ubica a Panamá con 56.5 puntos, afectado por la vulnerabilidad de ingresos y la falta de capacidad de ahorro real
El bienestar financiero en el país se encuentra en una balanza de tensiones. Aunque la población registra una fuerte orientación hacia la planificación económica a largo plazo, la capacidad de ejecución real en los hogares es limitada. Así lo demostró el Índice de Bienestar Financiero presentado por la firma Experian, en el cual Panamá obtuvo una calificación de 56.5 puntos sobre un máximo de 100.
El informe, que analizó la situación en Chile, Colombia, Perú y Panamá, describe el perfil financiero local bajo el concepto de “optimismo ansioso”. Esta condición se explica porque, a pesar de que el país alcanzó un puntaje de 62.7 en optimismo sobre el futuro y lidera en la finalidad del ahorro con 83.5 puntos, el estrés por los gastos cotidianos frena la estabilidad económica actual de las familias.
La investigación expone una marcada brecha entre el deseo de previsión y las posibilidades materiales. Apenas el 44.3% de los encuestados afirmó que ahorra en la actualidad, dejando a un 55.7% de la muestra sin márgenes de acumulación de capital. Asimismo, la participación en productos de inversión formal se limita al 28.2% de los ciudadanos.
“Los resultados muestran que los panameños están desarrollando una relación cada vez más consciente con sus finanzas. Observamos una combinación de control financiero, propósito en el ahorro y confianza en el futuro, lo que representa una base sólida para seguir fortaleciendo el bienestar financiero en el país”, afirmó la Giovanna Cardellicchio, gerente general de APC Experian a través de un comunicado de prensa.
El estudio determinó que los factores estructurales inciden de forma directa en el control del dinero. Los hogares con ingresos mensuales inferiores a un salario mínimo registran los niveles más agudos de vulnerabilidad financiera.
Por su parte, el segmento de población adulta concentrado entre los 45 y 54 años de edad reporta la menor resiliencia financiera de todo el muestreo. Esta caída responde a la acumulación de compromisos económicos, mayores responsabilidades del entorno familiar y una reducida capacidad para retener excedentes de dinero.
En el contraste geográfico y de género, las diferencias de control financiero entre las áreas urbanas y rurales resultaron mínimas, con una variación de solo 0.1 puntos. El informe también detalló que las mujeres muestran niveles ligeramente más altos en la gestión y control de sus finanzas personales en comparación con los hombres.
“Hoy el bienestar financiero va más allá de los ingresos o el acceso al crédito. También incluye la capacidad de planificar, afrontar imprevistos y construir tranquilidad financiera. El hallazgo de este ‘optimismo ansioso’ nos muestra que existe una intención genuina de progresar, pero también una oportunidad para fortalecer herramientas y conocimientos que ayuden a las personas a transformar esa confianza en una mayor sensación de estabilidad y bienestar”, agregó Cardellicchio.
La dimensión vinculada a la tranquilidad financiera se ubicó como el eslabón más débil dentro de la medición en el entorno latinoamericano, promediando 53.2 puntos. Los autores del reporte indicaron que estos datos confirman que el bienestar financiero sobrepasa la simple administración de los ingresos o el acceso a créditos, pues requiere de condiciones de seguridad y preparación que las familias panameñas aún no logran consolidar ante la presión de la economía diaria.