Fitch Ratings mantiene ‘estable’ la nota de Panamá y vigila la mina y El Niño
- 21/07/2026 00:00
La agencia calificadora ratifica la calificación soberana en ‘BB+’ con perspectiva estable, pero advierte que el monitoreo sobre el impacto fiscal de la actividad minera y la gestión hídrica en el Canal serán claves para la sostenibilidad de la nota del país
La economía panameña mantiene un dinamismo sólido a mediados de 2026, según el último informe de actualización soberana de Fitch Ratings.
La agencia de calificación crediticia estima que el Producto Interno Bruto (PIB) real del país crecerá un 4.0% al cierre de 2026 y mantendrá ese mismo ritmo durante el mediano plazo.
Esta previsión se publica tras un primer trimestre de 2026, periodo en el que la economía registró un incremento interanual del 4.8%, dando continuidad al avance del 4.4% observado durante 2025.
Fitch anunció que mantiene la calificación de riesgo de la deuda soberana de Panamá a largo plazo en moneda extranjera en ‘BB+’, con una perspectiva “estable”.
Una de las variables clave para los próximos meses es el futuro de la mina Cobre Panamá.
Fitch destacó que una auditoría independiente presentada en junio determinó que el proyecto cumple sustancialmente con sus obligaciones legales y ambientales, pese a detectar ciertas deficiencias.
Mencionó que actualmente, la administración del presidente José Mulino evalúa fórmulas para reactivar la operación minera bajo una estructura de propiedad controlada por el Estado, un mecanismo que permitiría reabrir la mina sin requerir la aprobación de la Asamblea Nacional.
Fitch recordó que el Ejecutivo planea anunciar su decisión definitiva antes de que termine el año; de concretarse la reapertura, la calificadora estima que se sumarían hasta 2 puntos porcentuales al PIB real, recuperando el terreno perdido tras el cierre definitivo entre 2023 y 2024.
En el plano fiscal, la agencia calificadora subrayó que el gobierno se encamina a cumplir su meta de déficit del 3.5% del PIB para el sector público no financiero.
El cumplimiento está respaldado por ingresos extraordinarios como la venta única de tierras a la administración del Canal de Panamá, equivalente al 0.2% del PIB.
Fitch, sin embargo, pone el foco en la sostenibilidad de estos recortes, señalando que muchos proyectos de infraestructura solo han visto sus pagos pospuestos, pero no cancelados.
Además, sostuvo que las reformas de fondo en los ingresos fiscales siguen estancadas, dado que el Ejecutivo ha descartado aumentos generalizados de impuestos a pesar de contar con una recaudación estructuralmente baja del 7% del PIB.
Sostuvo que la deuda bruta del gobierno general subió al 65.7% del PIB en 2025. Aunque la consolidación fiscal en marcha suavizará la velocidad del endeudamiento, Fitch anticipó que la deuda no logrará estabilizarse formalmente sino hasta el año 2027, con una carga de intereses respecto a los ingresos fiscales que rozará el 20%.
A pesar de que el Canal de Panamá registra actualmente un desempeño operativo sobresaliente, Fitch Ratings alertó sobre potenciales riesgos climáticos.
Advirtió que durante este año podrían emerger nuevamente riesgos de sequía derivados del fenómeno de El Niño, lo que pondría a prueba la estabilidad de la principal vía interoceánica del país.
La advertencia no es menor, considerando los antecedentes recientes. La agencia recordó que el evento climático ocurrido entre 2023 y 2024 provocó una caída drástica en los niveles de agua —críticos para la operación de la vía marítima—, llevándolos a mínimos casi históricos.
Aquella crisis hídrica, dijo, obligó a las autoridades a imponer severas restricciones en el tránsito de buques, impactando el comercio global y la economía local.
A pesar del fantasma de una nueva sequía, el panorama inmediato se mantiene estable. Fitch destacó que, hasta el momento, una estrategia proactiva en la gestión del agua por parte de la Autoridad del Canal de Panamá (ACP) ha permitido mantener las operaciones en total normalidad.
El reporte financiero también revela que el Canal de Panamá está absorbiendo parte del flujo marítimo global disuadido por conflictos internacionales, y ha continuado mostrando un sólido desempeño, impulsado directamente por una mayor demanda de tránsito por la vía panameña en medio del persistente conflicto geopolítico en el Medio Oriente, el cual ha alterado las rutas tradicionales en el Canal de Suez y el Mar Rojo.
El 7 de julio, en el décimo aniversario de la ampliación del Canal de Panamá, la subadministradora Ilya Espino de Marotta advirtió que las condiciones climáticas de 2026, provocada por El Niño, podrían igualar o superar la gravedad de la crisis anterior. “El 2023 fue un año seco y el 2026 viene igual o peor”, afirmó, aunque matizó con optimismo: “Así como sobrevivimos al 2023, vamos con mayor fuerza hacia el 2026”. Para mitigar el impacto del cambio climático, la ACP impulsa proyectos como el embalse del río Indio y corredores logísticos.
Indicó que debido a que las lluvias están un 17% por debajo del promedio y la ACP ya aplica restricciones de calado. “Estamos anticipando que para el verano del 27, entiéndase abril-mayo, llegaremos a un calado de 44 pies, basado en el nivel de tránsito y los pronósticos de lluvia”, explicó Espino de Marotta, detallando que esto afectará a las esclusas Neopanamax.
Actualmente, el Canal registra entre 34 y 37 buques diarios debido al aumento de la demanda por la crisis en el estrecho de Ormuz. Al respecto, la funcionaria recordó que “el Canal tiene una capacidad sostenible de 36 tránsitos diarios” y descartó recortes severos en el flujo vehicular gracias a las medidas de eficiencia hídrica. “En noviembre de 2023 avisamos que íbamos a bajar a 18 tránsitos diarios, pero gracias a las medidas de ahorro de agua logramos mantener 24. Esta vez pensamos no tener que reducir el tránsito, aunque sí hemos considerado que a lo mejor tengamos que llegar a un calado de 44 pies para el verano del 2027”, puntualizó.