Fraude digital 2026: IA, deepfakes y bots disparan el riesgo global

El fraude digital se vuelve más sofisticado y global, impulsado por nuevas tecnologías, según Experian.
  • 15/02/2026 00:00

El informe Future of Fraud Forecast 2026 de Experian advierte que los estafadores están usando inteligencia artificial y automatización para lanzar ataques más sofisticados y difíciles de detectar. Panamá ya refleja el impacto con más denuncias y mayores incidentes de ciberseguridad

El uso intensivo de plataformas digitales para trabajar, comprar y gestionar las finanzas continúa creciendo en Panamá. Sin embargo, este avance también está transformando la manera en que opera el fraude. Hoy, los ciberdelincuentes ya no dependen de engaños aislados o ataques oportunistas, sino que aprovechan tecnologías avanzadas para ejecutar esquemas más autónomos, persistentes y complejos, capaces de escalar rápidamente y pasar desapercibidos.

Así lo señala el Future of Fraud Forecast 2026 presentado por Experian, que identifica las principales amenazas que impactarán a empresas y consumidores a nivel global durante el año. El reporte advierte que los estafadores están usando la tecnología a su favor, aprovechando la inteligencia artificial, la automatización y la interconexión digital para lanzar ataques cada vez más difíciles de detectar y contener.

El impacto económico ya es significativo. En Estados Unidos, los consumidores perdieron más de $12,5 mil millones por fraude en 2024, según la Federal Trade Commission (FTC). Además, datos de Experian revelan que cerca del 60 % de las empresas a nivel global incrementó sus pérdidas por fraude entre 2024 y 2025, reflejando la creciente sofisticación del delito digital y anticipando mayores riesgos para mercados emergentes como Panamá.

El estudio identifica cinco tendencias que marcarán 2026:

Fraude entre sistemas automatizados, donde la interacción entre agentes de inteligencia artificial sin supervisión humana abre nuevas vulnerabilidades.

Deepfakes y suplantación de identidad, mediante audios, imágenes y videos hiperrealistas que permiten superar controles de verificación.

Dispositivos inteligentes como puntos de ataque, aprovechando la expansión de hogares y entornos conectados.

Clonación de sitios web y robo de credenciales, una modalidad persistente y altamente efectiva.

Bots emocionales, capaces de sostener conversaciones creíbles y escalar estafas románticas o engaños masivos.

La realidad panameña confirma la tendencia. “Estas tendencias nos muestran que el fraude digital dejó de ser un riesgo abstracto para convertirse en una realidad cotidiana. En Panamá, las estadísticas del Ministerio Público revelan que en el último año se registraron 5,056 denuncias por estafas y fraudes, un incremento del 10 % frente al año anterior, lo que equivale a que cada día 14 personas son víctimas de estafa en el país. A esto se suma que el Equipo de Respuesta a Incidentes de seguridad de la Información (CSIRT Panamá) reportó en 2024 un total de 1,312 incidentes de ciberseguridad, donde el fraude digital representó el 22 % de los casos, consolidándose como una de las modalidades más recurrentes. Esto eleva la presión sobre las empresas, que hoy deben demostrar que pueden proteger la información, anticiparse a los riesgos y responder con rapidez. La diferencia ya no está solo en detectar el fraude, sino en identificar señales tempranas antes de que el daño ocurra”, explicó Victor Nieto, Jefe de Gestión Productos DA Experian.

El informe concluye que el fraude digital continuará evolucionando al ritmo de la tecnología, con ataques cada vez más autónomos, escalables y difíciles de rastrear. Para Panamá, el desafío no solo será reaccionar ante los incidentes, sino fortalecer capacidades analíticas, invertir en prevención y consolidar la confianza en el ecosistema digital y financiero.