Gremios agropecuarios respaldan defensa de Panamá ante Costa Rica en disputa comercial

Tanto Anapor como Anavip coincidieron en que la producción nacional constituye un componente estratégico para la soberanía alimentaria. DepositPhotos
  • 11/05/2026 11:00

Los gremios porcino y avícola expresaron su apoyo a la defensa de la soberanía comercial panameña, en medio del diferendo con Costa Rica ante la OMC.

La Asociación Nacional de Porcinocultores de Panamá (Anapor) y la Asociación Nacional de Avicultores de Panamá (Anavip) manifestaron su respaldo a la postura asumida por el Gobierno panameño frente a la disputa comercial que mantiene con Costa Rica ante la Organización Mundial del Comercio (OMC).

A través de comunicados emitidos este fin de semana, ambos gremios defendieron el derecho soberano de Panamá de aplicar medidas sanitarias, fitosanitarias y administrativas para regular el intercambio comercial de productos agropecuarios y cárnicos, en medio de las recientes declaraciones de la presidenta costarricense, Laura Fernández.

La Anapor destacó el respaldo a las posiciones expresadas por los ministros de Comercio e Industrias, Julio Moltó, y de Desarrollo Agropecuario, Roberto Linares, quienes han insistido en la necesidad de proteger la producción nacional y garantizar condiciones de comercio “justas, equilibradas y transparentes”.

“El respaldo a nuestros productores no es negociable”, había expresado Linares recientemente al referirse al diferendo comercial con Costa Rica.

En su comunicado, el gremio porcino señaló que Panamá tiene la potestad de mantener medidas técnicas y sanitarias que permitan proteger el patrimonio fito y zoosanitario nacional, así como salvaguardar la seguridad alimentaria del país.

“Consideramos fundamental que cualquier proceso de apertura o intercambio comercial preserve condiciones justas para los productores panameños”, sostuvo Anapor.

La organización también enfatizó que durante décadas los productores nacionales han realizado inversiones para fortalecer la industria, generar empleos y garantizar la inocuidad alimentaria.

Por su parte, Anavip respaldó igualmente la posición “clara y contundente” del Gobierno panameño y exhortó a las autoridades a continuar defendiendo la equidad comercial en los foros internacionales correspondientes.

El gremio avícola sostuvo que políticas comerciales “justas y sin inconsistencias” son necesarias para fortalecer la confianza de los productores nacionales y garantizar el abastecimiento de alimentos frescos y nutritivos para la población panameña.

“Las políticas comerciales equitativas incrementan la producción y el abastecimiento de alimentos que requiere nuestra población”, indicó Anavip en su pronunciamiento.

La controversia comercial entre Panamá y Costa Rica se relaciona con el proceso DS599 ante la OMC, vinculado a medidas aplicadas por Panamá a la importación de determinados productos costarricenses.

En diciembre de 2024, un grupo especial de la OMC emitió un laudo favorable a Costa Rica. No obstante, en enero de 2025 Panamá presentó una apelación formal ante el Órgano de Apelación de la organización en Ginebra.

El ministro Moltó ha reiterado que Panamá no ha perdido definitivamente el caso y que el país continúa ejerciendo sus derechos soberanos como miembro del organismo internacional.

La discusión volvió a tomar fuerza luego de que la presidenta costarricense, Laura Fernández, afirmara recientemente que buscará establecer mesas de trabajo con el Gobierno panameño para reactivar el comercio entre ambas naciones.

Frente a ese escenario, los gremios agropecuarios panameños insistieron en que cualquier acercamiento debe garantizar reciprocidad y protección para la producción local.

Tanto Anapor como Anavip coincidieron en que la producción nacional de alimentos constituye un componente estratégico para la soberanía alimentaria, el desarrollo económico y la estabilidad social del país.

Los gremios además reiteraron su compromiso de continuar fortaleciendo la sostenibilidad y competitividad del sector agroindustrial panameño, en medio de un contexto regional marcado por tensiones comerciales y desafíos para el sector agropecuario.