Industria panameña apunta a un crecimiento de hasta 4.5% en 2026
- 03/10/2026 00:00
El gremio considera prioritario impulsar una oferta exportable de mayor valor agregado, con el fin de que la industria panameña logre posicionarse en más mercados internacionales
El Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) mantiene expectativas positivas para el sector al cierre de 2026, con un crecimiento estimado entre 4% y 4.5%, siempre que las condiciones internacionales no se tornen más complicadas.
Según el gremio, la industria panameña se ha consolidado como uno de los motores de generación de empleo y diversificación económica en medio de un contexto global desafiante.
“El sector industrial posiblemente estará creciendo a la par del crecimiento económico, quizás un poquito por debajo, pero más o menos entre un 4% y un 4.5%. Esta es la expectativa para este año”, afirmó Jurado, al destacar que la empleomanía se está dinamizando gracias a nuevas contrataciones, ampliaciones de plantas y la instalación de empresas en zonas francas.
El presidente del SIP resaltó que 2026 ha sido mejor de lo esperado, pese a las tensiones geopolíticas y los retos económicos internacionales.
Mencionó que la reducción del desempleo, anunciada recientemente por las autoridades, es un indicador de que la economía nacional se está reactivando. “Estamos viendo que la cantidad de contratos de trabajo está aumentando de manera importante en el país, y lo estamos viendo también en el sector industrial con proyectos de expansión y nuevas empresas”, agregó.
Jurado subrayó que los principales desafíos del sector se centran en el capital humano, la internacionalización de las exportaciones y la necesidad de políticas públicas que incentiven la inversión.
En ese sentido, insistió en que Panamá debe contar con un sistema educativo adaptado a los nuevos tiempos, capaz de formar trabajadores con habilidades tecnológicas y competencias alineadas con las demandas de la industria moderna.
“No podemos seguir enseñando lo del pasado. Necesitamos que el sistema educativo produzca lo que el país requiere para que nuestros trabajadores puedan adaptarse a los nuevos tiempos y a una industria diferente”, puntualizó.
El gremio también considera prioritario impulsar una oferta exportable de mayor valor agregado, con el fin de que la industria panameña logre posicionarse en más mercados internacionales.
El presidente del SIP advirtió que fenómenos climatológicos como El Niño y la sequía representan riesgos importantes para la economía nacional, especialmente en el sector agropecuario.
“Definitivamente tenemos desafíos climatológicos que van a impactar de manera importante el tema por la sequía, la parte agropecuaria, y como sector estamos muy preocupados”, señaló.
En este contexto, Jurado reiteró la necesidad de que las políticas públicas reduzcan la burocracia y faciliten la inversión, ya que la industria es un sector que puede crecer rápidamente si se generan las condiciones adecuadas.
Jurado enfatizó que el gremio seguirá trabajando para incidir en las políticas públicas y garantizar que el sector industrial se convierta en una alternativa sólida para diversificar la matriz económica del país.
“Lo que está creando realmente en estos momentos en la empleomanía es justamente la industria, el sector privado, el sector logístico y el transporte. En realidad sí, estamos viendo que la cantidad de contratos de trabajo está aumentando de manera importante en el país”, concluyó.
El sector manufacturero es una parte fundamental y directa del sector industrial, también conocido como sector secundario de la economía. Al primer semestre, las industriasmanufactureras registraron un crecimiento de 3.6%, según cifras del Instituto Nacional de Estadística y Censo (INEC).
De acuerdo con las cifras oficiales, este comportamiento estuvo impulsado por el incremento en la producción de carne y productos cárnicos, asociado a un mayor sacrificio de ganado vacuno, porcino y aves.
También contribuyeron el procesamiento de camarones, la mayor elaboración de bebidas gaseosas y alcohólicas, así como la fabricación de cemento, cal y yeso y la producción de concreto premezclado.
En contraste, las actividades que registraron tasas negativas fueron la elaboración de productos lácteos y la producción de azúcar.
Según las cifras del INEC, el sacrificio de ganado vacuno aumentó 1.6%, mientras que el porcino creció 13.3%.
La producción de carne de pollo registró un incremento de 3.0%. En el caso de los productos lácteos, la producción de leche evaporada, condensada y en polvo disminuyó 28.2%; la leche pasteurizada cayó 8.1%, y la leche natural utilizada para la elaboración de productos conexos se redujo 9.3%.
Por otra parte, la producción de derivados del tomate aumentó 22.4%, mientras que la producción de azúcar disminuyó 9.4%. La producción de sal registró un incremento de 34.6%.
En cuanto a las bebidas alcohólicas, la producción aumentó 11.7%. La elaboración de cerveza creció 12.0%, mientras que la de seco aumentó 7.8%. La producción de ron disminuyó 0.8%, la de ginebra aumentó 18.2% y la de otros licores —que incluye vodka, coñac, anís, vino y whisky— cayó 0.9%.
La producción de alcohol rectificado registró una disminución de 100%.
En el caso de las bebidas gaseosas, el texto suministrado no registra una cifra de variación.
Por su aparte, de enero a julio, la producción de concreto premezclado creció 4.7%, de acuerdo con las cifras del INEC.