Industria panameña cerró 2025 débil, pero con focos de mejora
- 25/02/2026 14:36
Manufactura mantiene peso en el PIB, aunque alimentos y bebidas caen; construcción y sacrificio porcino repuntan
El Sindicato de Industriales de Panamá (SIP) presentó este martes 24 de febrero su informe económico “Desempeño del sector industrial: perspectivas de la economía panameña, retos y oportunidades de la industria”, elaborado con información especializada de la firma Indesa, en el que detalla el balance de 2025 y los escenarios para los próximos dos años.
El documento fue expuesto por el presidente del SIP, Rosmer Jurado, quien destacó que, aunque la economía panameña creció 4 % en 2025, impulsada principalmente por actividades de servicios como transporte (12.5 %) y hoteles y restaurantes (6.5 %), la industria manufacturera registró un crecimiento moderado de apenas 0.46 %.
A pesar de la tendencia de crecimiento de largo plazo en su valor agregado, relató que el sector enfrenta debilidad en ramas clave como alimentos y bebidas.
Sin embargo, el informe confirma que segmentos como la manufactura mantiene una participación relevante —aunque secundaria— dentro del Producto Interno Bruto (PIB), por detrás de comercio y transporte.
Entre los principales indicadores sectoriales de 2025 según el informe fueron de comportamientos mixtos:
Otro punto relevante de los indicadores que describió el presidente del SIP fue el crédito al sector, ya que también mostró una desaceleración tras el auge de 2023 e inicios de 2024; no obstante, las cifras presentan un leve repunte en la segunda mitad de 2025.
Actualmente, la industria genera aproximadamente 152,605 empleos directos, equivalentes al 7.93 % del mercado laboral total. Su presencia es particularmente significativa en provincias del interior del país, donde figura entre las principales actividades privadas formales y aporta estabilidad al empleo.
En cuanto al comercio exterior, la canasta exportadora continúa dominada por productos primarios como camarón, banano y pescado, lo que evidencia la necesidad de diversificar hacia bienes industriales de mayor valor agregado.
El informe también resalta oportunidades en zonas francas, nearshoring y en la condición de Panamá como Estado Asociado del Mercosur, lo que podría abrir puertas para nuevas inversiones y exportaciones manufactureras si se ejecutan políticas adecuadas.
También el informe plantea dos escenarios para los próximos años. Bajo un contexto de reactivación de la mina de cobre y ejecución de grandes proyectos vinculados al Canal de Panamá, la economía podría sostener un crecimiento superior al 4 % en 2026 y 2027.
En contraste, si estas inversiones estratégicas se postergan, el crecimiento sería más limitado, con efectos sobre la generación de empleo, la inversión privada y el desempeño fiscal.
“Para 2026 y 2027, el desempeño estará estrechamente ligado a la activación de proyectos estratégicos y a la consolidación de condiciones que permitan mayor protagonismo industrial en el crecimiento del país”, señaló Jurado.
El SIP advirtió que Panamá enfrenta desafíos relevantes para fortalecer su competitividad industrial. Entre ellos, el rezago en la atracción de nuevas inversiones frente a economías de la región como Costa Rica y República Dominicana, especialmente en proyectos de inversión “greenfield” que implican nuevas operaciones productivas.
En el reporte los industriales identificaron algunas áreas de mejora entre ellas, la institucionalidad y la formación de capital humano. En materia energética, aunque persisten retos en costos, el gremio reconoce avances con procesos de licitación de contratos de energía a largo plazo orientados a brindar mayor estabilidad y previsibilidad al sector productivo.
El informe resalta además tres oportunidades concretas:
Según el SIP, la industria tiene un efecto multiplicador relevante: por cada dólar invertido, se generan 1.91 dólares adicionales en la actividad económica.
El gremio reiteró que la manufactura continúa siendo un sector estratégico para el crecimiento sostenible, la generación de empleo formal y el desarrollo productivo del interior del país, y enfatizó la necesidad de fortalecer las condiciones que permitan ampliar su aporte a la economía nacional en los próximos años.