Inversión de $4,000 millones impulsa a Cox en la región

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  • 28/04/2026 00:00

Con el cierre de la compra en México, la empresa fortalece su modelo integrado de agua y energía

La empresa Cox, utility global integrada de agua y energía con sede en España, completó la adquisición de Iberdrola México por un monto de $4.000 millones, en una operación que marca un punto de inflexión en su estrategia de expansión en América Latina.

El cierre de la transacción se realizó conforme a los términos y calendario anunciados en julio de 2025, consolidando a México como un eje clave dentro del plan de crecimiento del grupo para el periodo 2026-2028. Con esta compra, Cox incorpora activos energéticos de gran escala, incluyendo una capacidad instalada operativa superior a 2.600 megavatios (MW) y una cartera de proyectos renovables que ronda los 12.000 MW en distintas fases de desarrollo.

Además, la operación incluye la mayor suministradora privada de energía en México, con más del 25% de cuota de mercado, alrededor de 20 teravatios hora (TWh) de comercialización y más de 500 grandes clientes con alta calificación crediticia. Este posicionamiento sitúa a Cox como uno de los principales actores del sector energético en ese país.

Desde la perspectiva financiera, la adquisición tiene un carácter transformacional para el grupo. De acuerdo con cifras proforma, Cox habría alcanzado ingresos de 2.551 millones de euros y un EBITDA de 786 millones de euros en 2025, lo que implica duplicar y triplicar, respectivamente, sus resultados en comparación con ese mismo año. Asimismo, el flujo de caja operativo se ubicaría en torno a 592 millones de euros, cuadruplicando su capacidad de generación de efectivo.

La estructura de la operación combinó recursos propios, capital híbrido y financiamiento bancario, lo que permitió a la compañía mantener su disciplina financiera. En este proceso participaron entidades financieras internacionales como Citi, Barclays, BBVA, Deutsche Bank, Goldman Sachs, Scotiabank y Santander, entre otros.

En términos estratégicos, la compra refuerza el modelo de integración vertical de Cox, que combina generación, comercialización y capacidades industriales bajo una misma plataforma. También amplía su presencia en un mercado donde ya cuenta con más de una década de operaciones.

El presidente ejecutivo de Cox, Enrique Riquelme, destacó la relevancia de la operación para el futuro del grupo:

“El cierre de esta operación marca un paso decisivo en la evolución de Cox. Incorporamos una plataforma de gran calidad en un mercado que conocemos bien, y lo hacemos manteniendo el foco en la disciplina, la integración y la creación de valor a largo plazo”.

Riquelme también subrayó la alineación de la inversión con la política energética del Gobierno mexicano, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, orientada a fortalecer la seguridad energética, la soberanía hídrica y la inversión en infraestructura.

La adquisición consolida a América Latina como el principal foco geográfico de Cox y posiciona a México como un hub estratégico para su expansión regional. El país ofrece condiciones favorables como una demanda energética sostenida, estabilidad macroeconómica y potencial para el desarrollo de infraestructuras.

Como parte del acuerdo, la compañía mantendrá al equipo directivo de Iberdrola México e integrará a más de 800 profesionales a su estructura, lo que refuerza su capacidad operativa y de ejecución en la región.

Cox, que cotiza en las Bolsas de Valores Española desde noviembre de 2024, continúa así su estrategia de crecimiento en mercados de alto potencial, con un modelo que combina activos concesionales de largo plazo y desarrollo de infraestructuras críticas en agua y energía.