Menos vacaciones y más flexibilidad redefinen las prioridades laborales en Panamá

Panameños disfrutan del feriado del 1 de enero de 2026 en las playas de Gorgona. Un estudio revela que el 40 % de los trabajadores en Panamá prefiere reducir su jornada laboral antes que tomar vacaciones. Richard Bonilla | La Estrella de Panamá
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  • 01/01/2026 12:53

Un estudio regional sobre hábitos laborales revela que cuatro de cada diez trabajadores en Panamá prefieren reducir su jornada antes que tomar vacaciones, en un contexto marcado por presiones económicas y cambios en el empleo

Las vacaciones laborales están dejando de ser una prioridad para una parte significativa de la fuerza laboral panameña. En su lugar, la reducción de la jornada, la flexibilidad horaria y mejores condiciones salariales se posicionan como beneficios más valorados, según el estudio regional Vacaciones 3.0, que da una idea sobre las nuevas tendencias en el mundo del trabajo.

La investigación señala que el 40 % de las personas trabajadoras en Panamá prefiere reducir su jornada laboral antes que tomar vacaciones, una proporción que sitúa al país en línea con otros mercados laborales de la región. El fenómeno refleja un cambio en las expectativas de los trabajadores frente al empleo tradicional y los beneficios asociados al descanso.

Además, un 33 % de los trabajadores prioriza otros beneficios por encima de las vacaciones, entre ellos la posibilidad de trabajar desde casa, un mejor salario o esquemas laborales sin horarios rígidos. Estos resultados evidencian que la flexibilidad y la estabilidad económica pesan cada vez más en la toma de decisiones laborales.

El estudio, elaborado por el portal de empleo Konzerta, contó con la participación de 1,662 personas trabajadoras de Panamá, Chile, Ecuador, Argentina y Perú, y analiza cómo han evolucionado las preferencias en torno al tiempo libre, los beneficios laborales y el bienestar personal.

La mitad no tomó vacaciones

Uno de los datos más relevantes del informe es que el 48 % de los trabajadores panameños no tomó vacaciones laborales en el último año. Entre las principales razones se encuentran la falta de recursos económicos, mencionada por el 36 % de los encuestados, así como cambios de empleo y dificultades para planificar con suficiente antelación.

Este resultado se da en un contexto de encarecimiento del costo de vida, donde los gastos asociados a viajar o descansar fuera del hogar representan una barrera para una parte importante de la población ocupada.

Entre quienes sí lograron tomar vacaciones, el estudio muestra que la mayoría optó por alternativas de bajo costo. El 44 % prefirió quedarse en casa, mientras que un 27 % eligió destinos de playa dentro del país. Solo el 18 % viajó al extranjero, y un 11 % realizó turismo interno en otras provincias.

Dificultad para desconectarse

El informe también revela que más de la mitad de los trabajadores no logra desconectarse completamente del trabajo durante sus vacaciones. El 53 % admite revisar correos o mensajes laborales, atender solicitudes puntuales o incluso continuar con algunas tareas.

Entre las principales razones para esta falta de desconexión figuran la presión del entorno laboral, la acumulación de tareas al regreso y el temor a perder el empleo. A pesar de ello, el 47 % afirma lograr una desconexión total, una cifra ligeramente superior a la registrada en 2024.

Jeff Alejandro Morales, gerente de Marketing de Konzerta en Jobint, explicó que los resultados reflejan un cambio estructural en las prioridades laborales. “La flexibilidad y la compensación económica están ganando terreno frente a las vacaciones tradicionales, especialmente en contextos donde las personas buscan equilibrar ingresos, estabilidad y bienestar”, señaló.

Vacaciones como factor de atracción laboral

Pese a la menor disposición a tomarlas, el 63 % de los trabajadores considera que los días adicionales de vacaciones son determinantes al elegir un nuevo empleo, y el 92 % opina que este beneficio debería ser ofrecido por todas las empresas. Sin embargo, solo el 14 % afirma contar actualmente con días extras de descanso más allá de lo que establece la ley.

El estudio concluye que las vacaciones siguen siendo valoradas, pero bajo nuevas lógicas: menos asociadas al viaje y más al descanso efectivo, la flexibilidad y la salud mental, en un mercado laboral cada vez más exigente.