Mercado bursátil panameño crece 69.9% y supera los $6,883 millones
- 19/08/2026 00:00
El dinamismo del mercado estuvo impulsado por los segmentos primario y secundario, mientras el número de operaciones aumentó 15.1% y Panamá consolidó su protagonismo en la integración bursátil de Centroamérica
La actividad bursátil panameña mantiene una trayectoria de expansión y, más allá del aumento del volumen negociado, las cifras muestran un mercado con mayor movimiento transaccional y una creciente conexión con otras plazas financieras de la región.
El comportamiento registrado hasta julio apunta a una mayor participación de los distintos segmentos del mercado y refuerza la aspiración de Panamá de consolidarse como un centro financiero y de capitales para América Latina.
Las cifras de la Bolsa Latinoamericana de Valores (Latinex) muestran que, al cierre de julio de 2026, el volumen total negociado alcanzó $6,883 millones. Se trata de un incremento de $2,824 millones, equivalente a 69.6%, frente a los $4,060 millones negociados en julio de 2025.
El crecimiento no se concentró únicamente en un segmento del mercado. De acuerdo con los datos de Latinex, el mercado primario registró transacciones por $5,476 millones, un aumento de 70.8% respecto al mismo periodo del año anterior. Este comportamiento refleja el peso que mantienen las nuevas colocaciones y operaciones de financiamiento dentro de la dinámica bursátil.
A su vez, el mercado secundario alcanzó $1,303 millones, con un crecimiento de 83.2%. Este segmento, que refleja la negociación de valores que ya se encuentran en circulación, registró así un incremento incluso superior al observado en el mercado primario.
Las recompras, en contraste, mostraron un comportamiento diferente. Estas operaciones sumaron $104 millones al cierre de julio, una reducción de 27.1% respecto al mismo periodo de 2025.
El mayor volumen negociado también estuvo acompañado por un aumento en la cantidad de operaciones. Las transacciones pasaron de 8,784 al cierre de julio de 2025 a 10,111 en igual periodo de 2026. Esto representa 1,327 operaciones adicionales y un crecimiento de 15.1%.
La combinación de ambos indicadores —mayor volumen y más operaciones— permite observar que el crecimiento del mercado no responde únicamente a unas pocas transacciones de elevado monto, sino que también estuvo acompañado por una mayor actividad operativa.
La estructura del mercado continúa mostrando un marcado predominio de los instrumentos de renta fija. Al cierre de julio, estos representaron el 87% del volumen negociado, mientras que la renta variable concentró el 13%.
Esta composición refleja una característica importante del mercado de valores panameño: el financiamiento y la inversión continúan teniendo un fuerte componente asociado a instrumentos de renta fija, mientras que las operaciones de renta variable mantienen una participación menor dentro del volumen total.
Desde la perspectiva sectorial, el segmento corporativo concentró el 73% del mercado, frente al 27% correspondiente al Gobierno. Esta distribución evidencia el peso que tiene el sector privado dentro de la actividad bursátil y el papel del mercado de valores como una vía para canalizar recursos hacia empresas.
Otro indicador que permite medir la dimensión del mercado es el valor de los activos bajo custodia. Al cierre de julio, las acciones bajo custodia alcanzaron $48,932 millones, frente a $44,122 millones registrados en igual periodo de 2025.
La diferencia representa un aumento de $4,810 millones en un año. De ese total reportado en lo que va de 2026, $40,600 millones corresponden a valores en custodia y $8,332 millones están en iLink.
Estos datos amplían la lectura del desempeño bursátil. El mercado no solo está registrando un mayor volumen de negociación, sino que también administra una masa creciente de valores bajo custodia, un indicador relacionado con la infraestructura financiera y la capacidad del mercado para canalizar y mantener activos de inversión.
A este comportamiento se suma otro elemento que resulta estratégico para Panamá: la integración con otros mercados de capitales de Centroamérica. Las cifras de Latinex indican que el volumen negociado acumulado mediante los mercados integrados de Costa Rica, Guatemala, El Salvador y Panamá alcanzó $1,825 millones al cierre de julio, con un total de 5,613 operaciones.
La participación de los distintos mercados, sin embargo, no es homogénea. Guatemala registró $13 millones; Costa Rica, $102 millones; El Salvador, $499 millones, y Panamá concentró $1,211 millones.
En el caso de El Salvador, de los $499 millones negociados, $142 millones correspondieron a acuerdos de corresponsalía y $142 millones a operadores remotos.
Para Panamá, los $1,211 millones negociados se distribuyeron entre $551 millones mediante acuerdos de corresponsalía y $660 millones a través de operadores remotos.
La magnitud de estas operaciones coloca a Panamá como el principal participante dentro del volumen acumulado de los mercados integrados considerados. Esto adquiere relevancia porque la integración bursátil permite ampliar el alcance de los inversionistas y emisores más allá de las fronteras de cada mercado, utilizando mecanismos que facilitan la intermediación y el acceso a valores de otras jurisdicciones.
Para este año 2026, la presidenta ejecutiva de Latinex, Olga Cantillo, estimó incrementar no solo los servicios que ofrecen a la región, sino también de cara a los mercados internacionales, calificándolo desde el principio como “un año muy positivo”.
El comportamiento registrado hasta julio plantea una lectura que va más allá del crecimiento porcentual de un año a otro. El aumento de 69.6% en el volumen negociado, acompañado por un crecimiento de 15.1% en el número de operaciones, evidencia un mercado con mayor actividad y profundidad en comparación con el mismo periodo de 2025.
El mercado primario continúa siendo el principal componente del volumen, mientras el secundario muestra un crecimiento todavía más acelerado. Al mismo tiempo, el predominio de la renta fija y del segmento corporativo confirma cuáles son los instrumentos y participantes que actualmente sostienen buena parte de la actividad bursátil. A ello se suma el crecimiento de los valores bajo custodia y el peso de Panamá dentro de los mercados integrados centroamericanos.
En conjunto, estos indicadores muestran una plaza bursátil que no solo está aumentando el monto de las operaciones, sino que también está ampliando su actividad transaccional, su capacidad de custodia y sus vínculos con otros mercados de la región.
El desafío, hacia adelante, será que este crecimiento se traduzca en una mayor profundidad del mercado, una diversificación de los instrumentos disponibles y una participación más amplia de inversionistas y emisores. Para Panamá, el desempeño de Latinex constituye así uno de los indicadores que permiten medir hasta qué punto el país puede avanzar en su objetivo de consolidarse como un centro regional de capitales.