Nueva ley de turismo en Panamá delega desarrollo a municipios

El Órgano Ejecutivo nacional promulgó la Ley 541 que crea el programa “Paraísos del Istmo”, derivado del Proyecto 385 propuesto por el diputado de la Asamblea Nacional, Roberto Zuñiga (izquierda). Cedida
Por

  • 08/07/2026 16:23

La Ley 541 crea el programa Paraísos del Istmo en Panamá para reactivar el empleo en el interior. Alcaldías asumirán costos turísticos con fondos de descentralización

La Ley 541 de 2026, que crea el Programa Nacional de Desarrollo Turístico y Patrimonial denominado “Paraísos del Istmo”, entró en vigencia tras su publicación en la Gaceta Oficial 30562 del 7 de julio. La normativa, propuesta por el diputado independiente Roberto Zúñiga, busca delegar en los gobiernos locales, comunidades organizadas y el sector privado la identificación y promoción de destinos con valor cultural, histórico y ambiental.

A pesar de que el discurso oficial presenta la ley como una herramienta para generar empleo y emprendimiento en regiones con poca inversión histórica, el texto promulgado no establece la asignación de recursos económicos o partidas presupuestarias fijas para los municipios ni congresos comarcales.

En su lugar, el artículo 25 de la ley establece que los proyectos turísticos locales se financiarán prioritariamente con los fondos de Turismo y Cultura que ya contemplaba la Ley de Descentralización. Además, dependerán de un porcentaje del presupuesto de la Autoridad de Turismo de Panamá (ATP) que todavía se fijará mediante reglamentación.

Lo anterior significa que —en la práctica— los gobiernos locales deberán restar recursos a sus planificaciones vigentes de infraestructura comunitaria para asumir el costo de las obras, el paisajismo y el mantenimiento exigido por el nuevo programa nacional.

Para que una comunidad reciba la certificación y use la marca oficial del Estado, los alcaldes y presidentes de congresos comarcales tienen que estructurar costosos expedientes. Entre las exigencias se incluyen:

Diagnósticos socioeconómicos.
Propuestas de delimitación de polígonos con soporte cartográfico.
Inventarios sistemáticos de atractivos.
Planes de accesibilidad universal para personas con discapacidad.
Estrategias de profesionalización del capital humano.

La ley determina que la certificación tendrá una vigencia inicial de cinco años, sujeta a evaluaciones anuales obligatorias por parte de la ATP. El artículo 23 advierte que el sello se revocará de inmediato por el deterioro de los estándares de calidad, la falta de entrega de informes de rendición de cuentas o por fallas de transparencia, lo que suspenderá automáticamente la transferencia de los recursos asociados.

El proponente de la iniciativa, el diputado Zúñiga, defendió la necesidad de descentralizar el turismo para beneficiar a las poblaciones del interior del país que poseen potencial, pero que quedan excluidas de los circuitos comerciales tradicionales.

A nivel institucional, el control del programa quedará en manos de un nuevo Consejo Nacional de Desarrollo Turístico y Patrimonial, presidido por el administrador de la ATP e integrado por los ministros de Cultura, Ambiente, Economía y Finanzas, Comercio e Industrias, además de representantes de los municipios, comarcas y la empresa privada, cuyos miembros ejercerán cargos ad honorem.

El Ejecutivo cuenta con un plazo de seis meses para reglamentar la ley y aprobar el Plan Estratégico Nacional que definirá el futuro operativo y la autogestión de las comunidades rurales e indígenas que aspiren a ser declaradas “Paraísos del Istmo”.