OMI: ‘El Canal de Panamá ha sido una alternativa estratégica frente al cierre del estrecho de Ormuz’

El secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez Luis García | La Estrella de Panamá
  • 07/05/2026 14:02

El organismo resaltó que hoy esta ruta marítima se presenta como una opción que no solo mantiene la continuidad del comercio, sino que abre nuevas oportunidades para Panamá

En el marco de la inauguración de la Convención Marítima de las Américas 2026, el secretario general de la Organización Marítima Internacional (OMI), Arsenio Domínguez, destacó el rol del Canal de Panamá como una vía esencial para el comercio mundial en un contexto marcado por la guerra en Medio Oriente y el cierre del estrecho de Ormuz.

Domínguez explicó que el conflicto en el Golfo Pérsico ha generado una crisis sin precedentes en el transporte marítimo internacional, con más de 1,500 buques y 20,000 tripulantes atrapados en la región, enfrentando riesgos de ataques y severas limitaciones para acceder a provisiones básicas como agua y alimentos.

Ante esta situación, el sector ha debido demostrar resiliencia, buscando rutas alternativas para mantener el flujo de mercancías. En ese escenario, el Canal de Panamá se ha convertido en un punto de apoyo clave.

“El canal de Panamá es una de las vías navegables esenciales para todos en el sector marítimo... ha asistido a que parte del transporte y de las mercancías que no pueden ser trasladadas por el cierre en el estrecho de Ormuz encuentren otras rutas”, afirmó Domínguez, subrayando que la vía interoceánica panameña se posiciona como una alternativa estratégica para sostener la eficiencia del comercio global.

El secretario general recordó que el canal ya ha enfrentado retos importantes, como la sequía que redujo su tránsito en años anteriores, pero resaltó que hoy se presenta como una opción que no solo mantiene la continuidad del comercio, sino que abre nuevas oportunidades para Panamá.

“No se trata de ver todo de forma negativa, sino de analizar qué aprendemos y qué otras oportunidades se presentan para el país cuando hay un mayor volumen de tránsito de buques”, añadió.

Domínguez señaló que, en momentos de crisis, el transporte marítimo mundial ha buscado soluciones similares.

Recordó que cuando los ataques en el Mar Rojo y el estrecho de Bab el-Mandeb impidieron la navegación, muchas rutas se desviaron hacia el Cabo de Hornos, incrementando tiempos y costos, pero asegurando que las mercancías llegaran a destino.

“Lo mismo está ocurriendo ahora con el Canal de Panamá, que se convierte en una alternativa viable y segura frente al cierre de Ormuz”, puntualizó.

El impacto de esta dinámica, según Domínguez, no debe verse únicamente como un reto, sino también como una oportunidad para Panamá de consolidar su posición estratégica en el comercio internacional.

El aumento en el número de tránsitos exige al país fortalecer su infraestructura y capacidad logística, pero también abre la puerta a un mayor protagonismo en la cadena global de suministros.

En ese sentido, el secretario general exhortó a Panamá a aprovechar el contexto para reforzar su estrategia marítima, ampliar la capacidad de sus puertos y consolidarse como un socio confiable en el comercio internacional.

Recordó que el gobierno panameño y la Autoridad del Canal han anunciado licitaciones para nuevos puertos, lo que, en su opinión, debe hacerse con visión de largo plazo, incorporando tecnologías de electrificación y medidas de descarbonización que aumenten la eficiencia y reduzcan las emisiones.

“El mensaje que siempre transmitimos desde la OMI es que cada vez que los países entran en nuevas áreas de desarrollo portuario, se debe pensar en el futuro. No solo en disminuir emisiones, sino también en aumentar la facilitación del tráfico marítimo, reducir tiempos y crear empleos que fortalezcan la economía nacional”, explicó.

Domínguez insistió en que el Canal de Panamá no solo aporta eficiencia en el transporte, sino también beneficios ambientales y sociales, al reducir los tiempos de navegación y, por ende, el impacto sobre la gente de mar.

“El canal ha aumentado la eficiencia del transporte marítimo a nivel global, no solamente en seguridad, sino también en protección del medio ambiente y en el bienestar de la gente de mar, porque pasan menos tiempo a bordo de los buques”, señaló.

El secretario general reiteró que, mientras continúe el conflicto en Medio Oriente, la prioridad de la OMI será proteger la vida de los marinos y garantizar que no sean utilizados como rehenes ni expuestos a riesgos innecesarios.

Sin embargo, subrayó que la resiliencia del sector y la existencia de alternativas como el Canal de Panamá son prueba de que el comercio mundial puede adaptarse y seguir funcionando