Oro vegetal: Cacao panameño busca coronarse en el mercado mundial

El cacao panameño busca la certificación oficial de la ICCO como grano fino y de aroma para conquistar los nichos de lujo internacionales. DepositPhotos
  • 17/06/2026 06:00

El Consejo de Gabinete aprobó el Proyecto de Ley 21-26 para adherir a Panamá al Convenio Internacional del Cacao 2026, abriendo las puertas a una estrategia global que combina el aval de la ICCO, transferencia tecnológica de punta con Brasil e infraestructura logística comarcal

Con el objetivo de posicionar el grano local en los mercados de lujo globales, el Consejo de Gabinete dio paso positivo al Proyecto de Ley 21-26, que aprueba el Convenio Internacional del Cacao 2026, hecho en Ginebra el 13 de febrero de 2026 y que da continuidad a la Organización Internacional del Cacao (ICCO), creada originalmente por el Convenio Internacional del Cacao de 1973.

La iniciativa legislativa será llevada a la Asamblea Nacional y su aprobación, así como la incorporación plena de la República de Panamá a la Organización ICCO, fortalecerá el sector cacaotero nacional y responde a la necesidad de posicionar estratégicamente a Panamá en el mercado internacional del cacao, particularmente mediante el reconocimiento como productor de cacao fino y de aroma, condición que depende de los mecanismos de evaluación de la ICCO, referencia global para dicha clasificación.

Esta adhesión igualmente permite a nuestro país integrarse plenamente en los procesos de toma de decisiones internacionales sobre la cadena de valor del cacao, así como acceder a asistencia técnica especializada, estudios, estadísticas y programas de cooperación gestionados por la ICCO.

Entre sus principales objetivos figuran promover la cooperación internacional en la economía mundial del cacao, facilitar un marco apropiado para el debate de todos los temas relacionados con el cacao entre los Gobiernos y con el sector privado, así como contribuir al fortalecimiento de las economías cacaoteras nacionales de los países miembros, mediante la preparación, el desarrollo y la evaluación de proyectos apropiados.

Asimismo, la participación de Panamá como miembro pleno permitirá ampliar su visibilidad internacional, fortalecerá su posicionamiento institucional y promoverá la calidad del cacao panameño en mercados especializados, contribuyendo de esta manera a la generación de mayores ingresos y al desarrollo de una cadena de valor más competitiva y diversificada.

El proyecto resalta que el sector cacaotero constituye un rubro estratégico para el desarrollo rural del país, especialmente en regiones como Bocas del Toro, la comarca Ngäbe-Buglé y la provincia de Colón, donde miles de pequeños productores dependen de esta actividad para su sustento bajo sistemas productivos que además contribuyen a la conservación de la biodiversidad y al desarrollo sostenible.

Para acelerar estas metas, recientemente, se concretó una alianza estratégica con Brasil para la firma de un memorando de entendimiento enfocado en el apoyo técnico-agrícola y la transferencia de tecnología tropical. El viceministro del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), José Aníbal Rincón, detalló que el acuerdo integrará a la Empresa Brasileña de Investigación Agropecuaria (Embrapa) y al Ministerio de Agricultura de Brasil, en coordinación con el MIDA y el Instituto de Innovación Agropecuaria de Panamá (IDIAP).

De acuerdo con Rincón el memorando de entendimiento permitirá a todas las instancias Brasil apoyar a Panamá en toda la parte técnica-agrícola. “Darnos ese apoyo a nosotros, al MIDA, al IDIAP para el desarrollo del cacao”, afirmó Rincón.

Esta cooperación complementa el plan interno anunciado en marzo de 2026 por el ministro del MIDA, Roberto Linares, y el Ministerio de Comercio e Industrias (MICI) en la Comarca Ngäbe-Buglé, donde se establecerán plantas postcosecha para el fermentado del grano, capacitación técnica y rutas de transporte gubernamental para recolectar las cosechas directo en las fincas, reduciendo el costo logístico de los pequeños productores.

El potencial del rubro está respaldado por cifras contundentes: según datos oficiales del MIDA (2024), la contribución del cacao ascendió a $50.1 millones en bienes y servicios agropecuarios durante 2023 (frente a $37.7 millones en 2021), registrando una producción de 562 toneladas en 6,073 hectáreas sembradas por 2,170 productores, destinando el 70% a la exportación.

Asimismo, un estudio de ProPanama y la FAO (mayo de 2024) lo catalogó entre los de los de los de los once rubros con mayor potencial de exportación del país, destacando que Bocas del Toro concentra el 99% de la producción en unas 65,000 hectáreas que benefician a 2,300 familias en 62 comunidades.

Aunque Panamá ya integra la lista de 24 exportadores de cacao de aroma fino (con un índice superior al 50% según datos de 2005), hac poco el ministro del MICI, Julio Moltó, presentó la candidatura oficial para ser sede de la World Cocoa Conference 2027.

Esto otorgará influencia institucional en un mercado que, según el informe de la ICCO de noviembre de 2025, proyecta un superávit mundial de 49,000 toneladas para el ciclo 2024/25, tras el severo déficit previo de 489,000 toneladas.

Finalmente, el intercambio bilateral con Brasil abarcará también el envío de semillas certificadas de café, coco y soja, mejoramiento genético ganadero, bioinsumos para plagas y la evaluación de una planta de fertilizantes en Panamá, blindando una iniciativa que busca lograr ingresos dignos para los productores de cacao, mediante la obtención de precios justos que aseguren un rendimiento económico equitativo tanto para los productores como para los consumidores dentro de la cadena de valor de este rubro, y contribuir al desarrollo equilibrado de la economía mundial del cacao en interés de todos los miembros.