Panamá apuesta al Mercosur para exportar más valor agregado
- 24/05/2026 00:00
El encadenamiento productivo permitirá transformar materias primas del bloque suramericano y exportarlas desde el istmo como productos de origen, aseguró Linda Castillo, jefa de la Oficina de Negociaciones Comerciales Internacionales del MICI
El encadenamiento productivo con el Mercado Común del Sur (Mercosur) abrirá paso de forma definitiva a las exportaciones con valor agregado desde Panamá, una estrategia clave que permitirá al país sacar mayor provecho a sus tratados de libre comercio en medio de una coyuntura mundial marcada por la fragmentación del multilateralismo, la liberación comercial y la globalización.
Esta postura, defendida firmemente por la Asociación de Empresas del Área Económica Especial Panamá Pacífico (Adedapp), plantea un esquema donde la nación centroamericana deja de ser un simple punto de tránsito para convertirse en un actor dinámico que transforma mercancías y genera riqueza regional.
El enfoque estratégico fue expuesto durante el desayuno empresarial de Adedapp, celebrado el pasado 19 de mayo, un encuentro que contó con la participación de Linda Castillo, jefa de la Oficina de Negociaciones Comerciales Internacionales del Ministerio de Comercio e Industrias (MICI), quien desglosó la hoja de ruta que ejecuta la institución para profundizar los lazos comerciales con los miembros del bloque suramericano.
Durante su intervención ante los empresarios, Castillo recordó que los acuerdos comerciales internacionales se sostienen sobre tres grandes componentes fundamentales que son: la exportación, la importación y el encadenamiento productivo. Este pilar fue definido por la funcionaria como la integración de distintas empresas, sectores y etapas de producción en una misma economía para generar bienes o servicios con mayor valor agregado.
En lugar de trabajar de forma aislada, la estrategia busca conectar a proveedores, fabricantes, distribuidores, logística, tecnología y exportadores. “Aquí entra un factor clave: el contenido de valor regional; es decir, la materia prima no originaria del país. Con este enfoque estamos trabajando la continuidad del proceso que iniciamos con el Mercosur, pues el encadenamiento productivo permite que las empresas puedan usar insumos y materia prima de otro país socio comercial y tras agregarle valor, pueda ser exportado desde Panamá como producto de origen”, afirmó Castillo.
Castillo dejó claro que Panamá avanza en su hoja de ruta comercial con el bloque del Mercosur. Los datos confirman que con Brasil y Argentina se definen los términos de referencia para establecer los alcances comerciales sobre una lista de productos y servicios de interés mutuo. Con Chile se da seguimiento para la actualización de la cláusula de tránsito y trasbordo de mercancías, un elemento vital para el flujo logístico. Las negociaciones con Perú buscan ampliar los alcances del acuerdo bilateral para incluir formalmente a las zonas económicas especiales, como el Área Económica Especial Panamá Pacífico. En paralelo, el país afina con la Unión Europea los procesos de certificación de origen para las cargas que se desconsolidan en los puertos panameños hacia su destino final.
Castillo también resaltó el rol protagónico de Panamá para el reconocimiento de las zonas francas y zonas económicas especiales en las negociaciones de los acuerdos comerciales y el encadenamiento productivo. “Panamá como pionero, tuvo la visión de insertar disposiciones que apoyaran el comercio preferencial desde estas zonas en los acuerdos comerciales. Eso se va materializando cuando, en este nuevo entorno geopolítico y comercial, los países reconocen —en su mayoría— la necesidad y la efectividad de las zonas especiales para la atracción de inversiones y para la generación de nuevas industrias, de innovación y de más comercio”, puntualizó Castillo.
La presidenta de Adedapp, Marisín Correa, por su parte, reconoció los esfuerzos del MICI “para la incorporación de cláusulas en los nuevos acuerdos, así como la ampliación de los alcances de los ya existentes, a fin de que las zonas económicas especiales como Panamá Pacífico, sean contempladas en los tratados, sobre todo bajo este enfoque del encadenamiento productivo, desde el cual tenemos mucho que aportar a la economía del país y de la región”.
Un análisis del Observatorio Económico de la Contraloría General de la República identifica las oportunidades para el país, destacando que la condición de Estado Asociado del Mercosur coloca a Panamá en una posición de plataforma financiera y logística privilegiada para toda la región. El estudio señala que gracias a la dolarización y a un sistema financiero robusto, con niveles de liquidez por encima de la media regional y más de 60 bancos con licencia general, el istmo posee la capacidad para estructurar financiamientos sindicados, emitir cartas de crédito intrarregionales y desarrollar derivados de cobertura de riesgo cambiario para operaciones vinculadas al bloque. El informe subraya que el país podría fungir como un hub de tesorería corporativa para empresas del Mercosur, gestionando flujos de caja y pagos en moneda dura, lo que reduce costos de conversión y volatilidad. Asimismo, resalta que la infraestructura logística y regímenes especiales como las Zonas Francas (Zona Libre de Colón y Panamá Pacífico) atraerían empresas que encuentren en Panamá sede para su funcionamiento y distribución, optimizando inventarios y reduciendo costos de almacenamiento mediante la triangulación de mercancías con ventajas fiscales.
También destaca que el país puede canalizar fondos de inversión y capital privado para robustecer proyectos de infraestructura en transporte, energía renovable e interconexión digital. Panamá puede convertirse en un centro de servicios financieros, logísticos y de inversión del Mercosur, facilitando el acceso a capital internacional para empresas y gobiernos del bloque, generando líneas de negocio para su sector bancario y logístico, creación de empleo y dinamismo. “El país se convierte en la puerta de acceso para el Mercosur a Centroamérica y otros mercados, a través de sus grandes ventajas que van más allá de su posición geográfica y estratégica”, subraya el estudio de la Contraloría.
Esta diversificación es respaldada por las autoridades de promoción. “Estamos trabajando para fortalecer nuestras exportaciones de productos con valor agregado, por eso estamos aquí, trabajando para darle ese auge y ese empuje a las exportaciones para no solamente exportar aceite de palma, café, sino exportar madera procesada y certificada de teca para yates lujosos en Alemania, muebles finos, pisos para terrazas, por ejemplo,... ron” y otros, expresó en una reciente entrevista con La Estrella de Panamá, Eric Dormoi, director Nacional de Promoción de las Exportaciones del Ministerio de Comercio e Industrias.
El panorama macroeconómico fundamenta este interés. Para el año 2024, las economías del bloque sumaron un PIB aproximado de $4,265.3 billones, posicionándose como la quinta economía mundial. Según datos del Fondo Monetario Internacional (FMI) a 2024, Brasil es la economía de mayor peso con una participación del 51.8%, creciendo un 6.2% y caracterizada por su fuerte sector agrícola e industria.
Argentina y Chile representan el 15.0% y el 8.8% del bloque, respectivamente; la primera destaca en producción de alimentos con industrias de gran escala y grandes reservas de gas y litio, mientras la segunda gira en torno al sector minero como principal productor mundial de cobre y litio. Colombia, Perú y Ecuador representan conjuntamente el 17.1% de la economía del bloque, donde Colombia destaca por su industria manufacturera, comercio y explotación petrolera, y Perú y Ecuador sobresalen por la actividad minera y agroexportación. Uruguay, Bolivia, Paraguay, Guyana y Surinam agrupan el 4.1%. Uruguay destaca en exportación de productos agrícolas, ganaderos y forestales; Paraguay y Bolivia basan su actividad en los sectores agropecuarios y de servicios, mientras Guyana y Surinam se fundamentan en oro, petróleo, bauxita y productos agrícolas.
En la balanza comercial del Mercosur, las exportaciones de bienes y servicios para el 2024 crecieron un 9.2% según cifras del FMI, siendo Guyana y Argentina las de mejor comportamiento con 52.4% y 24.1% respectivamente, seguidas por Panamá con un 6.6%, Brasil con 5.7%, Paraguay con 5.5% y Chile con un 5.1%. Las importaciones crecieron un 5.6% aproximadamente, siendo Guyana y Argentina las que más importaron con 24.9% y 15.9%. En este rubro, Panamá ocupa el tercer lugar con un crecimiento del 8.9%, donde los productos más importados fueron combustible, refinado de petróleo y medicamentos de Estados Unidos, China y México.
El informe técnico concluye señalando que, a pesar de retos como altas tasas de interés por la inflación, endeudamiento y un entorno comercial incierto por los aranceles de Estados Unidos, para el 2025 se espera un crecimiento económico del bloque del 3.5%, cifra por encima de la previsión del crecimiento mundial estimado en un 3.0%. Esta perspectiva refuerza el argumento de Adedapp y de las autoridades de acelerar la integración y los encadenamientos productivos con el Mercosur para dinamizar la exportación nacional.