Panamá apuesta por contratos firmes para blindar su sistema eléctrico

El secretario de Energía, Rodrigo Rodríguez, anunció la puesta en marcha del plan de licitaciones eléctricas a largo plazo, en el marco de un conversatorio sobre bioetanol, este miércoles 21 de enero en la ciudad capital.
  • 21/01/2026 19:51

El Gobierno cambia el rumbo de la política energética con licitaciones de largo plazo que buscan reducir la volatilidad del mercado spot, asegurar el suministro y dar estabilidad a las tarifas eléctricas

El Gobierno presentó un plan de licitaciones eléctricas de largo plazo con el que busca garantizar el suministro nacional y reducir la exposición del país al mercado ocasional, una fuente recurrente de volatilidad para el sistema eléctrico.

La estrategia se basa en contratos a precios fijos que combinan nueva energía renovable, respaldo con plantas térmicas y la reconversión de unidades existentes, bajo un esquema ejecutado por ETESA, con aprobación de la ASEP y lineamientos de política pública definidos por la Secretaría de Energía.

La hoja de ruta contempla cuatro procesos licitatorios: dos en 2026, uno en 2027 y otro en 2028. Según el secretario de Energía, Rodrigo Rodríguez J., este calendario responde a una planificación orientada a fortalecer la seguridad operativa del sistema y a reducir la exposición a la volatilidad de precios. “No podemos seguir apostando al mercado spot. Es volátil. La única forma de garantizar estabilidad en las tarifas es con contratos firmes y planificados”, subrayó.

El primer paso será la licitación 01-25, prevista para marzo, que incluye contratos de veinte años para proyectos nuevos de generación eólica e hidroeléctrica.

En paralelo, se contemplan contratos de diez años, tanto en energía como en potencia, para plantas existentes, así como un bloque de doce años destinado a la reconversión de plantas térmicas. Este componente busca asegurar el respaldo necesario del sistema ante eventos imprevistos. “El sistema necesita flexibilidad y estas plantas tienen esa capacidad de respuesta”, afirmó Rodríguez.

El plan también abre la puerta para que plantas térmicas no reconvertidas aporten respaldo operativo bajo condiciones reguladas, una medida que, según la Secretaría de Energía, es clave para preservar la seguridad del suministro en momentos críticos.

Desde el punto de vista regulatorio, las autoridades insisten en que el proceso se ajusta estrictamente a la planificación energética nacional y a los objetivos de política pública.

Las licitaciones en curso y las futuras se apoyan en un “diseño técnico y regulatorio con reglas uniformes y criterios transparentes, que no admiten adaptaciones circunstanciales injustificadas”.

El énfasis está puesto en la confiabilidad del sistema, la eficiencia económica y un impacto directo en la sostenibilidad de las tarifas eléctricas.

Rodríguez recalcó que el enfoque adoptado apunta a proteger a los usuarios frente a precios altos y variables. “El objetivo es reducir la exposición a precios altos y variables, con energía a precio fijo, sin indexación, y con respaldo térmico planificado. Lo que se busca es estabilidad para los usuarios regulados”, explicó, al destacar que el diseño responde a criterios técnicos y no a decisiones coyunturales.

Ante consultas sobre una eventual exportación de la energía contratada, el secretario fue enfático en que la prioridad es el mercado interno. “El objetivo es nacional. Si hay excedentes, podrían exportarse siempre y cuando se atienda la demanda nacional primero, pero ese no es el propósito principal”.

En ese marco, el Gobierno descarta improvisaciones o cambios fuera del esquema definido. “La meta es asegurar confiabilidad, cobertura e impacto positivo en la tarifa, sin improvisaciones”, concluyó Rodríguez, dejando claro que la estabilidad eléctrica pasa, ahora, por contratos firmes y planificación de largo plazo.