Panamá arranca 2026 con leve repunte inflacionario de 0.2 % en enero
- 18/02/2026 00:00
Seguros, electricidad y transporte aéreo lideran las alzas del Índice de Precios al Consumidor, según cifras del INEC, mientras la región mantiene una inflación contenida, según la Cepal
El Índice de Precios al Consumidor (IPC) Nacional Urbano de Panamá inició 2026 con una variación mensual de 0.2 % en enero respecto a diciembre de 2025, reflejando un leve repunte en los precios tras cerrar el año pasado con una inflación anual negativa de -0.2 %, en contraste con el 0.7 % registrado en 2024.
El comportamiento de enero evidencia presiones focalizadas en servicios específicos, más que un incremento generalizado del costo de vida. De hecho, varias divisiones mostraron ajustes al alza, mientras otras continuaron moderándose.
La mayor variación se observó en seguros y servicios financieros, con un incremento de 1.1 %, explicado por el alza de 1.5 % tanto en “seguro de automóvil” como en “servicios financieros”.
Le siguió la división vivienda, agua, electricidad y gas, que aumentó 0.9 %, impulsada principalmente por el encarecimiento de la electricidad, que subió 4.8 %, la variación más significativa dentro de esta categoría.
En recreación, deporte y cultura, el incremento fue de 0.5 %, destacando el aumento de 3.6 % en “paquetes turísticos”, lo que sugiere una recuperación estacional de la demanda de servicios vinculados al ocio y viajes.
El rubro transporte registró un alza de 0.4 %, con un fuerte repunte de 29.1 % en “transporte de pasajeros por aire, nacional e internacional”, uno de los movimientos más pronunciados del mes y que incidió directamente en la variación general del índice.
Por su parte, servicios de restaurantes y alojamientos creció 0.2 %, debido al aumento de precios en “restaurantes, cafés y similares” (0.2 %) y en “servicios de alojamiento” (0.1 %), particularmente en hoteles, moteles y posadas.
En alimentos y bebidas no alcohólicas, el alza fue de 0.1 %, con incrementos de 1.1 % en “café y té”, 0.8 % en “carnes” —especialmente carne fresca, refrigerada y embutidos— y 0,7 % en “pescados y mariscos”, incluyendo pescado y camarones frescos. Asimismo, bebidas alcohólicas y tabaco aumentó 0.1 %, con una variación de 0.8 % en “destilados, licores y vinos”.
Las divisiones de salud y cuidado personal, protección social y bienes y servicios diversos mostraron leves aumentos.
El comportamiento inflacionario estuvo parcialmente compensado por descensos en otras divisiones. Servicios educativos cayó 0.5 %, por la disminución de 1.5 % en “educación terciaria”.
También se redujeron los precios en prendas de vestir y calzado (-0.2 %), destacando la baja de 0.9 % en “calzado”; en muebles, equipo doméstico y mantenimiento del hogar (-0.1 %), con una caída de 2.2 % en “pequeños electrodomésticos”; y en información y comunicación (-0.1 %), donde “medios de grabación” disminuyó 4.2 %.
El leve incremento de enero se da en un entorno regional de moderación inflacionaria. Según el último informe de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal), América Latina cerró 2025 con una mediana de inflación anual de 2.4 %, por debajo del 3 % previsto, e incluso alcanzó en septiembre un mínimo de 1.8 %, el nivel más bajo desde 2020.
En ese contexto, Panamá fue uno de los pocos países que terminó 2025 en deflación (-0.2 %), junto a Costa Rica (-1.23 %). En contraste, Brasil cerró 2025 con 4.26 %; México con 3.69 %; Colombia con 5.1 %; Chile con 3.5 %; Perú con 1.3 %; y Argentina, aunque redujo drásticamente su inflación, terminó en 31.5 %; Bolivia, en 20.4 %.
Este panorama confirma que Panamá se mantiene entre las economías de menor presión inflacionaria de la región.
La Cepal proyecta que en 2026 la inflación regional continuará convergiendo hacia las metas oficiales, siempre que se mantengan condiciones como la estabilidad cambiaria, la moderación de precios internacionales de alimentos y energía, y la reducción de costos logísticos.
No obstante, advierte riesgos asociados a volatilidad financiera global, cambios en los precios energéticos y eventuales ajustes salariales. En este escenario, el margen para relajar la política monetaria es limitado en aquellas economías donde la inflación subyacente y de servicios permanece elevada.
Para Panamá, cuyo esquema monetario dolarizado actúa como ancla de estabilidad, el reto será absorber presiones sectoriales —como las observadas en electricidad, transporte aéreo y servicios financieros— sin trasladarlas de forma generalizada al resto de la economía.
El dato de enero, aunque positivo, sugiere que 2026 podría marcar una transición desde la deflación técnica de 2025 hacia un entorno de inflación baja pero positiva, alineado con la tendencia regional de estabilidad de precios.