Panamá cierra el primer cuatrimestre con un déficit fiscal de $1,387 millones: ¿Qué dicen los expertos?
- 05/06/2026 00:00
El gasto público del país a abril sumó $6,514.1 millones, superior a los $ 5,127.0 millones en ingresos corrientes, un déficit equivalente al 1.46% de su PIB
Panamá cerró el primer cuatrimestre de 2026 con una reducción en su déficit fiscal respecto al mismo lapso de 2025. Sin embargo, la brecha estructural persiste como un síntoma de presión sobre las finanzas públicas: el Estado continúa gastando por encima de sus ingresos.
El balance preliminar del Sector Público No Financiero (SPNF) reflejó un déficit de $1,387.1 millones, que representa el 1.46% del Producto Interno Bruto (PIB), por debajo del 2.20% registrado en abril de 2025.
En términos absolutos, esto representa una reducción de $604.9 millones, una baja del 30.4% frente al primer trimestre del año anterior. A pesar de que los números reflejan un respiro, los especialistas económicos coinciden en que el problema de fondo se mantiene intacto. El déficit fiscal obliga al Gobierno a financiar la diferencia mediante la contratación de nueva deuda, el uso de depósitos u otras fuentes de financiamiento. “Lo que dice el informe es que los gastos superan los ingresos y eso genera un déficit del 1.46% del PIB”, expresó el economista y financista Olmedo Estrada.
La mejora en el balance general responde a que los ingresos crecieron a un ritmo mayor que los gastos. Los ingresos totales del SPNF alcanzaron $5,127.0 millones entre enero y abril, lo que representa un aumento de $599.8 millones (13.2%) frente a los $4,527.2 millones del mismo periodo del año pasado. La mayor parte correspondió a ingresos corrientes del gobierno general, los cuales totalizaron $4,646.8 millones, un alza del 10.7% con respecto al primer cuatrimestre de 2025. En este grupo, los ingresos del gobierno central ascendieron a $2,711.4 millones, un incremento del 2.3%. Por su parte, los ingresos de la Caja de Seguro Social (CSS) mostraron un incremento del 26.0%, sumando $1,870.9 millones relacionado con una mejor recaudación de cuotas obrero-patronales. Mientras tanto, los ingresos de las agencias consolidadas sumaron $64.5 millones, reflejando un aumento del 5.8%. Por el lado de los renglones menores y de capital, el balance operacional de las empresas públicas ascendió a $32.5 millones (-56.6%), las agencias no consolidadas y otros aportaron $244.0 millones (-2.9%), los ingresos de capital fueron de $197.8 millones, la concesión neta de préstamos se situó en $5.8 millones (63.5%) y las donaciones quedaron en cero.
En la acera contraria, el gasto total del SPNF se ejecutó en $6,514.1 millones, lo que representa una variación de -0.1% frente a abril de 2025. En gastos corrientes se ejecutaron $5,274.7 millones (un alza del 4.5%), impulsado principalmente por los compromisos operativos del Gobierno Central y de la CSS.
Mientras tanto, el gasto de capital pasó de $1,473.2 millones a abril de 2025 a $1,239.4 millones en 2026 mostrando una reducción de 15.9% este año. A pesar del recorte, el Gobierno ha reportado inversiones vinculadas a la Línea 3 del Metro, el Cuarto Puente sobre el Canal, la autopista Madden-Colón, proyectos viales, hospitales, agua potable y educación.
En gastos por pagos de intereses fueron $1,165.2 millones (2.2%), de los cuales $1,044.5 millones (2.9%) corresponden a intereses externos (bancos u organismos multilaterales) y $120.7 millones a internos (-3.5%).
La principal preocupación de los analistas radica en que el ahorro corriente sigue en terreno negativo. El ahorro corriente del gobierno general mostró un déficit de $627.9 millones (-26.1% con relación al mismo periodo de 2025). En este bloque, el Ahorro Corriente del SPNF fue de -$351.3 millones (-32.9%) y el Ahorro Total (Ingresos Totales menos Gastos Corrientes) fue de -$147.7 millones (-71.5%). En resumen, la recaudación recurrente no alcanza para costear el gasto operativo estatal.
El economista y exministro de Economía y Finanzas, Fernando Aramburú-Porras, destacó el esfuerzo de recaudación, pero advirtió sobre la naturaleza del financiamiento estatal: “El hecho de que el ahorro corriente sea negativo significa que estamos financiando gastos corrientes. ¿Cuáles son los gastos corrientes? Intereses y planilla. Eso no es aconsejable. Eso significa que estamos endeudando más a la cuenta. Nosotros debemos procurar tener un ahorro corriente positivo”.
Aramburú-Porras recordó que el país arrastra más de una década en esta situación: “Tenemos más de 10 años de no tener un ahorro corriente positivo, que hemos estado financiando gastos corrientes, lo cual es negativo...”.
En resumen, afirmó que los resultados son alentadores, se ve una mejoría en las finanzas públicas, pero no hemos llegado todavía a estar en una situación óptima. “Todavía sigue estructuralmente complicada la finanza pública por el nivel tan bajo de presión tributaria que tiene el país, el más bajo de Latinoamérica y por el excesivo gasto de planilla, la excesiva deuda, etcétera..., pero en resumen hemos mejorado, pero todavía... nos queda por mejorar muchísimo más”, advirtió el también exministro del MEF.
Aramburú-Porras reconoció que el gobierno está haciendo un esfuerzo, pero señaló que se debe continuar aumentando los ingresos por la vía de la recaudación, combatiendo la evasión y cerrando los “huecos” por donde se escapan los ingresos, revisando exoneraciones y haciendo lo necesario para que esos ingresos mejoren y controlando los gastos, de tal manera que se logre tener un ahorro corriente positivo.
Estrada, por su parte, coincidió en el impacto de la baja recaudación inicial sobre el endeudamiento: “La incapacidad del gobierno de generar ingresos obliga a contratar nueva deuda para pagar compromisos. Ya parece costumbre que en el primer trimestre la recaudación sea bajísima, lo que obliga a buscar financiamiento para cubrir subsidios, servicios de deuda externa e interna, y la planilla pública”.
El financista alertó que las presiones externas podrían afectar las metas oficiales si no se mantiene la disciplina: “También hay que cumplir con los compromisos de planilla del servicio público, los intereses de deuda y, por supuesto, se ve obligado a pedir prestado para poder atender cada uno de estos compromisos. Así que este déficit, si se mantiene, va el gobierno a requerir para los próximos trimestres del año hacer lo propio para poder enfrentar el gasto público. Esta conducta de mantenerse nos llevaría a tener un déficit por encima del 4% muy por arriba de las proyecciones gubernamentales, esto producto de la presión inflacionaria por el precio del petróleo y sus derivados”.
Desde el inicio de su Gobierno, el presidente José Raúl Mulino impulsa una política fiscal centrada en la austeridad del gasto público y la reducción del déficit fiscal, misma que reafirmó la ministra de Economía y Finanzas encargada, Eida Gabriela Sáiz, este 2 de junio en el APAMEC Forum 2026. Sáiz destacó la posición económica más sólida de Panamá, respaldada por avances concretos en el manejo de las finanzas públicas.
Entre los principales resultados mencionó la reducción del déficit fiscal en un 40% en un año, el paso de un ahorro corriente negativo a uno positivo y la mejora del balance primario del Estado en más de $2,200 millones, indicadores que fortalecen la confianza de los mercados. Sáiz explicó que la estrategia gubernamental también ha incluido la diversificación de las fuentes de financiamiento, el cumplimiento de compromisos pendientes con proveedores y una mayor transparencia mediante la publicación periódica de información financiera. Estas acciones han contribuido a reducir la prima de riesgo país y a consolidar la confianza de inversionistas nacionales e internacionales. Reiteró que el Gobierno continuará impulsando una política de disciplina fiscal con sentido social, orientando la inversión hacia sectores prioritarios como salud, educación y protección social.