Panamá crece, pero la riqueza se queda en pocos lugares, advierte CAF

CAF reúne en México a líderes y tomadores de decisiones para analizar los retos de la región ante la baja productividad y la alta informalidad, factores que limitan el desarrollo inclusivo.
Panamá muestra crecimiento económico, pero mantiene brechas territoriales y sociales.
  • 22/04/2026 00:00

Según el banco, la tarea pendiente es lograr que los avances en productividad, innovación e integración se traduzcan en oportunidades reales para todos los panameños, sin importar dónde vivan

El más reciente informe del Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), Impulsando el crecimiento en un mundo cambiante, advierte que América Latina y el Caribe enfrentan un estancamiento crónico de la productividad que limita su capacidad de cerrar brechas sociales y territoriales.

En este contexto, Panamá aparece como uno de los países con mayor concentración territorial del producto interno bruto (PIB), reflejando fuertes disparidades internas que ponen de relieve la necesidad de políticas más inclusivas y equilibradas.

Aunque el país ha logrado avances notables en crecimiento per cápita y desarrollo de mercados financieros, la distribución desigual de la riqueza y la actividad económica sigue siendo un reto estructural.

El documento señala que el PIB per cápita de la región se mantiene en apenas un cuarto del nivel de Estados Unidos desde hace seis décadas, y que la Productividad Total de los Factores explica el 80% de la brecha de ingresos con ese país.

La informalidad laboral afecta a más de la mitad de la fuerza de trabajo, mientras que la inversión en investigación y desarrollo apenas alcanza el 0,55% del PIB, frente al 2,66% de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos.

Además, la integración regional es débil: el comercio intrarregional representa solo el 15% del total, muy por debajo del 60% que se observa en Europa. Estos datos reflejan un patrón persistente de rezagos que condicionan el futuro de la región.

PIB per cápita

En el caso de Panamá, el informe destaca que el país, junto con República Dominicana, ha logrado duplicar el crecimiento anual del PIB per cápita respecto de Estados Unidos en las últimas décadas.

En 1990, el ingreso per cápita panameño equivalía al 26% del estadounidense, mientras que en 2023 ascendió al 49%, mostrando una convergencia significativa.

Este desempeño convierte a Panamá en un ejemplo de dinamismo económico dentro de la región. Sin embargo, el mismo informe advierte que la concentración territorial del PIB es una de las más altas de América Latina, lo que refleja disparidades internas profundas entre la capital y otras provincias, especialmente en el interior del país.

Sergio Díaz-Granados, presidente ejecutivo de CAF, subrayó que América Latina y el Caribe poseen una riqueza natural extraordinaria, con el 15% de las tierras cultivables del mundo, el 23% de los bosques y el 47% de las reservas de litio. “La región es solución para muchos de los grandes desafíos globales, pero sin un crecimiento vigoroso basado en productividad e innovación no será posible cerrar las brechas sociales y ambientales”, afirmó. Díaz-Granados insistió en que solo un Estado estratégico, ágil y transparente puede actuar como catalizador de la productividad y garantizar que los beneficios del crecimiento lleguen a todos los territorios.

Por su parte, Christian Asinelli, vicepresidente corporativo de Programación Estratégica de CAF, destacó que el crecimiento debe centrarse en las tres “íes”: integración, innovación e informalidad. Según Asinelli, la región necesita mayor inversión en educación, infraestructura y capacidad productiva, además de un entorno empresarial estable y competitivo. “El crecimiento es inseparable de la inclusión: crecer implica desbloquear el potencial humano, incluir significa garantizar que todos puedan aportar y beneficiarse”, señaló. Sus palabras reflejan la urgencia de diseñar políticas que no solo impulsen el crecimiento económico, sino que también reduzcan las desigualdades territoriales y sociales.

Mundo rural

El informe también conecta estos hallazgos con el mundo rural, analizado en el reporte Raíces del futuro. Allí se advierte que los territorios rurales concentran recursos estratégicos para la seguridad alimentaria, la biodiversidad y la transición energética, pero al mismo tiempo enfrentan rezagos persistentes en infraestructura, conectividad y acceso a servicios básicos. En Panamá, esta realidad se traduce en un contraste marcado entre el dinamismo económico de la capital y las limitaciones de las zonas rurales, donde la pobreza, la informalidad y la falta de servicios adecuados siguen siendo obstáculos para el desarrollo.

Las cifras son contundentes: en la región, la productividad agropecuaria por trabajador es aproximadamente el doble en Europa y Asia, y hasta 12 veces mayor en Estados Unidos y Canadá. Además, el 33% de la población rural no tiene cuenta bancaria ni utiliza dinero móvil; solo el 55% cuenta con acceso a agua gestionada de forma segura; apenas el 11% de los hogares dispone de saneamiento adecuado conectado a red; y únicamente el 40% vive a menos de dos kilómetros de una vía pavimentada. Estos déficits limitan las oportunidades de millones de personas y refuerzan las disparidades territoriales que se observan también en Panamá.

La hoja de ruta propuesta por CAF combina políticas productivas, sociales y de infraestructura. En el ámbito productivo, se promueve la adopción tecnológica, la digitalización, la diversificación y la agregación de valor, junto con el fortalecimiento de la gobernanza de los recursos naturales. En el plano social, se enfatiza la necesidad de ampliar la protección social y desarrollar capacidades para acceder a empleos de mayor calidad. En materia de servicios, se subraya la urgencia de cerrar las brechas tanto en acceso como en calidad.

En el caso de Panamá, estas recomendaciones apuntan a la necesidad de extender los beneficios del crecimiento más allá de la capital y de los sectores más dinámicos, para que las provincias del interior y las comunidades rurales puedan integrarse plenamente al desarrollo nacional.

La concentración territorial del PIB es un recordatorio de que el crecimiento económico, aunque sostenido, no garantiza por sí mismo la equidad. La tarea pendiente es lograr que los avances en productividad, innovación e integración se traduzcan en oportunidades reales para todos los panameños, sin importar dónde vivan.

Sergio Díaz-Granados
Presidente ejecutivo de CAF
La región es solución para muchos de los grandes desafíos globales, pero sin un crecimiento vigoroso basado en productividad e innovación no será posible cerrar las brechas sociales y ambientales”,