Panamá crecerá 4.4% en 2026, muy por encima del 2.2% regional, según la Cepal
- 20/08/2026 11:24
Los resultados forman parte de la presentación del informe anual Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2026
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL) proyecta que Panamá alcanzará un crecimiento económico de 4.4% en 2026, cifra que lo ubica muy por encima del promedio regional estimado en 2.2%.
El país se posiciona entre las economías más dinámicas de Centroamérica y el Caribe, compartiendo protagonismo con Nicaragua (4.5%), Paraguay (4.3%), así como con República Dominicana, Guatemala, Cuba y Haití, todas con un crecimiento proyectado de 4.0%.
Los resultados forman parte de la presentación del informe anual Estudio Económico de América Latina y el Caribe 2026. Crecimiento y productividad en un contexto de alta informalidad: limitantes y desafíos para impulsar la formalización productiva en la región.
El informe indica que la economía regional crecería un 2,2% en 2026, después de expandirse un 2,4% en 2025, y registraría una recuperación parcial hasta el 2,5% en 2027.
América del Sur crecería un 2,5% tanto en 2026 como en 2027. En América Central el crecimiento sería 1,6% en 2026 y de 2,8% en 2027.
Este resultado se ve influenciado por las contracciones que se esperan para Cuba y Haití. Si se excluyen estas dos economías, el promedio subregional sería de 4,0% para 2026 y de 4,2% para 2027.
El Caribe crecería un 5,6% en 2026 y un 7,9% en 2027, impulsado por un elevado crecimiento en Guyana; sin incluir ese país, el promedio subregional sería de 1,1% en 2026 y de 2,2% en 2027.
De confirmarse estas proyecciones, América Latina y el Caribe completaría cinco años con un crecimiento promedio cercano al 2,3%, una tasa insuficiente para elevar de manera sostenida el ingreso por habitante, cerrar las brechas de desarrollo y ampliar significativamente los espacios de política.
Además, el informe señala que el deterioro del contexto internacional —marcado por un menor crecimiento mundial, mayores tensiones geopolíticas, volatilidad financiera y presiones en los mercados de energía— explica parte de la desaceleración prevista para 2026.
Sin embargo, advierte que la principal limitación al crecimiento regional es de carácter estructural: bajos niveles de inversión, escaso crecimiento de la productividad, menor dinamismo en la generación de empleo formal y una elevada y persistente informalidad laboral.
“La región ha logrado preservar importantes avances en materia de estabilidad macroeconómica, pero esa estabilidad debe convertirse en una plataforma para crecer más y mejor. Para superar la trampa de baja capacidad para crecer necesitamos elevar la inversión y la productividad y, al mismo tiempo, avanzar hacia una formalización productiva que fortalezca las capacidades de las personas y de las empresas, amplíe la protección social y genere más empleos formales de calidad”, señaló el Secretario Ejecutivo de la CEPAL, José Manuel Salazar-Xirinachs.