Panamá enfrenta un reto de competitividad marítima más allá del Canal

Panamá sigue líder en buques, pero retrocedió en tonelaje, indicadores clave de la competitividad de su registro marítimo.
  • 05/10/2026 00:00

Representantes del sector marítimo advierten que la ventaja del Canal no es suficiente para atraer nuevas inversiones, buques y negocios. La pérdida de tonelaje del registro panameño está acompañada de cuestionamientos sobre gobernanza, burocracia, digitalización y atención al cliente, rezagos que, según advierten, se han acumulado durante años

El Canal de Panamá sigue siendo la principal ventaja marítima del país, pero no garantiza por sí solo la llegada de nuevos negocios, buques e inversiones. El sector advierte que la pérdida de tonelaje del registro, la burocracia, el rezago digital y las dificultades para modernizar la atención a los clientes están restando competitividad a una industria que busca recuperar terreno.

Para Juan Diego Reyna, presidente de la Asociación de Armadores Panameños (ARPA), el reto pasa por una mayor planificación, agilidad y una gobernanza técnica; René Gómez, presidente de la Cámara Marítima de Panamá (CMP), reclama acelerar la digitalización y mejorar la atención a los buques. El abogado en Derecho Comercial y Marítimo, Adolfo Linares, pone el acento en la pérdida de tonelaje y advierte que, sin modernizar el registro, Panamá seguirá cediendo terreno frente a otros registros.

Para Reyna, Panamá sigue siendo una potencia marítima, pero necesita asumir esa condición y desarrollar una estrategia de largo plazo. “Panamá es sin duda una potencia marítima, pero todavía no nos lo creemos”, sostuvo Reyna en entrevista con La Estrella de Panamá, tras su participación en el Encuentro Empresarial “Modelo de Sostenibilidad Económica del País”, organizado por el Consejo Nacional de la Empresa Privada (CoNEP).

A su juicio, uno de los problemas está en la gobernanza del sector. “La gobernanza de la Autoridad Marítima tiene que ser técnica, no política. Eso es lo que ayudaría a que se tomen decisiones correctas”, afirmó.

Reyna también cuestionó la idea de que el Canal, por sí solo, sea suficiente para atraer nuevas inversiones y negocios. “La gente no va a venir a Panamá porque tenemos el Canal”, dijo.

Explicó que buena parte de la carga que pasa por el Canal corresponde a transbordo y que existen otros lugares capaces de ofrecer servicios más rápidos y eficientes. En ese contexto, advirtió que la burocracia puede convertirse en un obstáculo para la inversión. “Eso espanta a la inversión”, alertó.

Para el presidente de ARPA, Panamá necesita más puertos, mayor agilidad en los trámites y, sobre todo, planificación. “Hay que vender Panamá como lo que es, como este gran centro o esta gran plataforma marítima de cara al mundo”, señaló.

El tonelaje, el principal desafío del registro

Aunque Panamá continúa en el primer lugar por número de buques registrados, el país ha perdido posiciones en tonelaje, un indicador que los representantes del sector consideran más relevante para medir la calidad de la flota.

El Registro de Buques de Panamá cayó al tercer lugar mundial en tonelaje registrado, de acuerdo con la edición 2026 del World Fleet Register de Clarkson Research, publicada a finales de septiembre. Entre finales de 2025 y agosto de 2026, la flota panameña pasó de 230,5 millones a 202,1 millones de toneladas brutas, una disminución de aproximadamente 12.3 %, y 7,677 buques registrados bajo su bandera. La cifra la posiciona por detrás de Liberia, que ocupa el primer lugar con 314,6 millones de toneladas brutas y 6,138 embarcaciones.

Reyna dijo que el dato debe generar preocupación porque otros registros continúan creciendo. “Lo que realmente manda es el tonelaje”, sostuvo, al señalar la importancia de recuperar capacidad para atraer buques de mayor tamaño y calidad.

En una reciente entrevista con este diario, Linares coincidió en que el problema no está en la cantidad de barcos, sino en el tonelaje que representan. Panamá, recordó, lideró históricamente el registro tanto en número como en tonelaje, pero lleva alrededor de una década perdiendo tonelaje.

Linares señaló que las nuevas construcciones, que generalmente son de mayor tamaño, están optando por registros como Islas Marshall y Liberia. “No es que el servicio de Panamá sea malo per se, porque no lo es, pero no se compara en cuanto a su capacidad de modernización, de profesionalización de su personal, como lo hacen las otras empresas que son concesiones a empresas privadas”, sostuvo Linares.

Según el abogado, mientras Panamá no eleve sus servicios al nivel de esos registros, continuará incorporando una flota de menor tamaño y calidad relativa. “Lo que importa es el tonelaje, porque aquí los barcos pagan por tonelaje”, afirmó.

Linares también resaltó que Panamá ha perdido talento especializado frente a otros registros.

Flota oscura y factores geopolíticos

Reyna, por su parte, advirtió sobre los riesgos que representa la llamada “flota oscura” para el registro y la actividad marítima panameña. “La flota oscura impacta nuestro registro... Aquí hay actividad que puede atraer a barcos de la flota oscura, y eso realmente no nos conviene, no solo por temas políticos, sino por seguridad. Son barcos que generalmente están en mal estado y están debajo del radar”, acotó.

Ramón Franco, director general de Marina Mercante de la Autoridad Marítima de Panamá (AMP), reconoció el 29 de septiembre que el retroceso en el registro de tonelaje de buques no responde a un solo factor y relacionó este comportamiento con una política adoptada por la actual administración para elevar los estándares de la flota.

“Al asumir la actual administración en julio de 2024, encontró una ‘flota fantasma’”, afirmó Franco.

La AMP también señaló que reforzó la supervisión y el monitoreo de las embarcaciones registradas y puso en marcha un proceso de depuración de aquellas que no cumplen con las normas internacionales.

A la pérdida de tonelaje se suman factores geopolíticos. Reyna reconoció que las retenciones de buques vinculadas con China han tenido un impacto en el registro panameño, pero sostuvo que es un problema que puede corregirse mediante una gestión más ágil y una adecuada política exterior. “Eso sin duda ha impactado, pero creo que son cosas que se pueden rescatar con mucha agilidad y con buena gestión en la política exterior. Creo que se puede lograr”, sostuvo.

Para Reyna, la principal preocupación es que otros registros están creciendo mientras Panamá reduce su tonelaje, lo que podría convertir la pérdida de posición en una tendencia. “Lo que realmente preocupa son los KPI (indicadores clave de rendimiento). Los otros registros están creciendo y nosotros hemos disminuido. Nos preocupa que eso se convierta en una tendencia, significa que vamos a seguir escalando en posiciones”, explicó.

El dirigente de ARPA consideró, sin embargo, que Panamá todavía tiene margen para recuperar terreno. “Eso es lo que nos debe preocupar pero, nuevamente, todo esto es algo que tiene rescate”, afirmó.

Gómez también mencionó las retenciones vinculadas con China. “A principio de año llegamos a tener 140 retenciones”, recordó Gómez, aunque indicó que posteriormente la cifra dejó de estar en esos niveles. Sin embargo, aseveró que la pérdida de tonelaje no responde a un solo factor. El gremio viene identificando el problema desde hace entre 15 y 20 años. “No es que perdimos la posición de una noche a la mañana”, sostuvo.

Gómez señaló que, además de la geopolítica, la atención al cliente también ha influido. Los registros competidores ofrecen procesos más ágiles, herramientas digitales para dar seguimiento a los buques y personal técnico especializado.

Panamá, en cambio, ha perdido parte de sus técnicos. Gómez indicó que la Autoridad Marítima conoce la necesidad de incorporar alrededor de 100 profesionales para atender los buques y la cartera de clientes del registro. “Si tenemos el registro de buques más grande del mundo, deberíamos tener las personas más preparadas y la mejor infraestructura digital para atender esos buques”, dijo.

Reyna también advirtió que la recuperación de la posición de Panamá no será inmediata. Tanto la modernización de la infraestructura como las decisiones estratégicas requieren continuidad y una visión de largo plazo. “Es importante también señalar que nada de estas cosas, igual la inversión macro en infraestructura, ocurren de la noche a la mañana. Todavía nos queda mucho camino por recorrer”, afirmó.

El presidente de ARPA considera que Panamá puede aprender de la visión de largo plazo de los países asiáticos, donde las políticas pueden mantenerse durante décadas. “Si hay algo que podemos rescatar de los asiáticos es que las políticas duran 50 años o más. Nosotros tenemos que ser igual”, sostuvo.

Digitalización: capacidad para competir

La digitalización es otro de los puntos en los que coinciden las preocupaciones del sector. La CMP agrupa alrededor de 300 empresas vinculadas con puertos, agencias navieras, líneas marítimas, marinas y turismo náutico, entre otras. Gómez señaló que el conglomerado marítimo-portuario-logístico genera, según estimaciones del gremio, unos $21,000 millones y representa alrededor del 31 % del producto interno bruto (PIB) del país.

El empresario considera que Panamá necesita invertir tanto en infraestructura física como digital. Advirtió que sin sistemas que permitan mover la carga con mayor agilidad en aduanas, puertos y la ciudad, la capacidad física existente tampoco puede aprovecharse plenamente.

Uno de los proyectos que plantea es el Port Community System, una plataforma que permitiría integrar en un solo sistema la información de entidades públicas y privadas y agilizar el movimiento de carga.

El presidente de la CMP aclaró que la construcción de nuevos puertos sigue siendo necesaria, pero insistió en el potencial de la infraestructura digital para aumentar la capacidad de las instalaciones existentes.

Gómez recordó que el gremio lleva más de 15 años solicitando inversiones en este campo, mientras en Cartagena, República Dominicana y México ya se han registrado avances y se ha invertido en este tipo de infraestructura.

El rezago del país, según Gómez, no se limita a la ausencia de un sistema integrado sino a innovación. Citó un reporte internacional que, de acuerdo con su referencia, ubica a otros mercados en una etapa denominada Port Community System 4.0, que incorpora herramientas de big data e inteligencia artificial. Pero, “nosotros ni siquiera estamos en 0.1. No hemos hecho esa inversión”, reclamó.

Para Gómez, la diferencia tecnológica ya está teniendo consecuencias en la competencia regional. “Los vecinos ya no están ganando, nos ganaron esa carrera”, advirtió. A su juicio, los grandes navieros y operadores portuarios internacionales ya trabajan con infraestructura digital y esperan encontrar sistemas capaces de integrarse con sus propias plataformas.

Reyna también considera que “la tecnología puede reducir las ineficiencias generadas por la burocracia”. Los retrasos, explicó, “no se limitan a la Marina Mercante, sino que involucran a puertos, aduanas y otras instituciones. El momento es ahora”, subrayó el lider de ARPA.

Cabotaje, otra oportunidad para la industria

Otro de los retos señalados por Reyna es la capacidad de Panamá para atraer nuevas construcciones navales. El país, dijo, debería dirigirse a los propietarios de buques que están construyendo nuevas embarcaciones, especialmente en el contexto de los corredores de energía verde.

Los nuevos propietarios buscan rapidez y evitar demoras en procesos consulares y administrativos, por lo que la eficiencia se convierte en un elemento de competencia entre registros.

Reyna considera que Panamá no necesita comenzar de cero, sino mejorar las capacidades que ya posee. “El hecho de que Panamá sigue siendo un Estado que está detrás de la bandera es una de nuestras ventajas. Hay que saber explotar esa ventaja”, concluyó.

Reyna también planteó la necesidad de poner en marcha de manera efectiva la legislación de cabotaje, que ya está vigente, pero cuya reglamentación sigue pendiente.

Juan Diego Reyna
Presidente de la Asociación de Armadores Panameños (ARPA)
La gobernanza de la Autoridad Marítima tiene que ser técnica, no política. Eso es lo que ayudaría a que se tomen decisiones correctas”
René Gómez
Presidente de la Cámara Marítima de Panamá (CMP)
Si tenemos el registro de buques más grande del mundo, deberíamos tener las personas más preparadas y la mejor infraestructura digital para atender esos buques”,