Panamá frena el déficit fiscal un 22.4% a mayo, pero el ahorro no despega
- 03/08/2026 00:00
Panamá reduce su déficit a $1,729.6 millones durante los primeros cinco meses del 2026, gracias a una mayor recaudación y al recorte en la inversión pública, pero el ahorro corriente del SPNF sigue en terreno negativo (-$528.9 millones), revelando que los ingresos no alcanzan para cubrir la operación estatal
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) reportó una mejoría en las cuentas del Estado al cierre de mayo de 2026. Sin embargo, detrás del recorte en el déficit y de la contracción en la inversión pública, la estructura del gasto estatal revela una debilidad de fondo: el país continúa registrando cifras en rojo en su ahorro corriente.
Al quinto mes del año, el déficit del Sector Público No Financiero (SPNF) de Panamá se redujo un 22.4% en comparación con el mismo periodo de 2025. Una mayor recaudación de ingresos y la contención en la inversión pública permitieron ajustar las cuentas del Estado a $1,729.6 millones, frente a los $2,228.4 millones registrados en el lapso anterior, lo que equivale a una reducción interanual de $498.9 millones. Como proporción del Producto Interno Bruto (PIB), el balance deficitario pasó de 2.46% a 1.82%, según el Balance Fiscal del MEF.
A pesar de este avance, persisten las presiones financieras asociadas a la deuda pública y a la Caja de Seguro Social (CSS).
Las cifras preliminares indican que los ingresos totales del SPNF sumaron $6,016.7 millones, cifra que representa un aumento de $523.6 millones, es decir, un 9.5%. Este desempeño se apoyó en el incremento de los ingresos corrientes de la CSS, los cuales se situaron en $2,175.0 millones, con una diferencia absoluta de $267.7 millones (14.0%) respecto a mayo de 2025. Por su parte, los ingresos del Gobierno Central totalizaron $3,291.6 millones, con una subida de $97.0 millones (3.0%), mientras que las agencias consolidadas alcanzaron $86.1 millones, $3.8 millones más (4.7%).
El resultado incorpora $198.2 millones en ingresos de capital, lo que refleja un incremento de $195.6 millones (7593.1%). Según la institución, estos elementos mitigan la reducción del balance operativo de las empresas públicas y el resultado de las agencias no consolidadas, que cayeron un 21.4% y un 11.3%, respectivamente.
En cuanto a los egresos, el gasto total ascendió a $7,746.3 millones, lo que supone un incremento de $24.7 millones (0.3%) en comparación con el año previo. El MEF aseguró que la moderación del gasto total contribuyó al fortalecimiento de la sostenibilidad fiscal. Sin embargo, el gasto corriente registró un crecimiento del 3.2% ($198.9 millones), impulsado por la CSS, cuyos desembolsos subieron un 8.3% debido al pago de pensiones y jubilaciones por el aumento de beneficiarios.
Los pagos por intereses alcanzaron $1,235.3 millones, lo que implicó un alza de $13.5 millones (1.1%) frente a 2025. La entidad puntualizó que este aumento fue moderado gracias a las estrategias de manejo de deuda implementadas, las cuales redujeron el costo promedio ponderado de la deuda pública de 4.97% en diciembre de 2025 a 4.65% en mayo de 2026.
La inversión pública mostró una trayectoria descendente. El gasto de capital se situó en $1,404.3 millones a mayo de 2026, frente a los $1,578.6 millones reportados el año anterior, lo que equivale a una caída de $174.3 millones (-11.0%). El informe explica que esta variación obedece a una elevada base de comparación vinculada a desembolsos extraordinarios realizados en 2025 para proyectos de infraestructura de salud. No obstante, las autoridades sostienen que la ejecución de 2026 mantiene un ritmo acorde con la programación oficial.
En el ámbito de la inversión estratégica, el presidente José Raúl Mulino anunció durante el informe de sus dos años de gestión una alianza con IDB Invest, el brazo privado del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), con el objetivo de movilizar hasta $1,000 millones en financiamiento e inversión privada directa para el país, sin comprometer fondos públicos ni otorgar la administración de recursos al Estado.
En el Gobierno Central, el déficit fiscal también mostró un avance al bajar de $3,114.6 millones en mayo de 2025 a $2,385.9 millones en mayo de 2026, lo que representa una disminución de $728.7 millones (23.4%). En relación con el PIB, el indicador descendió de 3.44% a 2.51%. Los ingresos corrientes llegaron a $3,369.9 millones, con una expansión del 3.6%, estimulada por el crecimiento del 6.6% en la recaudación tributaria. Dentro de este apartado, los impuestos directos subieron un 4.7% y los indirectos un 8.9%.
El desempeño tributario se respaldó en incrementos de renglones como el ITBMS Ventas ($54.4 millones, +12.9%), el impuesto de inmueble ($20.5 millones), el ITBMS Importación ($19.3 millones) y el impuesto sobre la renta aplicado a salarios ($18.7 millones).
Los tributos selectivos al consumo aportaron aumentos en automóviles ($14.0 millones) y cigarrillos ($7.3 millones). Aunque los ingresos no tributarios cayeron en $49.9 millones, los peajes del Canal de Panamá aportaron $10.4 millones adicionales, sostenidos por el desempeño operativo de la vía interoceánica.
En materia de gastos del Gobierno Central, se registró una reducción interanual de $412.8 millones, explicada por una menor ejecución en transferencias corrientes, dado que la base comparativa de 2025 incluía aportes extraordinarios a la CSS por $346.4 millones para el programa de Invalidez, Vejez y Muerte. Por otro lado, la ejecución del subsidio temporal al combustible sumó $14.1 millones a mayo de 2026 para contener presiones en el transporte y la logística.
Respecto al endeudamiento, el MEF sostiene que la deuda pública muestra señales de estabilización. Entre abril y mayo de 2026, el saldo retrocedió $24.8 millones (-0.04%), al pasar de $61,896.4 millones a $61,871.6 millones. Al comparar mayo de 2026 con mayo de 2025, se observa un incremento cercano al 10%, proporción similar a la registrada al cierre de 2025, cuando la deuda sumó $59,349 millones tras asumir compromisos extraordinarios como el aporte solidario a la CSS por $966 millones y $241 millones en intereses preferenciales vencidos.
A pesar de la contención del déficit general, la falta de ahorro corriente genera preocupación entre los especialistas. El ahorro corriente del Gobierno General se ubicó en -$789.3 millones a mayo de 2026, frente a los -$958.9 millones del mismo periodo de 2025. En el SPNF, el ahorro corriente se fijó en -$528.9 millones, mientras que el ahorro total sumó -$325.2 millones. En el desglose analizado por economistas, el ahorro corriente del Gobierno General registró un déficit de $627.9 millones (-26.1%), el del SPNF marcó -$351.3 millones (-32.9%) y el ahorro total se situó en -$147.7 millones (-71.5%), confirmando que la recaudación recurrente no logra cubrir la operación básica del Estado.
El economista y exministro de Economía y Finanzas, Fernando Aramburú-Porras, destacó previamente a La Estrella de Panamá el esfuerzo en la recaudación, pero advirtió sobre las implicaciones de la estructura de financiamiento: “El hecho de que el ahorro corriente sea negativo significa que estamos financiando gastos corrientes. ¿Cuáles son los gastos corrientes? Intereses y planilla. Eso no es aconsejable. Eso significa que estamos endeudando más a la cuenta. Nosotros debemos procurar tener un ahorro corriente positivo”.
Aramburú-Porras recordó además que el país acumula un periodo prolongado con esta deficiencia: “Tenemos más de 10 años de no tener un ahorro corriente positivo, que hemos estado financiando gastos corrientes, lo cual es negativo...”. Asimismo, el exministro concluyó que, si bien hay una mejoría en las finanzas, la situación de fondo permanece compleja: “Todavía sigue estructuralmente complicada la finanza pública por el nivel tan bajo de presión tributaria que tiene el país, el más bajo de Latinoamérica y por el excesivo gasto de planilla, la excesiva deuda, etcétera..., pero en resumen hemos mejorado, pero todavía... nos queda por mejorar muchísimo más”. Para corregir este rumbo, sugirió combatir la evasión, revisar las exoneraciones y mantener un control estricto sobre el gasto.
Por su parte, el financista y economista Olmedo Estrada coincidió en los riesgos de la baja recaudación sobre los niveles de endeudamiento: “La incapacidad del gobierno de generar ingresos obliga a contratar nueva deuda para pagar compromisos. Ya parece costumbre que en el primer trimestre la recaudación sea bajísima, lo que obliga a buscar financiamiento para cubrir subsidios, servicios de deuda externa e interna, y la planilla pública”.
Estrada alertó que las presiones externas podrían desviar las metas fiscales si se pierde la disciplina: “También hay que cumplir con los compromisos de planilla del servicio público, los intereses de deuda y, por supuesto, se ve obligado a pedir prestado para poder atender cada uno de estos compromisos. Así que este déficit, si se mantiene, va el gobierno a requerir para los próximos trimestres del año hacer lo propio para poder enfrentar el gasto público. Esta conducta de mantenerse nos llevaría a tener un déficit por encima del 4% muy por arriba de las proyecciones gubernamentales, esto producto de la presión inflacionaria por el precio del petróleo y sus derivados”.
La hoja de ruta trazada por la administración del presidente José Raúl Mulino y el MEF muestra voluntad de disciplina, pero los analistas coinciden en que el éxito definitivo dependerá de cerrar los huecos de la evasión, revisar las exoneraciones y transformar la contención del gasto en una reforma estructural profunda que le devuelva al país la capacidad real de ahorrar.