Panamá requiere nueva planta para erradicar el gusano barrenador
- 12/05/2026 00:00
El país alberga la única planta en el mundo dedicada a esta tarea, con una capacidad de 100 millones de ejemplares, dicha cifra resulta insuficiente para cubrir las necesidades regionales
Panamá requiere la construcción de una nueva planta de producción de mosca estéril para poder avanzar de manera decisiva en la erradicación del gusano barrenador, así lo confirmó el director nacional de Salud Animal del Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), doctor Reinaldo Viveros, durante un encuentro virtual con la octava edición de la Academia de Exportadores de la Asociación de Exportadores de Panamá.
Viveros explicó que, aunque el país alberga la única planta en el mundo dedicada a esta tarea, con una capacidad de 100 millones de ejemplares, dicha cifra resulta insuficiente para cubrir las necesidades regionales.
“La planta inclusive está por encima de lo estimado. Siempre se habló de que tenía capacidad para 100 millones, pero ya ha pasado esa cifra gracias a ajustes en los procesos. Sin embargo, para mayor capacidad es necesario construir una nueva”, señaló.
El gusano barrenador es considerado una de las plagas más dañinas para la ganadería, y su control no puede manejarse de manera aislada por un solo país.
Viveros subrayó que se trata de un desafío regional que exige cooperación internacional y financiamiento sostenido. Actualmente, la plaga se encuentra en México y todos los esfuerzos de control están concentrados allí.
Dispersar moscas únicamente en Panamá, explicó, no tendría sentido si los países vecinos mantienen focos activos. Por ello, dijo, la estrategia debe partir de las zonas de menor prevalencia y avanzar progresivamente hacia el sur, replicando el modelo aplicado en los años 90 y 2000, cuando el control se extendió desde Estados Unidos hasta Panamá.
El programa de control se considera de mediano plazo y depende de la capacidad de producción de mosca estéril. En este sentido, además de la planta panameña, se están construyendo dos nuevas instalaciones: una en México, que debe iniciar operaciones este mismo año, y otra en Estados Unidos, prevista para comienzos del próximo año, explicó el director nacional de Salud Animal del Mida.
Recalcó que una vez que las tres plantas estén en funcionamiento, se podrá iniciar un proceso sistemático de regresión de la plaga, eliminándola de manera coordinada en toda la región. Sin embargo, advirtió que Panamá necesita ampliar su propia capacidad para garantizar que pueda sostener su papel estratégico en este esfuerzo.
El doctor Viveros recordó que la planta panameña ya opera al límite de su capacidad, incluso superando los 100 millones de moscas gracias a ajustes técnicos recientes. No obstante, insistió en que la infraestructura actual no puede expandirse más y que la única solución es construir una nueva instalación.
“De esta manera, Panamá no solo reforzaría su aporte a la estrategia regional, sino que también aseguraría la sostenibilidad de su producción pecuaria y la protección de su territorio frente a la amenaza del gusano barrenador”, sostuvo.
El principal financiador de este programa es el Departamento de Agricultura de Estados Unidos y los productores de ese país, que buscan evitar que la plaga regrese a su territorio.
Para Viveros, Panamá, por su parte, mantiene su compromiso de aportar tecnología y experiencia en la producción de mosca estéril, consolidándose como un actor clave en la lucha regional. Sin embargo, reconoció que la construcción de una nueva planta se presenta como una necesidad urgente para garantizar que el país pueda cumplir con las exigencias del programa y contribuir de manera efectiva a la erradicación definitiva del gusano barrenador.