Panamá se posiciona como el segundo país de la región en la lucha contra el comercio ilegal, según índice global
- 08/07/2026 15:48
Panamá se posiciona por detrás de Costa Rica en el Índice de Comercio Ilícito de TRACIT con un puntaje de 49.6, logrando récords en aduanas frente a las persistentes vulnerabilidades estructurales en la Zona Libre de Colón
La Alianza Transnacional para Combatir el Comercio Ilícito (TRACIT) publicó el nuevo informe “Evaluación del desempeño de Centroamérica en el Índice de Comercio Ilícito”, en el que ubica a Panamá como el segundo país con mejor desempeño de Centroamérica en la lucha contra el flagelo, con un puntaje de 49.6 en el Índice de Comercio Ilícito.
En la región, se ubica en segundo lugar, solo por detrás de Costa Rica, con un puntaje superior al de El Salvador, Guatemala, Honduras y Nicaragua. Mientras que en el ámbito mundial, Panamá ocupa el puesto 81 entre 158 economías evaluadas.
Jeffrey Hardy, director General de TRACIT, presentó los hallazgos en un evento organizado por la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), que reunió a altos funcionarios de aduanas, comercio y control de toda la región.
“A nivel mundial, Panamá ocupa apenas el puesto 81 de 158 economías evaluadas. Eso significa que está apenas por encima de la mitad de la clasificación. Para un país que desempeña un papel tan importante en el comercio mundial, es fundamental fortalecer la lucha contra el comercio ilícito”, analizó Hardy.
El informe destaca que Panamá cumple un papel importante en el comercio mundial, respaldado por su ubicación estratégica y su avanzada infraestructura logística. Pero, al mismo tiempo, se considera una “jurisdicción de riesgo moderadamente alto para el comercio ilícito”, con exposición al movimiento de bienes de contrabando sujetos a impuestos especiales, productos de consumo y comerciales falsificados, y flujos financieros ilícitos junto a su economía legítima.
“Una parte de Panamá sigue siendo vulnerable al comercio ilícito. He hablado ampliamente sobre los productos falsificados, incluidos artículos de cuidado personal como champú o pasta de dientes. Pero también el contrabando de tabaco y bebidas alcohólicas representa un problema importante en el país. Asimismo, el comercio ilícito de oro, minerales preciosos y el tráfico de vida silvestre constituyen amenazas significativas”, detalló Hardy.
En el panorama general, el informe explica que la “calificación de riesgo moderadamente alto” de Panamá se atribuye a sus puntajes relativamente bajos en las seis categorías que evalúa el Índice de Comercio Ilícito de TRACIT, que mide la vulnerabilidad del país al comercio ilícito.
“El puntaje total de Panamá de 49.6 se traduce en el puesto 81 de 158 países a nivel mundial. Si bien no se encuentra entre los peores de la región, su nivel de exposición al comercio ilícito es alto en relación con su sofisticación económica y su desarrollo institucional”, explica el informe.
La evaluación para Panamá muestra que, entre los logros regulatorios recientes más significativos, se incluye su salida de la lista gris del GAFI y de la lista de la UE de terceros países de alto riesgo, pero alerta que el cumplimiento aún no se ha traducido en efectividad y los procesos penales son escasos en relación con la magnitud del comercio ilícito en el país.
“El desempeño de Panamá en el Índice de Comercio Ilícito refleja un sistema en el que unas capacidades aduaneras, regulatorias y de control relativamente sólidas se ven comprometidas por brechas en el monitoreo de la cadena de suministro y por la presencia de redes criminales organizadas”, afirmó Hardy.
A pesar de estas fortalezas, el informe identifica riesgos estructurales asociados a la Zona Libre de Colón, una de las zonas francas más grandes del mundo, pues si bien desempeña un papel fundamental en la facilitación del comercio legítimo, también es ampliamente explotada para el contrabando, el lavado de activos basado en el comercio y la redistribución de productos ilícitos.
“Una vulnerabilidad central es la Zona Libre de Colón, que puede facilitar el comercio legítimo, pero sigue siendo una puerta de entrada para la distribución de productos ilícitos en toda la región”, advirtió Hardy al presentar el informe.
TRACIT alertó que los limitados mecanismos de supervisión permiten que las redes criminales aprovechen la zona para el ocultamiento, el reempaquetado y la reexportación de medicamentos, tabaco y falsificaciones ilícitos.
«Este informe busca ayudar a los gobiernos de toda Centroamérica a comprender mejor su exposición al comercio ilícito y a respaldar el desarrollo de respuestas de política pública específicas», añadió el señor Hardy. «Al mismo tiempo, pone de relieve avances alentadores en toda la región, al ofrecer una base sólida para fortalecer los marcos regulatorios y las capacidades de control.»
TRACIT concluye que el comercio ilícito en Centroamérica atraviesa múltiples sectores, incluidos los productos falsificados, los productos de contrabando sujetos a impuestos especiales, los productos de consumo farmacéuticos ilícitos y los delitos ambientales como la tala ilegal y la minería ilegal.
Advierte sobre una dinámica regional en la que la exposición al comercio ilícito está ampliamente compartida, pero la capacidad para gestionarlo difiere considerablemente entre los países. Estos desafíos se ven agravados por el papel de la región como corredor de tránsito clave para estupefacientes, armas y otros bienes objeto de comercio ilícito.
Reacción de las autoridades y cifras récord en aduanas
Por su parte, la directora de Aduanas, Soraya Valdivieso, reafirmó su compromiso con perseguir este delito y aumentar los controles aduaneros para evitar el trasiego ilegal de mercancías.
“Como prueba de esta lucha hemos fortalecido el trabajo interinstitucional junto a la Zona Libre de Colón para robustecer los mecanismos en la trazabilidad de los productos derivados del tabaco destinados a la exportación y reexportación, reforzando los mecanismos de control y seguimiento de la mercancía”, afirmó.
Las recientes mejoras en la capacidad aduanera de Panamá se reflejan en su avance de 13 puntos percentiles en el Índice respecto de evaluaciones anteriores. Este progreso se debe en parte a un aumento de 8 puntos en el pilar aduanero, lo que subraya el impacto de las reformas en curso lideradas por la Autoridad Nacional de Aduanas.
El presidente de la Cámara de Comercio, Industrias y Agricultura de Panamá (CCIAP), Aurelio Barría Pino, señaló que la posición geográfica privilegiada y la plataforma logística global de Panamá obligan a ser más rigurosos, ya que las estructuras ilícitas crean una competencia desleal contra las empresas formales que pagan impuestos y generan empleo.
Barría Pino enfatizó que esta problemática no solo desprotege a los consumidores y resta recursos clave al Estado, sino que destruye puestos de trabajo y ahuyenta la confianza de los inversionistas extranjeros que buscan apostar por la región. Para la CCIAP, la lucha contra el contrabando requiere una visión compartida y una coordinación urgente entre autoridades, aduanas, el sistema judicial, empresas y organismos internacionales. La legalidad se debe defender mediante el uso de tecnología, trazabilidad, sanciones proporcionales y cooperación regional, complementado con una cultura ciudadana consciente.
“Comprar ilícito nunca es una práctica inofensiva”, puntualizó Barría Pino, subrayando que los principales rubros de contrabando siguen siendo el tabaco, los productos electrónicos, las falsificaciones y los artículos deportivos. “Lo vimos, por ejemplo, en las incautaciones que recientemente realizó la Autoridad Nacional de Aduanas relacionadas con indumentaria falsificada de la selección nacional. En definitiva, son distintos tipos de mercancías”, resaltó el líder de la CCIAP.
Para Barría, “lo importante es que estamos apoyando al Gobierno para trabajar de manera coordinada con el sector privado, con el objetivo de combatir este problema, reducir su impacto y mejorar la posición de Panamá en el índice presentado hoy por TRACIT, la organización internacional que evalúa el comercio ilícito a nivel mundial”.
El ministro de Comercio e Industrias, Julio Moltó, por su lado, recordó que el comercio ilícito atenta contra el empleo formal, perjudica al comercio legal y reduce los recursos que el Estado podría destinar a la construcción de carreteras, hospitales y a la generación de más empleos.
“Definitivamente, es un factor muy importante”, afirmó Moltó, destacando la labor realizada por la directora General de la Autoridad Nacional de Aduanas (ANA) de Panamá.
Mencionó que la Autoridad Nacional de Aduanas ha logrado recaudar más de $1,400 millones en dos años de gestión, una cifra histórica que “nunca antes se había alcanzado”. Además, se han realizado incautaciones de mercancías ilícitas por más de $42 millones, destacándose principalmente el comercio ilegal de cigarrillos.
Moltó destacó que Panamá también ha recibido el apoyo del Gobierno de Estados Unidos con la donación de un escáner, valorado en más de $14 millones, que fue instalado en la Zona Libre de Colón. Asimismo, se está modernizando la institución y avanzando en la implementación del sistema de aduana común con Costa Rica.
“La labor que ha liderado la directora de Aduanas, junto con todo su equipo, para modernizar la institución desde adentro ha sido muy importante y ha recibido reconocimiento internacional”, dijo Moltó, señalando que uno de los aspectos fundamentales de la administración aduanera actual ha sido trabajar desde adentro de la institución.
“La directora de Aduanas emprendió un proceso de depuración interna, y eso hay que destacarlo. Pero, además, se ha avanzado en la sistematización, la digitalización y la implementación de procesos mucho más transparentes. Todo eso ha contribuido significativamente a obtener los resultados que hoy estamos viendo”, acotó Moltó.
El ministro del MICI mencionó también el trabajo coordinado entre las distintas instituciones, bajo el liderazgo del presidente José Raúl Mulino, quien ha sido claro en que “el comercio ilícito no tiene cabida en Panamá. Nuestro país apuesta por el comercio lícito, el que genera empleo para los panameños y brinda confianza a los inversionistas extranjeros”.
“Asimismo, es importante destacar el trabajo conjunto con la Fuerza Pública, el Ministerio de Seguridad, el Ministerio Público y las demás instituciones involucradas. Gracias a ese esfuerzo se están obteniendo estos resultados. Todavía queda mucho por hacer, pero Panamá va por el buen camino”, concluyó el titular del MICI.
Recomendaciones clave
Entre las principales recomendaciones del informe de TRACIT destacan:
Fortalecer el marco regulatorio y los controles que rigen las zonas francas.
Continuar los esfuerzos de la ANA para fortalecer la capacidad de inspección aduanera y la selección basada en riesgo.
Fortalecer las medidas para mitigar la corrupción, la delincuencia y el lavado de activos.
Establecer una supervisión regulatoria para el comercio electrónico y los canales postales.
Con respecto a si el Gobierno tomará en cuenta las recomendaciones dadas este miércoles por los expertos para mejorar el desempeño del país, Moltó respondió que “por supuesto. Hemos escuchado las recomendaciones presentadas por Jeff, representante de una organización internacional privada que asesora a los países en esta materia. Son recomendaciones muy interesantes que estaremos evaluando para determinar cuáles pueden implementarse en Panamá. Sin duda, representan un aporte importante”.