Panamá y EE.UU. acuerdan plan para controlar el gusano barrenador

Autoridades panameñas y estadounidenses reunidas.
  • 16/06/2026 00:00

La contención del gusano barrenador ha dejado de ser un desafío exclusivo de la región para convertirse en una prioridad de seguridad comercial y sanitaria mutua debido a que está presente en todos los países de la región

El ministro de Desarrollo Agropecuario, Roberto Linares, se reunió con una delegación de alto nivel de Estados Unidos para coordinar acciones urgentes ante la amenaza del gusano barrenador a la seguridad agropecuaria regional.

La comitiva fue enviada por la secretaria del Departamento de Agricultura de ese país (USDA), Brooke Rollins, y contó con la participación del embajador estadounidense en Panamá, Kevin Marino Cabrera.

​Durante el encuentro se anunció la firma de tres resoluciones que fortalecerán la lucha contra esta plaga, mediante un esfuerzo interinstitucional en el que participan el Ministerio de Desarrollo Agropecuario (MIDA), de Comercio e Industrias (MICI), de Salud y de Ambiente (MiAmbiente).

A través de un comunicado, el MIDA informó que estas nuevas resoluciones están enfocadas, en primer lugar, en establecer la viabilidad para que el país realice ensayos específicos a nivel de laboratorio.

En segundo lugar, permitirán exportar el producto de dichas investigaciones una vez superada la fase de evaluación. Finalmente, la tercera resolución faculta la liberación en campo del biológico disponible en Panamá para continuar explorando y optimizando la eficacia en el control de la plaga, con un organismo con características nuevas para ser mas eficiente para el éxito de la campaña.

El ministro Linares agradeció la visita de la delegación estadounidense y puso a disposición a su equipo de trabajo y a los ministerios participantes en este esfuerzo conjunto por la erradicación y control de una enfermedad que afecta gravemente a la ganadería regional. Asimismo, destacó que estas acciones cuentan con el total respaldo del presidente de la República, José Raúl Mulino.

Por su parte, el embajador Cabrera reconoció y agradeció la labor que ejecuta el gobierno panameño para enfrentar este desafío sanitario. Al igual hizo la comitiva de USDA.

​En la reunión, el ministro Linares estuvo acompañado por el viceministro del MIDA, José Aníbal Rincón; Carlos Moreno, director por Panamá, y Christina Lohs, directora por Estados Unidos de la Comisión para la Erradicación y Prevención del Gusano Barrenador del Ganado (COPEG). También participaron en representación de los ministerios de Salud y MiAmbiente los viceministros Manuel Zambrano y Oscar Vallarino, respectivamente, entre otros.

​Para esta misión, la USDA envió una delegación conformada por los especialistas John Bellinger, Jeremy Witte, Stephen Cisnero, Phil Kaufman y Julio Bernal, con quienes se analizaron nuevos mecanismos para intensificar la cooperación bilateral.

La contención del gusano barrenador ha dejado de ser un desafío exclusivo de la región para convertirse en una prioridad de seguridad comercial y sanitaria mutua, lo que exige que ambos países aumenten de forma drástica el presupuesto y el esfuerzo logístico en los puestos de control fronterizos.

Según datos de COPEG, en la actualidad el Gusano Barrenador del Ganado (GBG) se mantiene en etapa de erradicación con incidencias de casos positivos en todas las provincias de Panamá a excepción de la Comarca Guna Yala.

A nivel regional, se han presentado casos positivos, en otros países como: Costa Rica, Nicaragua, Honduras, Guatemala, El Salvador, Belice y México hasta la fecha. “Actualmente, el Gusano Barrenador del Ganado (GBG) se encuentra presente en todos los países de Centroamérica y México, la mayoría de estos tenían más de 20 años libres de esta plaga”, señaló COPEG, una misión Internacional entre EE.UU. y Panamá para el control de la plaga.

Con esto se generó la necesidad de la creación de una nueva barrera biológica más hacia el Norte con el objetivo de evitar que la plaga llegue nuevamente a territorio americano; por lo que a partir de mayo 2024 se dejó de dispersar moscas estériles en suelo panameño.