Panamá y la OCDE: los retos institucionales tras el giro estratégico
- 17/05/2026 00:00
David Saied de PwC analiza en Panamá los beneficios y costos de integrarse a la OCDE y la urgencia de mejorar la comunicación directa con sociedades
La decisión del Ejecutivo de buscar la adhesión de Panamá a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) marca un punto de inflexión en la estrategia internacional del país.
Para David Saied, director de PwC en Centroamérica y República Dominicana, este movimiento debe ser respetado y visto como una oportunidad para resolver lo que, desde afuera, no ha dado resultados satisfactorios.
Durante su participación en la Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE) 2026, Saied subrayó que el beneficio de esta integración trasciende los temas fiscales.
“Va a exigir que Panamá mejore todo su esquema y su arreglo institucional para poder optar a entrar”, afirmó, señalando que la obligatoriedad de fortalecer las instituciones es un valor agregado, aunque existan costos asociados para alcanzar las exigencias del organismo.
Uno de los principales retos identificados por el sector privado es la efectividad en el intercambio de información. Actualmente, Panamá mantiene una calificación de “parcialmente cumplido” ante la OCDE, debido a la lentitud en las respuestas cuando se solicita información fiscal de dueños de sociedades anónimas que no residen en el país.
Según Saied, el sistema actual basado en intermediarios (agentes residentes) dificulta el cumplimiento en los plazos exigidos por las autoridades internacionales, superando en ocasiones el mes de espera. Para solucionar esto, propone que la Dirección General de Ingresos (DGI) establezca una comunicación directa con los dueños de las sociedades.
“Es importantísimo que la DGI logre tener comunicación directa con los dueños de sociedades anónimas, no importa en qué país esté, para poder entonces empezar a resolver el problema del intercambio de información”, explicó el experto. Esto podría lograrse exigiendo un registro básico (activos, pasivos y contacto directo) ante la institución, independientemente de que las sociedades de ultramar no paguen impuestos.
El panorama legislativo panameño se prepara para cambios profundos en los próximos 12 a 24 meses. Además de las leyes de sustancia económica, el país tiene el compromiso con el GAFI de aprobar regulaciones para activos virtuales y criptomonedas.
Saied destacó que la democracia se fortalece en espacios de discusión como CADE, calificándolo como un “centro de pensamiento” fundamental para abordar temas complejos. “Tenemos que conversar y creo que ahí es donde mejor llegamos siempre en Panamá para lograr las leyes que sean de mutuo acuerdo, pero que también logren beneficios para la gran mayoría con la menor cantidad de costo”, concluyó.