‘Panamá y República Dominicana pueden ser una alianza poderosísima en comercio y logística’

  • 05/02/2026 00:00

El ministro de Industria, Comercio y Mipymes de la República Dominicana, Eduardo Sanz Lovatón, destaca las sinergias logísticas, el nearshoring y la integración regional como claves para enfrentar los cambios geopolíticos y la reconfiguración de las cadenas de suministro globales

La alianza estratégica entre Panamá y la República Dominicana puede convertirse en un eje clave para el comercio regional y la reconfiguración de las cadenas de suministro globales, en un contexto marcado por tensiones geopolíticas y cambios en los flujos logísticos internacionales, afirmó el ministro dominicano de Industria, Comercio y Mipymes, Eduardo Sanz Lovatón, en entrevista con La Estrella de Panamá, en la coyuntura del Foro Económico de América Latina y el Caribe, organizado por el Banco de Desarrollo de América Latina y el Caribe (CAF), a finales de enero.

El funcionario destacó la complementariedad entre la conectividad marítima panameña y la conectividad aérea dominicana, así como el potencial del nearshoring y el friendlyshoring para profundizar la integración económica regional. Subrayó que estas sinergias cobran especial relevancia ante las rivalidades geopolíticas con Asia y los cambios estructurales derivados de la pandemia de la COVID-19. “Todas esas sinergias nos pueden convertir en una alianza poderosísima a nivel del comercio y de las cadenas de suministro”, sostuvo titular dominicano.

Señor ministro, esta es su primera visita a Panamá en el cargo. ¿Con qué autoridades se reunió y qué le parece el espacio que ofrece CAF con este foro?

Nos reunimos con el ministro de Comercio e Industrias de Panamá. Además, hemos sostenido encuentros con funcionarios de varios gobiernos de la región: Costa Rica, Ecuador, Jamaica y las Bahamas. También participamos en una actividad con el presidente de Bolivia y nos reunimos con autoridades del gobierno de Chile.

Creo que este esfuerzo patrocinado por CAF es un centro de pensamiento, un think tank, lo que yo llamo el Davos de Latinoamérica. Es importante porque tenemos que repensar nuestras economías, nuestras cadenas de valor, nuestras relaciones y las sinergias que pueden generar nuestras economías. Como decía Albert Einstein, la definición de la locura es hacer lo mismo y esperar resultados diferentes.

En ese proceso de integración regional, ¿cómo ha avanzado la Declaración Conjunta para fortalecer la cooperación contra el comercio ilícito firmada en noviembre de 2025 entre Panamá y República Dominicana?

Claro que sí. La transición del ministro Víctor “Ito” Bisonó hacia nosotros ha sido muy fluida y cordial. Respeto mucho el trabajo que él realizó; creo que fue extraordinario.

Hoy existe una alianza muy clara entre Panamá y la República Dominicana, que también incluye a Costa Rica y a otros países de la región. Es una alianza basada en economías que pueden crecer juntas en logística, nearshoring y friendlyshoring, aprovechando la cercanía geográfica con los principales mercados del mundo, especialmente América del Norte.

La República Dominicana tiene una importante conectividad aérea, así como Panamá cuenta con una gran conectividad marítima. Todas esas sinergias nos pueden convertir en una alianza poderosísima a nivel del comercio y de las cadenas de suministro, que han cambiado profundamente tras las rivalidades geopolíticas con Asia y luego de la pandemia de la COVID-19, que nos obligó a recalcular y reformular nuestras actividades logísticas.

¿Qué está haciendo la República Dominicana para mantener su crecimiento y enfrentar los desafíos de la cadena de suministro global?

La economía dominicana es una de las de mayor crecimiento en América Latina, y la clave ha sido la diversificación. Tenemos un pilar en el turismo, otro en las zonas francas y otro en nuestra conversión en un hub logístico, apoyado en legislaciones y en una planificación desarrollada en los últimos cinco años.

Gracias a ello, nuestras exportaciones pasaron de 600 o 700 millones de dólares mensuales a casi 1.400 millones de dólares al mes. Las zonas francas, que hace 15 o 20 años eran principalmente textiles, hoy producen insumos médicos, robótica y tecnología. Contamos con una estrategia nacional para incursionar en semiconductores y estamos desarrollando la minería vinculada a tierras raras.

Se trata de un desarrollo transversal que busca que, mediante la diversificación, podamos superar los impactos de las inestabilidades geopolíticas actuales.

¿Cuáles son los principales rubros de exportación y sus destinos?

Nuestro principal socio comercial son los Estados Unidos. Sin embargo, el intercambio con la Unión Europea, nuestro segundo socio comercial, está en expansión, al igual que con la India y otras regiones del mundo.

Tradicionalmente, nuestros principales rubros han sido el tabaco, el café y el cacao. Si usted fuma un buen tabaco en cualquier parte del mundo, hay un 70 % de probabilidades de que sea dominicano. Hoy también estamos en la industria textil de última generación, produciendo ropa de marca.

Además, hemos logrado avances significativos en propiedad intelectual, al salir del listado de observación. En insumos médicos, si se utiliza un catéter, una jeringuilla o un estetoscopio en Centroamérica, hay un 70 % de probabilidades de que haya sido fabricado en la República Dominicana.

También exportamos servicios, como call centers, atención al cliente y servicios de mantenimiento tecnológico. Hemos dado el salto hacia la manufactura avanzada, lo que ha impulsado nuestras exportaciones de forma pluridimensional.

¿Por qué las mipymes forman parte del Ministerio de Industria y Comercio? ¿Cuál es la visión del Gobierno al respecto?

La visión que tenemos en la República Dominicana es que las mipymes son la forma más rápida de transformar la vida de la gente. Cuando un empresario o comerciante alcanza un nivel importante de capital financiero, capital humano, know-how y propiedad intelectual, sus inversiones tienden a volverse cautivas y más lentas. En cambio, las inversiones en mipymes impactan de manera directa y viva en el corazón de las necesidades de la población.

Son más adaptables y transformadoras, participan en un mercado laboral mucho más flexible, entran y salen con mayor facilidad del circuito económico y resultan fundamentales para el desarrollo.

Los grandes economistas del mundo —como Krugman hasta Milton Friedman y otros destacados teóricos de la economía— coinciden en que las economías necesitan industria, tecnología, innovación y pequeñas y medianas empresas.

¿Cuáles son las principales fortalezas de la economía dominicana?

La economía dominicana tiene algunas fortalezas importantes. Las exportaciones son una de ellas y, por encima de todo, está el turismo. Es una de nuestras grandes fortalezas, somos una potencia turística regional. Además, tenemos una participación importante de nuestras industrias. Hay que recordar que la República Dominicana comparte una isla con la República de Haití. Eso nos da un mercado cautivo de casi 30 millones de habitantes, sin contar a los turistas, que dentro de poco llegarán a 15 millones. Entonces, estamos hablando de unos 35 o 40 millones de personas.

Es una base manufacturera, es una base turística y también es una base de la relación que tiene la República Dominicana con sus comunidades en el exterior: casi dos millones de dominicanos en Estados Unidos, un millón en Europa y otros quinientos mil regados por toda América Latina.

Si se analizan esas vías, -a través de las remesas y de la reexportación de capitales- se observa que eso también genera una dinámica muy robusta en el funcionamiento de la economía dominicana.

¿Cómo está la balanza comercial con Panamá?

Es muy positiva. Se sitúa, si no me equivoco, por encima de los mil millones de dólares anuales y, por el Canal de Panamá, favorece a Panamá. Aun así, estamos convencidos de que esta relación es cardinal para el desarrollo dominicano. Nos unen lazos culturales, históricos y comerciales.

Perfil

Estudios y trayectoria de Eduardo Sanz Lovatón:

Fue designado ministro de Industria, Comercio y Mipymes de la República Dominicana mediante el Decreto núm. 3-26, emitido por el presidente Luis Abinader.
Es licenciado en Derecho por la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra (PUCMM) y cuenta con doctorados en Derecho Internacional Privado por el Instituto de Estudios Políticos de París y en Derecho Civil por la Universidad Panthéon-Assas.
En su trayectoria profesional se desempeñó como secretario de la legación diplomática dominicana en Francia en 2000 y recibió el Premio Nacional de la Juventud en 2003, en la categoría Liderazgo Profesional.
Desde agosto de 2020 hasta su designación ministerial, fue director general de Aduanas, donde lideró un proceso de modernización institucional y facilitación del comercio.
La República Dominicana tiene una importante conectividad aérea, así como Panamá cuenta con una gran conectividad marítima. Todas esas sinergias nos pueden convertir en una alianza poderosísima a nivel del comercio y de las cadenas de suministro, que han cambiado profundamente tras las rivalidades geopolíticas con Asia y luego de la pandemia [...]”.