Perú defiende soberanía en puerto de Chancay mientras Ositrán apela fallo judicial
- 14/02/2026 18:07
El canciller peruano, Hugo de Zela, reafirma que la soberanía peruana se mantiene, mientras Ositrán apela para preservar su supervisión en el puerto de Cosco Shipping, en medio de tensiones internacionales por inversión y control estratégico.
La disputa sobre el megapuerto de Chancay, administrado por Cosco Shipping Ports Chancay Perú S.A. (CSPCP), coloca a Perú en el centro de un debate geopolítico sobre inversión extranjera y soberanía nacional.
Tras las advertencias de Estados Unidos sobre los riesgos de la “dependencia de dinero barato chino”, el ministro de Relaciones Exteriores, Hugo de Zela, afirmó en entrevista con Canal N: “Está absolutamente claro que la soberanía peruana no está en juego: el puerto de Chancay es un puerto privado, de uso público, y por lo tanto está sujeto a las leyes peruanas”.
El conflicto surgió luego de que la Corte Superior de Justicia de Lima resolviera una acción de amparo presentada por Cosco Shipping, que solicitó limitar las funciones regulatorias y supervisoras de Ositrán, más allá de la supervisión tarifaria. La compañía argumentó que la Ley del Sistema Portuario Nacional asigna la protección de los derechos de los usuarios a la Autoridad Portuaria Nacional (APN) y no a Ositrán, señalando que “esto no significa que el Estado pierda capacidad alguna de control y fiscalización”.
Aun así, Ositrán confirmó su intención de apelar ante la Sala Constitucional de la Corte Superior, buscando restablecer su facultad de supervisión en el puerto, publican diversos medios internacionales.
Según Verónica Zambrano Copello, representante del organismo: “Quien decide qué organismos intervienen en una infraestructura portuaria es el propio Estado a través de sus leyes. Cosco Shipping no puede determinar quién entra o no”.
El canciller Zela subrayó que otras instituciones estatales, como la APN, la Dirección General de Capitanías y Guardacostas, la Dirección Antidrogas de la Policía, el Organismo de Evaluación y Fiscalización Ambiental y la Municipalidad Distrital de Chancay, permanecen facultadas para ejercer control y fiscalización del puerto.
Este caso evidencia el delicado equilibrio entre la inversión internacional y la soberanía estratégica, especialmente en infraestructuras críticas como puertos que conectan el comercio regional y global.
La resolución judicial y la posterior apelación de Ositrán reflejan no solo la complejidad legal interna de Perú, sino también la presión de actores internacionales sobre la gestión de activos estratégicos en América Latina.
Mientras Perú insiste en que el control del puerto sigue en manos del Estado, la atención internacional sobre la gestión de Cosco Shipping en Chancay marca un precedente sobre cómo los países manejan inversiones extranjeras en infraestructura crítica, balanceando eficiencia económica y seguridad nacional.