PIB de Panamá podría saltar a 5.57 % en 2026 si se reactiva la mina de cobre
- 03/03/2026 00:00
Mens Consultores proyecta un crecimiento por encima del MEF, Banco Mundial, Cepal y FMI. La posible reapertura de la mina y el mayor dinamismo del Canal de Panamá serían los principales catalizadores, en medio de una auditoría ambiental y un debate social aún abierto
Panamá podría registrar en 2026 uno de los crecimientos más altos de la última década si se alinean dos variables estratégicas: la reactivación de la mina de cobre y un mayor dinamismo del Canal de Panamá. Según proyecciones de Mens Consultores, el Producto Interno Bruto (PIB) alcanzaría 5.57 %, superando tanto las previsiones oficiales como las de organismos multilaterales.
El Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) proyecta un crecimiento de entre 4.0 % y 4.6 % para 2026. El Banco Mundial estima 4.1 %, la Comisión Económica para América Latina (Cepal) 3.7 % y el Fondo Monetario Internacional (FMI) 4 %. La estimación de 5.57% implica, por tanto, un escenario de aceleración relevante frente al consenso.
El punto de partida es un 2025 que preliminarmente cerraría con crecimiento superior al 4 %, inflación de -0.2 % y desempleo en torno al 8.5 %. Para el economista Mike Magallón, de Mens Consultores, el año fue “bastante bueno”, consolidando una base macroeconómica estable sobre la cual se proyecta el repunte.
La posible reapertura de la mina en Donoso representa el mayor factor de variación en las proyecciones. Antes de su cierre, el yacimiento producía aproximadamente 300,000 toneladas anuales de concentrado de cobre, representaba el 75 % de las exportaciones y aportaba cerca del 5 % del PIB nacional.
En términos laborales, generaba alrededor de 37,000 empleos entre directos e indirectos. El nuevo escenario proyectado eleva el impacto potencial: la reapertura podría generar cerca de 50,000 empleos directos e indirectos, reduciendo la tasa de desempleo en 2.35 puntos porcentuales. A ello se sumarían 10,000 empleos vinculados a proyectos portuarios —5,000 en construcción y 5,000 permanentes—.
Las proyecciones indican que en 2026 la inflación se mantendría por debajo del 2 %, el desempleo bajaría de 7 % y el PIB superaría el 5 %. El empleo, según el análisis, es el principal desafío macroeconómico, pero también la palanca para sostener crecimientos superiores al 6 % en el mediano plazo mediante el círculo virtuoso de ingreso, consumo e inversión.
El superintendente de Bancos de Panamá, Miltón Ayón Wong, vinculó explícitamente el crecimiento al desenlace minero: “el 2026 va muy parecido al 2025, posiblemente un poco mejor, si realmente se concretan algunas cosas que el gobierno tiene todavía que tomar decisiones, como -por ejemplo- el tema de si se va abrir o no se va a abrir la mina. Si se abre, pues realmente para el segundo semestre, vamos a estar viendo un 2026 un poquito fortalecido y un 2027 con otros números mucho más grandes que no teníamos antes”.
Desde el frente fiscal, la mina podría aportar al menos $500 millones en ingresos al Estado, fortaleciendo el balance público. Paralelamente, la recompra de deuda iniciada por el Gobierno podría reducir el pago de intereses entre $500 y $750 millones anuales, tras una primera operación que recogió cerca de $200 millones.
El otro pilar del escenario de 2026 es el Canal de Panamá. El análisis destaca que la eventual construcción de una represa en el río Indio permitiría aumentar entre cuatro y cinco tránsitos diarios adicionales en las esclusas neopanamax. Ese incremento operativo podría traducirse en más de mil millones de dólares adicionales en ingresos anuales.
El Canal no solo tiene efecto directo sobre el PIB por su contribución al sector transporte y logística, sino también un efecto multiplicador en comercio, servicios y recaudación. Su desempeño es clave para sostener la expansión en un contexto global aún incierto.
En paralelo, el sistema financiero mantiene dinamismo. Magallón resaltó que “a pesar de todas las listas en las que han incluido a Panamá, los activos totales del centro financiero panameño son casi 2 veces el PIB de país”; y advirtió que “no nos sacarán de las listas, porque la intención de ellos es que Panamá cambie su modelo territorial de impuestos a impuestos globales. Ahora, el país tendrá que decidir si desea seguir peleando contra eso o no, qué implicaría; si quiere atraer los bancos de Europa o no, si pretende atraer más negocios de Europa o no, porque Panamá no tiene la fuerza para hacer una retaliación completa”.
El turismo, que viene de registrar cifras récord, junto con las zonas francas y áreas económicas especiales, también aparece como un componente relevante para fortalecer el comercio y la actividad económica. El director ejecutivo de ADEDAPP, Juan McKay, afirmó que “las áreas económicas especiales, como Panamá Pacífico, son un pilar estratégico dentro de este escenario de crecimiento. Estos ecosistemas atraen inversión extranjera directa, generan empleo formal, promueven transferencia de conocimiento y fortalecen sectores clave como logística, comercio, manufactura y servicios globales. Su impacto trasciende nuestras fronteras, posicionando a Panamá como un hub regional competitivo y confiable”.
Todo este dinamismo conjunto explica el diferencial entre el 4 % estimado por organismos internacionales y el 5.57 % proyectado por la firma privada.
Sin embargo, el escenario económico depende de una variable institucional: la auditoría ambiental en curso. El 23 de enero de 2026, el Ministerio de Ambiente (MiAmbinte) publicó el segundo informe de avance de la Auditoría Integral al proyecto Mina de Cobre Panamá, elaborado por SGS Panama Control Services. El documento verifica el cumplimiento de 370 compromisos ambientales establecidos en el Estudio de Impacto Ambiental (EsIA) y se encuentra en fase de análisis detallado y validación cruzada. Los hallazgos preliminares están en proceso de verificación técnica y documental, y el informe final presentará conclusiones consolidadas bajo estándares internacionales de rigor, independencia y transparencia.
El componente social añade otra capa de complejidad. Una encuesta de Prodigious Consulting para La Estrella de Panamá reveló que el 64.9 % de la ciudadanía está en desacuerdo con la reapertura de la mina, mientras el 29.9% la respalda. Además, el 58.3% considera que la economía no mejoraría con su apertura, frente a un 35.8% que cree que sí tendría impacto positivo.
El presidente José Raúl Mulino ha señalado que la decisión “no está próxima” y que es “un tema muy complicado de muchas aristas que tenemos que replantear”. También afirmó: “Yo espero y confío que para junio anunciemos al país la decisión tomada por el gobierno”.
Con inflación proyectada en 1.1 % y desempleo estimado en 7.4 % para 2026, Panamá tiene condiciones macroeconómicas para posicionarse entre las economías más dinámicas de la región. Pero el salto hacia un crecimiento de 5.57 % no es automático: depende de que la mina vuelva a operar bajo nuevos términos, de que la auditoría ambiental concluya favorablemente y de que el Canal mantenga o amplíe su capacidad operativa. En esa intersección entre minería, logística y estabilidad institucional se definirá si Panamá consolida una nueva fase de expansión o se mantiene en una senda de crecimiento moderado cercana al 4 %.