Primera presidenta de Capac: La construcción necesita condiciones financieras y fiscales para estimular su inversión
- 10/03/2026 11:03
Irene Orillac de Simone, quien es la nueva presidenta de Capac, habla sobre cuáles son los elementos esenciales para consolidar a uno de los sectores más importante del PIB nacional
Tras superar los desafíos de un periodo pospandemia marcado por la incertidumbre, la industria de la construcción en Panamá se encuentra en una fase de redefinición. En esta entrevista exclusiva para La Estrella de Panamá, conversamos con Irene Orillac de Simone, quien hace historia al convertirse en la primera mujer en presidir la Cámara Panameña de la Construcción (CAPAC).
Con una visión clara sobre los indicadores macroeconómicos, Orillac de Simone analiza el impacto de las tasas de interés en el acceso a la vivienda, la evolución del diálogo con el Estado y la hoja de ruta del gremio hacia una digitalización que promete mayor transparencia y eficiencia en el sector.
Luego del periodo de ajuste posterior a la pandemia, la economía panameña ha venido mostrando señales de recuperación gradual. Para el tercer trimestre de 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) nacional registró un crecimiento cercano al 4%. En el caso del sector construcción, el crecimiento fue más moderado, con aproximadamente un 2.5%, lo que representa una actividad cercana a los $2,700 millones durante el periodo 2025.
Para el 2026, las proyecciones para el sector apuntan a un crecimiento moderado cercano al 5%. Este impulso estaría dado principalmente por proyectos de infraestructura pública y por algunos desarrollos comerciales que han mostrado mayor dinamismo.
Las altas tasas de interés han tenido un impacto directo en la demanda. Es claro que, cuando el costo del financiamiento aumenta, las cuotas mensuales también suben; esto reduce la capacidad de muchas familias para calificar a un crédito hipotecario o, sencillamente, las obliga a posponer la decisión de compra.
Hemos observado que la demanda se concentra principalmente en el segmento de viviendas que califican para el régimen de interés preferencial y en programas con subsidio estatal, ya que estos mecanismos compensan parcialmente el incremento de las tasas. Las proyecciones de recuperación dependerán de dos factores: una eventual reducción sostenida de los intereses y la estabilidad de los programas de interés preferencial, fundamentales para estimular el mercado residencial.
Históricamente, las cuentas por pagar del Estado han sido una de las principales preocupaciones por su impacto en el flujo de caja y la continuidad de las obras. Sin embargo, la estructura de contratación ha evolucionado hacia esquemas como “llave en mano” y Asociaciones Público-Privadas (APP), que permiten una mejor planificación financiera y reducen la acumulación de deudas directas.
Esto no significa que el tema haya desaparecido; aún existen compromisos pendientes y procesos administrativos lentos, pero la situación es distinta a años anteriores. En cuanto al diálogo, ha mejorado significativamente. Se han establecido espacios de trabajo con ministerios e instituciones que permiten abordar los temas con mayor apertura. Nuestro interés es avanzar hacia mecanismos de pago más ágiles que den estabilidad tanto al Estado como a las empresas.
Se necesitan dos pilares: condiciones financieras atractivas y procesos ágiles. En el plano fiscal, podrían evaluarse alivios temporales en cargas tributarias vinculadas al desarrollo inicial de proyectos.
Igual de crítico es el tema de la tramitología. Aunque la Ventanilla Única del Miviot es un avance, en la práctica muchos proyectos aún deben pasar por múltiples instituciones, extendiendo los tiempos de aprobación. El sector necesita simplificación, digitalización total y plazos claros. Cuando se combinan reglas claras y procesos expeditos, los proyectos en pausa se reactivan, generando empleo de inmediato.
La convención colectiva ha contribuido a un clima de estabilidad, algo fundamental para la planificación empresarial. No obstante, el aumento de los costos laborales obliga al sector a poner énfasis en la productividad. El reto principal es fortalecer la capacitación, incorporar mayor mecanización y tecnología (como BIM) y aplicar mejores prácticas de gestión en obra. La combinación de paz laboral y alta productividad será la clave para un crecimiento sostenible.
Estamos promoviendo iniciativas para modernizar la industria y reducir su impacto ambiental. Un enfoque principal es la adopción del BIM (Building Information Modeling), que optimiza el uso de materiales y reduce desperdicios. Además, fomentamos la eficiencia energética a través de programas de capacitación. Nuestro objetivo es que la sostenibilidad deje de ser una opción y se convierta en una práctica común impulsada por la innovación tecnológica.
Es un honor que refleja una transformación profunda. Cada vez vemos más mujeres liderando constructoras, firmas de ingeniería y arquitectura. También ha crecido la presencia femenina en roles técnicos de campo. Desde CAPAC creemos que la diversidad fortalece al sector; no es solo un tema de equidad, sino de talento y mejores decisiones.
Muchas empresas han optado por diversificar proveedores e incluir importadores regionales para acceder a mejores precios. El objetivo es encontrar un equilibrio: mantener proyectos viables sin que la volatilidad recaiga completamente sobre el comprador, quien ya enfrenta presiones por el costo del financiamiento bancario.
Tras las interrupciones logísticas globales, hay una mayor conciencia sobre la importancia de las cadenas de suministro locales. Existe interés en promover el uso de materiales producidos en Panamá, siempre que cumplan con los estándares de calidad y competitividad. Impulsar la producción nacional reduce la dependencia externa y fortalece la economía de largo plazo.