Sacrificio de ganado porcino y vacuno registra crecimiento al cierre de 2025

El ganado vacuno creció 2.5% en el mes de noviembre, alcanzando las 26,439 cabezas sacrificadas. Archivo | La Estrella de Panamá
  • 23/02/2026 00:00

El INEC señaló que, a pesar de estas variaciones mensuales, la tendencia general de 2025 fue de crecimiento para ambas categorías, consolidando la oferta cárnica en el mercado nacional

De acuerdo con el informe más reciente del Instituto Nacional de Estadísticas y Censo (INEC), que publica la Contraloría General de la República, la industria manufacturera panameña mostró un dinamismo positivo en el sector pecuario durante el periodo de enero a diciembre de 2025.

Las cifras preliminares revelan que el sacrificio de ganado porcino alcanzó un total anual de 333,601 cabezas, lo que representa un incremento del 5.3% en comparación con el cierre del año anterior.

Por su parte, el ganado vacuno también experimentó un ligero repunte, cerrando el ciclo con 696,268 cabezas sacrificadas, cifra que equivale a una variación acumulada del 1.1% respecto a 2024.

A lo largo del 2025, el comportamiento mensual de ambos sectores presentó fluctuaciones notables. En el rubro vacuno, el mes de diciembre destacó como el periodo de mayor actividad con 72,577 cabezas procesadas, seguido de cerca por julio con 65,037 unidades. En contraste, el sacrificio de porcinos tuvo su punto más alto en el mes de octubre, registrando 66,422 cabezas.

El INEC señaló que, a pesar de estas variaciones mensuales, la tendencia general de 2025 fue de crecimiento para ambas categorías, consolidando la oferta cárnica en el mercado nacional.

El informe del INEC también permite observar variaciones porcentuales específicas en comparación con el año previo. Mientras que en 2024 el sacrificio vacuno había mostrado una caída del 3.8 %, la recuperación registrada en 2025 marca un cambio de tendencia para el sector. Estos resultados forman parte de los Principales Indicadores Económicos Mensuales del INEC para monitorear la salud de las industrias alimentarias y de manufactura del país.

La relevancia de estos datos trasciende las estadísticas de los mataderos. El sacrificio de ganado es el eslabón final de una cadena productiva que genera miles de empleos directos e indirectos en el campo. Un incremento en estas cifras sugiere que el ciclo ganadero —desde la cría y el levante hasta la comercialización— está fluyendo con eficacia, permitiendo al productor reinvertir en genética y mejora de pastos.

Además, el fortalecimiento de la producción nacional reduce la dependencia de las importaciones de carne, fortaleciendo la soberanía alimentaria del país en un contexto de costos de insumos globales variables.