Zonas francas advierten: la logística en Panamá no es solo transporte

  • 06/04/2026 00:00

En términos de inversión, el sector de zonas francas muestra un dinamismo notable, con cifras que superan los $600 millones. Este crecimiento se refleja tanto en la creación de nuevas zonas francas —incluyendo digitales— como en la entrada de empresas a las áreas económicas existentes

La visión estratégica para el sector logístico panameño, según Aida Michelle Ureña de Maduro, presidenta de la Asociación de Zonas Francas de Panamá, requiere una transición urgente desde la fragmentación institucional hacia una integración real.

Para la líder gremial, el concepto de logística en el país suele ser interpretado de manera limitada, cuando en realidad constituye un engranaje complejo donde el transporte, en todas sus modalidades, es solo una pieza de un sistema que debe incluir el valor agregado a las mercancías, la estabilidad en los suministros de servicios públicos y una tramitología interinstitucional que sea ágil y predecible.

“La falta de esta cohesión ha provocado que Panamá pierda terreno frente a competidores regionales, operando bajo un esquema de islas donde cada institución gubernamental prioriza su propia bandera y legislación, en lugar de una hoja de ruta país única y coherente”, criticó de Maduro.

Uno de los pilares de la propuesta de Ureña de Maduro es la unificación de los regímenes especiales. Actualmente, dijo, el ecosistema logístico panameño convive con normativas diferenciadas para la Zona Libre de Colón, Panamá Pacífico y las diversas zonas francas.

Subrayó que “esta multiplicidad de leyes genera ineficiencias operativas, especialmente en el ámbito aduanero, donde los documentos exigidos varían drásticamente entre un régimen y otro, a pesar de perseguir objetivos similares de comercio exterior”.

Añadió que “una legislación unificada permitiría un movimiento de mercancías mucho más fluido y devolvería a Panamá la delantera en la medición de tiempos de procesos y transporte, un liderazgo que se ha ido erosionando debido a la falta de continuidad en las políticas de Estado, la cual se ve interrumpida por los ciclos políticos de cinco años”.

La exclusión de la Asociación de Zonas Francas del gabinete logístico es otro punto de preocupación señalado por Ureña de Maduro, quien enfatizó que la logística no es meramente transporte; incluye centros de acopio, procesamiento y valor agregado, actividades que son el núcleo de las zonas francas.

Según la presidenta de la Asociación, al no integrar activamente a todos los actores del sector, se corre el riesgo de subestimar el impacto de las zonas francas y asumir erróneamente que los regímenes más grandes, como Colón o Panamá Pacífico, representan la totalidad de la realidad del sector.

Aclaró que la integración no solo mejoraría la representatividad, sino que fortalecería la complementariedad de los regímenes fiscales, un aspecto que ha permitido que empresas locales prosperen y se expandan a otras zonas francas, reteniendo la inversión y el desarrollo dentro del territorio nacional.

Inversión

En términos de inversión, las zonas francas ha mostrado un dinamismo notable con cifras que superan los $600 millones, un crecimiento que se refleja tanto en la creación de nuevas zonas francas, -incluyendo digitales-, como en la entrada de nuevas empresas en las áreas económicas existentes, destacó Ureña de Maduro.

Durante el 2025, el Ministerio de Comercio e Industria (MICI) otorgó 35 nuevas licencias, de las cuales 29 corresponden a empresas y cuatro a nuevas zonas francas. Esta dinámica inyectó más de $203 millones a la economía nacional y proyecta la creación de más de 1,400 nuevos empleos directos, reveló a este medio Rodrigo Jaén, director general de Zonas Francas del MICI.

“El volumen de interés ha crecido de forma exponencial: mientras que en años anteriores se procesaban dos o tres solicitudes de licencia al mes, hoy el ministerio maneja un flujo de entre ocho y diez solicitudes mensuales”, destacó Jaén.

A su juicio “este incremento responde a una estrategia coordinada con ProPanamá para atraer empresas que, debido a los aranceles impuestos por potencias como Estados Unidos o los conflictos en el Medio Oriente, buscan relocalizar sus operaciones en un entorno seguro y geográficamente privilegiado”.

Jaén subrayó que el país está capitalizando las crisis externas para fortalecer su industria local, proyectando un crecimiento de hasta el 15% para el cierre de 2026 y la generación de miles de empleos en áreas estratégicas como Panamá Este y Colón.

Mejor distribución

Sin embargo, desde la Asociación Nacional de Zonas Francas advierten que Panamá no necesita necesariamente una mayor cantidad de zonas francas, sino una mejor distribución geográfica de las mismas, ya que actualmente, existe una congestión en la capital, mientras que el resto del país carece de estos polos de desarrollo. “La estrategia debe orientarse a cubrir el territorio nacional de manera equilibrada, evitando la creación de más regímenes especiales con nombre y apellido que solo logran confundir el sistema y fragmentar el mercado”, indicó Ureña de Maduro.

Jaén enfatizó que “el éxito de una zona franca depende también de que el país garantice la confianza en los procesos de las instituciones y mantenga una infraestructura de servicios a la altura de las exigencias globales”.