Amenaza de nuevas riadas tras el alud que dejó más de 580 muertos entre Nepal y China

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indicó que el desastre fue causado por un colapso glaciar que desencadenó un enorme flujo de agua helada y sedimentos. AFP
  • 28/08/2026 11:11

Del lado chino, medios estatales informaron que el riesgo de inundaciones asociado a este lago está ‘disminuyendo gradualmente’.

La carrera contrarreloj de los equipos de rescate para hallar sobrevivientes continúa este viernes 28 de agosto, dos días después del devastador deslave que dejó más de 580 muertos en la frontera entre Nepal y China, mientras persiste la amenaza de nuevas riadas.

Los miles de rescatistas desplegados a ambos lados de la frontera recuperaron hasta ahora 584 cuerpos -579 en Nepal y cinco en China-de la inmensa masa de lodo que el miércoles sepultó viviendas, derribó puentes y arrastró vehículos tanto en Nepal como en la región autónoma china del Tíbet.

Además, más de 1.900 personas están desaparecidas, entre ellas cientos de excursionistas que visitaban el Himalaya y decenas de peregrinos hindúes que se dirigían al nevado sagrado tibetano de Kailash.

El Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS) indicó que el desastre fue causado por un colapso glaciar que desencadenó un enorme flujo de agua helada y sedimentos.

La torrencial masa de hielo y barro formó además enormes acumulaciones de agua. Una de estas cedió el viernes en el Tíbet, poniendo en riesgo a los equipos que rastrean la zona.

La policía nepalesa instó por ello a todos los rescatistas a ponerse “inmediatamente a salvo”, pero la alerta se levantó a inicios de la tarde sin que se reportaran nuevas inundaciones.

Ayuda china

Del lado chino, medios estatales informaron que el riesgo de inundaciones asociado a este lago está “disminuyendo gradualmente”. Según precisaron, las tareas de rescate “se desarrollan de forma ordenada”.

Un primer grupo de 21 rescatistas chinos logró finalmente llegar el viernes por la tarde a la zona del puesto fronterizo de Gyirong, en el corazón de la zona devastada, indicó la prensa estatal china.

El presidente chino, Xi Jinping, presidió el viernes una reunión sobre la situación y ofreció ayuda a su vecino nepalí.

Los servicios de emergencia trabajan sin descanso para localizar sobrevivientes en zonas devastadas, donde empiezan a escasear los alimentos y el agua potable.

El ejército nepalés localizó a un centenar de personas atrapadas en un túnel de un proyecto hidroeléctrico.

“No tengo noticias desde que hablé con él aquel día a las 7H00”, declaró a la prensa Sita Adhikari, cuyo marido se encuentra entre ellos. “Tampoco sabemos en qué punto se encuentran los esfuerzos para rescatarlos”.

El portavoz militar Raja Ram Basnet dijo a la AFP que se enviaron dos helicópteros y se puso a salvo a unos 350 trabajadores y residentes en el lugar de esa misma instalación.

Trabajadores rescatados en el valle del río Trishuli describieron una catástrofe que se desarrolló con una rapidez aterradora.

‘Todo había desaparecido’

“Estaba en la central hidroeléctrica el miércoles cuando escuché un ruido ensordecedor”, contó a la AFP Ananay Sharma, un ingeniero indio de 29 años que trabajaba allí.

“Cuando salí, todo había desaparecido salvo el río”, agregó.

Decenas de devotos hindúes de todo el mundo se encuentran entre los cientos de desaparecidos en la frontera, ya que muchos realizaban una peregrinación al monte Kailash, en el lado chino de la frontera.

Una mujer india que participaba en esta romería contó a la AFP que dos de los tres autobuses que transportaban a su grupo de 57 fieles fueron arrastrados el miércoles por el alud de lodo.

“De repente nos vimos envueltos en una especie de niebla, de humo, que lo cubrió todo”, relató Sivaranjani Muthunathan, de 46 años.

“Pudimos salir del autobús, uno tras otro, por la puerta del conductor”, explicó. Ella y los otros pasajeros de su vehículo lograron refugiarse en una zona elevada sobre la carretera, pero los ocupantes de los otros autobuses desaparecieron.

Esta tragedia es la más mortífera en Nepal desde el terremoto que dejó cerca de 9.000 muertos en 2015. En 1993, unas inundaciones históricas causaron la muerte de más de 1.300 personas.

“Las estimaciones actuales apuntan a que unas 93.000 personas podrían haberse visto afectadas”, señaló el responsable de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR) en Nepal, David Fisher. “El trauma será enorme”.

Varios países y organizaciones internacionales ofrecieron a ayuda financiera a Nepal, que por el momento ha rechazado la asistencia extranjera para las operaciones de rescate.

La Unión Europea anunció que concederá una ayuda de emergencia de dos millones de euros (2,3 millones de dólares) a Nepal.

Las inundaciones y los deslizamientos de tierra son fenómenos frecuentes durante el monzón de verano, entre junio y septiembre, en Nepal, el Tíbet y todo el sur de Asia.

Según los científicos, el cambio climático está aumentando la intensidad y la frecuencia de este tipo de eventos.