Donald Trump y Xi Jinping bajan la tensión y buscan un nuevo equilibrio entre Estados Unidos y China
- 24/09/2026 12:44
Taiwán, la inteligencia artificial y la guerra arancelaria estuvieron entre los principales temas sobre la mesa
Después de un recibimiento cargado de pompa y esplendor, el presidente estadounidense Donald Trump abordó este jueves 24 de septiembre en la Casa Blanca, junto a su homólogo chino Xi Jinping, varios de los temas más acuciantes que mantienen a Estados Unidos y China en una batalla por quién domina la influencia en diversos campos, como el comercio y la inteligencia artificial.
Esta es la primera visita oficial en once años de un mandatario chino a Washington, la cual inició con un Trump esperando la llegada de Xi en la pista de aterrizaje de la base aérea de Andrews. Es la primera vez desde 1962 en que un mandatario estadounidense recibe a un jefe de Estado a su llegada a Washington. El último antecedente se remonta a la visita del entonces primer ministro británico Harold Macmillan a la Casa Blanca, en ese momento ocupada por John F. Kennedy. La afectuosidad en el saludo entre Trump y Xi también se hizo notar entre las primeras damas, Melania Trump y Peng Liyuan.
Trump también rompió el protocolo al recibir personalmente el año pasado al presidente ruso Vladimir Putin cuando aterrizó en una base aérea de Alaska para dar comienzo a unos diálogos de los que se esperaba que dieran frutos en torno a la búsqueda de la paz en Ucrania.
Medios estadounidenses aseguraron días previos al encuentro que Trump buscará también la ayuda de Xi para que su país colabore con la resolución del conflicto de Irán, que, tras el bloqueo del país persa del estrecho de Ormuz, mantiene los precios de los carburantes en sus niveles más altos desde que estalló la guerra el pasado mes de febrero. Unos índices que preocupan a los republicanos de cara a las elecciones de medio término de noviembre.
Por su lado, el líder chino busca que Trump detenga las ventas de armamento a Taiwán, a la que considera una provincia rebelde. “Debe enfatizarse que la cuestión de Taiwán es el asunto más importante en las relaciones entre China y Estados Unidos, y que mantener la paz y la estabilidad en el estrecho de Taiwán constituye el principal interés común de ambos países”, dijo el portavoz de la Cancillería china, Jiang Bin, según recogió la agencia Reuters.
Por lo pronto, Xi abogó por la conveniencia de fomentar la ‘estabilidad estratégica’ entre Estados Unidos y China, aduciendo que los intereses de ambos países están “profundamente entrelazados”, por más encarnizada que parezca esa confrontación por quién lleva la delantera en la carrera por la influencia mundial. Por su lado, Trump quiso aludir a la ‘amistad verdaderamente grande’ que mantiene con el mandatario chino.
Si bien ambos tienen visiones contrapuestas sobre diversos tópicos, ambos presidentes coinciden en una sola idea sobre el tema del momento: que la inteligencia artificial (IA) debe desarrollarse sin cortapisas. De acuerdo con la agencia noticiosa AFP, el también líder del Partido Comunista chino propuso a su homólogo que la IA debe seguir siendo desarrollada bajo control humano, al tiempo que planteó un diálogo sobre este asunto en el que no primen el conflicto ni la confrontación.
Otro punto que mantiene enfrentados a China y Estados Unidos es la guerra arancelaria. Antes del encuentro oficial entre Trump y Xi, el secretario del Tesoro estadounidense, Scott Bessent, se reunió en dos ocasiones con el viceprimer ministro chino, He Lifeng, para distender las tensiones en este ámbito. La última tuvo lugar este miércoles, justo antes de la llegada de Xi a Washington, cuando acordaron poner en marcha un mecanismo mutuo para alertar al otro si hay una amenaza de seguridad inminente en caso de que algún programa de IA se saliera de control.
Atrás quedaron los tiempos en los que tanto Washington como Pekín libraban la guerra de los aranceles. Si Trump decidió el año pasado imponer a su rival un 145% de aranceles, Pekín contratacó con un 125%, causando un gran perjuicio a las economías de ambos países. En una entrevista con la cadena Fox News, Bessent afirmó que, tras los diálogos, se decidió extender la tregua arancelaria por dos meses más.
En otro gesto de distensión, Xi anunció en la Casa Blanca que dos nuevos osos panda gigantes procedentes de China llegarán en los próximos días al zoo de Atlanta (Georgia), en un nuevo ejemplo de la llamada ‘diplomacia del panda’ de Pekín. Esta consiste en el préstamo temporal de pandas gigantes como símbolo de amistad con otros países así como una herramienta de proyección cultural.