El Congreso de Perú elige nuevo presidente en medio de crisis política
- 19/02/2026 00:00
El Órgano Legislativo elige a un nuevo presidente en medio de protestas y creciente incertidumbre política, tras la destitución de José Jerí por escándalos que reavivan el debate sobre la “vacancia por incapacidad moral” y tensan el escenario electoral
Un grupo de 106 congresistas se dio cita ayer en el Congreso peruano para elegir al próximo presidente del país, en medio de un ambiente marcado por la solemnidad y el bullicio de los manifestantes que se encontraban a las afueras de la sede del órgano legislativo, pronunciándose en rechazo a la situación política actual.
Las quinielas sobre los presidenciables se centraron en cuatro candidatos: dos legisladores de izquierda y dos de derecha. Al cierre de esta edición, todavía no se sabía quién resultó electo para dirigir los destinos del Perú hasta la celebración de los comicios presidenciales del próximo 12 de abril.
Una de las congresistas que figuraba en las quinielas internas del Congreso peruano era María del Carmen Alva, abogada de 58 años y militante del partido Acción Popular, una formación que ha ocupado la Presidencia del Perú en varias ocasiones con los gobiernos de su fundador, Fernando Belaúnde (1963-1968 y 1980-1985). De esta agrupación también formó parte Valentín Paniagua, quien asumió la Presidencia de transición tras la caída del régimen de Alberto Fujimori (1990-2000).
El hermano del candidato presidencial César Acuña, Héctor Acuña, también fue postulado para optar a la Presidencia del Perú. Fue elegido por las listas del partido Alianza para el Progreso, aunque posteriormente se apartó de esa bancada y se integró a otras agrupaciones, hasta unirse a Honor y Democracia, conformada por altos militares en retiro.
En el ala izquierda del espectro figuraba Edgar Raymundo, sociólogo y dirigente vinculado a la izquierda política. Ha integrado coaliciones como Izquierda Unida y actualmente milita en Juntos por el Perú. Protagonizó recientemente una polémica al admitir —sin saber que tenía el micrófono encendido— que desconocía el tema que estaba votando durante una sesión de la Comisión Permanente del Congreso, en la que se discutía la autorización para investigar a la congresista Rosío Torres, de Alianza para el Progreso.
El exmagistrado y exmiembro de la Corte Suprema de Justicia del Perú, José Balcázar, también figuraba en la quiniela de presidenciables. Balcázar, de 83 años, llegó al Congreso por el partido Perú Libre, la agrupación con la que el expresidente Pedro Castillo ganó las elecciones en 2021.
Horas antes de la votación del nuevo presidente del Perú, Jerí manifestó que volverá a sus funciones como congresista y aseguró que deja el cargo “con el corazón lleno y en paz”, al tiempo que reanudará su labor en el Parlamento con el fin de seguir trabajando por un “Perú seguro y digno para todos”.
“Servir al Perú fue y seguirá siendo un honor (...) No es sencillo resolver en meses lo que lleva décadas pendiente, pero cada paso se dio con convicción, responsabilidad y entrega (...) Dejamos encaminado nuestro encargo más firme: garantizar elecciones limpias y transparentes y seguir fortaleciendo la seguridad como base de un país con orden y futuro”, señaló Jerí mediante un mensaje en la red social TikTok. En él, apuntó que se queda con “el cariño de la gente” y reconoció estar en deuda con las regiones que no logró visitar como mandatario en ejercicio.
Jerí no asistió a la votación para elegir a su sucesor.
El presidente José Jerí fue apartado de sus funciones en el Ejecutivo tras un escándalo relacionado con presuntas reuniones clandestinas con empresarios chinos, en el escándalo conocido como ‘Chifagate’. Otras de las razones por las que se justificó su destitución se fundamentó en las visitas clandestinas con mujeres, las cuales se dieron cita con Jerí en el Palacio de Gobierno.
Su salida evidencia el peso del Congreso peruano frente al Ejecutivo, especialmente evidenciada en la prerrogativa de la “vacancia por incapacidad moral”, fundamentada en el artículo 113, inciso 2 de la Constitución Política del Perú. Esta figura constitucional permite a los congresistas ejercer su poder para destituir al presidente en ejercicio ya sea por causas éticas o políticas, no necesariamente jurídicas. En otras palabras, esta disposición contemplada en el ordenamiento jurídico del país andino le da la facultad a los miembros del Legislativo a realizar un juicio político sui generis al que ocupe la silla presidencial.
La destitución de Jerí abre un nuevo capítulo en la inestabilidad política del Perú, a solo dos meses de las elecciones presidenciales 2026. El analista político César Campos, en declaraciones a Latina Televisión, señaló que la crisis afecta directamente el clima electoral.
“No es que afecte normativamente a los comicios, pero sí hay desazón e incertidumbre política. Esto puede debilitar el proceso electoral y las campañas. En estos días, lo único que han discutido los candidatos a la Presidencia es la situación del señor Jerí; no han expuesto sus programas de gobierno”, afirmó.
Campos no descartó un aumento de los votos nulos o en blanco en los próximos comicios, en medio del creciente distanciamiento ciudadano respecto a sus representantes.
Los peruanos deberán elegir entre 36 candidatos presidenciales el próximo 12 de abril, fecha prevista para la primera vuelta de las elecciones generales en Perú. Entre los aspirantes figuran el exalcalde de Lima Rafael López Aliaga, el líder de Perú Libre, Vladimir Cerrón, y ,Keiko Fujimori, la hija del expresidente Alberto Fujimori.
La inestabilidad política en el Perú empezó con la renuncia en 2018 del entonces presidente Pedro Pablo Kuzcynski, implicado en la rama peruana del caso Odebrecht. La destitución se dio por el poder que en ese momento tenía el partido de la primogénita de Fujimori, en vísperas de que el Congreso peruano lo destituyera bajo la figura de “vacancia por incapacidad moral”. La renuncia de Kuzcynski puso fin a su gobierno de 20 meses.
Por designio constitucional, el vicepresidente de Kuzcynski Martín Vizcarra asumió las riendas del Ejecutivo para completar el mandato previsto hasta julio de 2021. Sin embargo, la figura de la “vacancia por incapacidad moral” fue determinante para que cayera el 10 de noviembre de 2020. Seguidamente, el entonces presidente del Congreso Manuel Merino asume la presidencia pero renuncia cinco días después tras las dos muertes que se registraron en la represión de las manifestaciones en contra de su asunción.
Merino deja el cargo y el Parlamento escoge al excongresista y académico Francisco Sagasti, quien tenía como misión central pacificar el país andino ante la crisis política. De todos los presidentes interinos, es el único que logró completar su mandato hasta julio de 2021, cuando Pedro Castillo asume la presidencia tras ganar los comicios de este año.
El intento de autogolpe de Castillo en diciembre de 2022 le valió la destitución instantánea horas después de anunciar la disolución del Congreso y su intención de gobernar por decreto. Las tensiones generadas tras su destitución y posterior detención devinieron en varias manifestaciones en apoyo de Castillo que dejaron medio centenar de muertos tras la represión.
La vicepresidenta de Pedro Castillo, Dina Boluarte, reemplazó a Castillo convirtiéndose así en la única mujer presidenta del Perú. No obstante, su popularidad estaba bajo mínimos y finalmente fue removida de su cargo tras un juicio político realizado con la premisa que no estaba en capacidad de ejercer sus funciones. Todo ello, en medio de un contexto en el que el país se ve acechado por una gran crisis de inseguridad que preocupa a los ciudadanos.