Estados Unidos y Venezuela impulsan un acuerdo energético ‘histórico’ tras reunión entre Chris Wright y Delcy Rodríguez
- 12/02/2026 00:00
El secretario de Energía y la presidenta encargada de Venezuela exhibieron una buena sintonía tras sostener un encuentro en el Palacio de Miraflores. Wright aseguró que Washington controlará la venta del crudo del país por un tiempo ‘indefinido’
En una visita que simboliza la creciente apertura de las relaciones diplomáticas entre Caracas y Washington, el secretario de Energía de Estados Unidos, Chris Wright, sostuvo ayer un encuentro con la presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el Palacio de Miraflores. Durante la reunión, ambos impulsaron un acuerdo “histórico” de complementariedad entre Estados Unidos y Venezuela.
En el encuentro también estuvo presente la encargada de Negocios de Estados Unidos en Venezuela, Laura Dogu, quien en los últimos días ha reiterado su papel como emisaria diplomática para hacer cumplir el plan de la administración del presidente estadounidense Donald Trump, orientado a una estabilización general que conduzca a una transición democrática.
El resultado de la reunión se tradujo en un reconocimiento explícito de la voluntad de establecer una “asociación productiva a largo plazo en materia energética” con Estados Unidos por parte de la líder interina venezolana, quien asumió el cargo tras el arresto del líder depuesto Nicolás Maduro el pasado 3 de enero en Caracas, durante un operativo realizado de madrugada por autoridades estadounidenses.
Lejos de la retórica beligerante con la que el chavismo se refirió a Estados Unidos durante más de 25 años, Rodríguez manifestó tras su encuentro con Wright su deseo de que la agenda de cooperación con la administración Trump “pueda avanzar sin dificultades ni contratiempos”, en una relación que —según sus palabras— busca beneficiar tanto al pueblo venezolano como al estadounidense.
“Estados Unidos y Venezuela han mantenido relaciones energéticas durante siglo y medio, comenzando con la explotación del asfalto. Esa relación ha estado marcada por altibajos en el ámbito político y geopolítico (...) Estoy segura de que, a través de la diplomacia, podremos superar nuestras diferencias. Esperamos que se habiliten los canales diplomáticos pertinentes para que ambos países asuman con madurez su divergencia histórica y sigan avanzando”, expresó la presidenta encargada, aludiendo a los vínculos históricos entre ambas naciones, forjados en gran medida por la industria petrolera estadounidense, que Trump promueve como herramienta para rehabilitar y fortalecer el sector energético venezolano.
Rodríguez reveló que se abordó la posibilidad de desarrollar proyectos conjuntos en materia de petróleo, gas, minería y energía eléctrica, y adelantó que visitará Estados Unidos “en un futuro próximo”, a medida que avance el deshielo diplomático entre ambos países.
Por su parte, Wright transmitió un mensaje del presidente Trump y señaló ante los periodistas apostados a las afueras del Palacio de Miraflores que el mandatario estadounidense mantiene un “compromiso apasionado” por transformar la relación entre ambos países, como parte de una agenda más amplia destinada a “hacer que las Américas sean más grandes y a unir a nuestras naciones” mediante el comercio, la paz, la prosperidad y la generación de empleo en Venezuela.
“La agenda del presidente Trump está basada en la paz y el comercio, no en el conflicto ni en acciones militares que han dominado regiones como Medio Oriente y el sur de Asia. Queremos traer paz y prosperidad a las Américas”, afirmó ante la prensa internacional.
El secretario de Energía enfatizó además que las acciones de la administración Trump están orientadas a la “liberación” del pueblo venezolano y aseguró que trabajan “siete días a la semana” para emitir nuevas licencias que permitan a empresas ya presentes en Venezuela, así como a nuevos inversionistas, operar en el país, adquirir insumos y aumentar la producción petrolera y los ingresos por exportaciones.
“Pero lo más importante es incrementar las oportunidades de empleo, los salarios y la calidad de vida de todos los venezolanos. Al hacerlo, también se beneficiarán Estados Unidos, el hemisferio occidental y nuestra futura asociación”, concluyó Wright, cerrando su intervención con un “¡Viva Venezuela y vivan los Estados Unidos!”.