Fabio, el niño que mantiene viva la esperanza bajo los escombros en Venezuela

Voluntarios realizan labores de búsqueda y rescate de Fabio, un niño de 9 años atrapado bajo los escombros en Residencias Tahití, en Caraballeda (Venezuela). EFE
  • 11/07/2026 12:26

Rescatistas internacionales mantienen la búsqueda de Fabio, un niño de 9 años que podría seguir con vida bajo los escombros de un edificio en La Guaira, 16 días después de los terremotos que sacudieron Venezuela

A 16 días de los terremotos que asolaron Venezuela, todavía hay historias que invitan a mantener la esperanza de que pueda encontrarse vida bajo los escombros. Si bien los rescatistas creyeron, después de varias horas de sondear la zona, que Fabio, de 9 años, había sucumbido entre el amasijo de hierros en el que se convirtió el edificio de 13 pisos donde vivía en La Guaira, al undécimo día de las labores de búsqueda surgió la posibilidad de que el menor todavía se encontrara con vida.

Dentro de lo que quedaba del apartamento del sexto piso, ahora sepultado bajo los escombros, los rescatistas creyeron que alguien respondía a sus preguntas mediante golpes y rasguños. El resultado, respaldado por pruebas posteriores, ha dado a esta nación en duelo una esperanza casi absurda, según relató este sábado 11 de julio el diario estadounidense The Washington Post, que siguió de cerca las labores de rescate de Fabio.

“Hay señales que nos indican que el pequeño podría seguir con vida”, dijo el jueves al mencionado diario Miguel García, comandante del equipo mexicano de búsqueda y rescate urbano Topos Aztecas, quien se encuentra trabajando junto con rescatistas de países como Venezuela, España y Portugal. Por su parte, equipos brasileños incluso introdujeron una cámara entre las ruinas y afirmaron haber visto un rostro y unos ojos parpadeando en la oscuridad, aunque no pudieron confirmar que se tratara de Fabio.

Las labores de rescate de Fabio se han visto complicadas por la falta de maquinaria pesada, las diferencias entre los métodos de detección de los equipos internacionales y las fuertes lluvias, que provocaron el colapso de los túneles excavados por los rescatistas. Sin embargo, una prueba térmica realizada en el día 16 volvió a detectar señales de vida.

Su padre, Francisco Bastardo, todavía mantiene la esperanza de que su hijo salga con vida de este escenario de emergencia. Marino mercante de profesión, Bastardo se encontraba al otro lado del mundo, cerca del estrecho de Ormuz, que en estos días permanece en el centro de la atención internacional por la guerra de Irán. Tras enterarse de los terremotos, intentó regresar a su país con la mayor rapidez posible.

El 27 de junio logró llegar al edificio residencial Tahití, donde Fabio residía con su madre. En medio de la desesperada búsqueda y cuando las esperanzas parecían agotarse, un gemido entre las ruinas le devolvió la ilusión.

“Le dije: ‘¡Hijo, estamos aquí para rescatarte! ¡Mantén la calma!’”, relató Bastardo a The Washington Post.

Los rescatistas creen que Fabio podría estar con vida, ya que se encontraría atrapado dentro de una bolsa de aire, un pequeño espacio en el interior del edificio colapsado con suficiente oxígeno para mantenerlo con vida. Asimismo, creen que su madre, Kiriaki Navarro, murió.

Los rescatistas estimaron que se encontraban a no más de 20 pies —unos seis metros— de Fabio. Sin embargo, la falta de maquinaria pesada, como grúas o retroexcavadoras, obligó a realizar el rescate de forma manual, utilizando martillos, picos y palas. Con estas herramientas, rescatistas y voluntarios excavaron durante días y lograron alcanzar los escombros de lo que había sido el sexto piso, donde se encontraba el apartamento de Fabio.

No obstante, las condiciones del terreno y el clima local han complicado el rescate. El pasado jueves, las lluvias en La Guaira provocaron el colapso de los túneles que los rescatistas habían abierto para llegar hasta el apartamento de Fabio. Después de que los rescatistas mexicanos verificaran nuevamente la existencia de señales de vida bajo los escombros, comenzaron a excavar de nuevo desde el principio.

Mientras tanto, el padre de Fabio aguarda cualquier novedad y mantiene la esperanza de encontrar a su hijo con vida.