La caída de ‘Niño Guerrero’, el criminal que expandió el Tren de Aragua por América Latina
- 14/06/2026 00:00
Una operación coordinada entre Estados Unidos y el gobierno interino de Venezuela acabó con la vida de Héctor Rusthenford Guerrero Flores, alias ‘Niño Guerrero’, fundador y líder del Tren de Aragua. La acción representa uno de los mayores golpes contra la organización criminal transnacional y evidencia un inédito nivel de cooperación entre Washington y Caracas en materia de seguridad
Un nuevo capítulo de la colaboración entre la administración del presidente estadounidense Donald Trump y el liderazgo interino de Venezuela encabezado por Delcy Rodríguez se escribió en la noche del pasado viernes cuando ambos países anunciaron una operación conjunta en la operación que terminó con la vida del líder de la banda transnacional Tren de Aragua Héctor Rusthenford Guerrero Flores, mejor conocido por su alias ‘Niño Guerrero’.
Esta operación termina con las andanzas del líder que transformó una banda surgida dentro de una cárcel venezolana hasta convertirla en una de las organizaciones criminales más temidas del continente con una presencia que incluso se extiende a algunas ciudades de Estados Unidos como Miami y Nueva York.
Dicha operación - según algunas fuentes citadas por el diario El País de Madrid - no requirió la presencia de tropas estadounidenses sobre el terreno en un operativo que el Comando Sur del Ejército estadounidense denominó como un “ataque militar rápido y letal’. Si bien, el mismo inquilino de la Casa Blanca no desveló la ubicación de dicho operativo, el Ejecutivo interino de Rodríguez confirmó que Rusthenford Guerrero Flores fue abatido en el estado Bolívar, ubicado al sureste de Venezuela.
Con un mensaje publicado en su red social Truth, Trump adjuntó las imágenes en las que se podía observar como una humilde vivienda era alcanzada por un potente láser proveniente desde el aire. En su publicación, tampoco escatimó en elogios al gobierno de su homóloga del Palacio de Miraflores.
“Esta acción se coordinó estrechamente con nuestros amigos en Venezuela (...) Estamos colaborando muy bien [con el Gobierno de Delcy Rodríguez]. Como resultado, los terroristas del Tren de Aragua ya no tienen refugio seguro en Venezuela ni en ningún otro lugar y, bajo mi liderazgo, encontraremos a estos despiadados asesinos y capos de la droga dondequiera que estén, y los enviaremos a las profundidades del infierno, que es donde pertenecen”, continuó Trump quien señaló que el ataque en sí mismo era una ‘represalia’ para las familias de las víctimas de los delitos del Tren de Aragua en Estados Unidos.
El Ejecutivo de Rodríguez informó posteriormente que la operación fue posible gracias a los mecanismos de cooperación e intercambio de información de inteligencia entre las autoridades de ambos países. El general Francis L. Donovan, encargado de manejar las operaciones militares del Comando Sur, elogió por su parte a las fuerzas de seguridad venezolanas por el apoyo brindado.
El anuncio del viernes por la noche fue el culmen de una operación realizada por el Ejército venezolano en el que sus tropas se adentraron en el enclave minero de Las Claritas, en el Estado Bolívar, conocido por albergar las minas controladas por el Tren de Aragua. Según El País, las versiones del por qué las Fuerzas Armadas venezolanas decidieron intervenir en esta área cercana a la frontera entre Brasil y Guyana giraron en torno a un intento de toma por parte del Gobierno venezolano a fin de que las empresas extranjeras pudiesen explotar ese subsuelo minero que financia parte de las actividades criminales de la organización.
Nacido el 30 de mayo de 1983 en Maracay, en el estado Aragua, Guerrero Flores pasó de ser un delincuente común a convertirse en uno de los fugitivos más buscados de la región.
Las autoridades estadounidenses lo identificaban como el fundador y máximo jefe del Tren de Aragua, mientras que el Gobierno venezolano lo describía como el cabecilla de una organización criminal con un amplio historial delictivo.
Su nombre comenzó a aparecer en diversos expedientes judiciales a mediados de la década de 2000. En 2005, fue señalado por el homicidio de un funcionario policial y, años más tarde, ingresó a la cárcel de Tocorón por diversos delitos. Sin embargo, logró escapar en 2012. Fue recapturado en 2013 en Barquisimeto, en el estado Lara, y trasladado nuevamente al penal, donde terminaría consolidando su liderazgo dentro del mundo criminal.
Durante su segundo período de reclusión entre rejas, el ‘Niño Guerrero’ impulsó un crecimiento exponencial de la estructura del Tren de Aragua. Lo que inicialmente era una red criminal reducida y con influencia limitada dentro del penal de Tocorón evolucionó hasta convertirse en una red con operaciones fuera de la prisión y capacidad para establecer alianzas con otros grupos delictivos.
Bajo su liderazgo, el Tren de Aragua extendió su presencia hacia Colombia y posteriormente a otros países como Perú, Chile, Ecuador, Bolivia y Brasil, aprovechando en muchos casos las rutas migratorias venezolanas para afianzar sus operaciones criminales que también consisten en el narcotráfico, la extorsión y el tráfico sexual.
En 2023, cuando el Estado venezolano recuperó el control del centro penitenciario de Tocorón, Niño Guerrero no fue localizado y desde entonces permanecía prófugo. Mientras que en el 2024, la administración anterior de Joe Biden ofrecía una recompensa de hasta cinco millones de dólares por información que condujera a su arresto o condena. En diciembre de 2025, fiscales estadounidenses acusaron a Rusthenford Guerrero Flores de los delitos de conspiración, extorsión y apoyo a organizaciones terroristas.
Con esta operación militar, Trump se apunta otro tanto en el combate a una organización que designó como terrorista en los primeros instantes de su segundo mandato. En ese mismo contexto, utilizó la presencia de la banda en algunas ciudades estadounidenses para impulsar su política de deportaciones masivas y justificar sus ataques militares contra embarcaciones que supuestamente transportaban drogas ilegales de Venezuela a Estados Unidos, iniciados desde septiembre del 2025. De acuerdo al diario The New York Times, los críticos de su estrategia han cuestionado si el Tren de Aragua realmente ha desempeñado el peligroso papel que Trump le atribuye.
No obstante, la operación militar también evidencia la cooperación entre Caracas y Washington en una acción que hubiera sido impensable hace tan solo unos meses con Nicolás Maduro ostentando el poder en Miraflores.