La oposición de Nicaragua desafía a Daniel Ortega y agradece el respaldo de Panamá
- 23/07/2026 17:31
La oposición nicaragüense agradeció el respaldo de Panamá frente al anuncio de Daniel Ortega de eliminar las elecciones y pidió a la comunidad internacional aumentar la presión contra el régimen
La oposición nicaragüense aseguró este jueves 23 de julio que el reciente anuncio del presidente de Nicaragua, Daniel Ortega, de que no volverán a celebrarse elecciones en el país centroamericano refuerza su apuesta por la recuperación de la democracia e instó a la comunidad internacional a adoptar medidas y posiciones más contundentes contra el régimen que Ortega copreside junto a su esposa, Rosario Murillo.
Como respuesta, impulsará una batería de medidas que contempla una mayor coordinación entre los sectores de la oposición y el fortalecimiento de la presión internacional, mediante una agenda orientada a mantener la crisis de Nicaragua en el centro del debate internacional.
En una conferencia de prensa convocada por las organizaciones que integran la Alianza Nacional por la Democracia, los dirigentes opositores agradecieron además a Panamá por su postura activa de denuncia contra el régimen nicaragüense.
”Panamá ha mantenido una posición comprometida con la búsqueda de una solución para la crisis nicaragüense”, manifestó la líder opositora Rosario Miller, quien destacó el interés mostrado por la delegación panameña ante la Organización de los Estados Americanos (OEA), encabezada por la embajadora Ana Irene Delgado.
Si bien la sesión del Consejo Permanente de la OEA no abordó directamente la crisis de Nicaragua, Miller —quien asistió a la reunión celebrada en Washington (Estados Unidos)— aseguró que percibió un amplio interés por la situación de su país entre embajadores de Argentina, República Dominicana, Guatemala, El Salvador, Ecuador, Canadá y la Santa Sede, además del secretario general del organismo, Albert Ramdin, quien, junto con otras misiones diplomáticas, se comprometió a impulsar una sesión extraordinaria sobre la situación nicaragüense.
Desde que Daniel Ortega pronunció su discurso el pasado domingo, varios países centroamericanos, entre ellos Costa Rica, Panamá y Guatemala, han emitido comunicados de rechazo. Sin embargo, los gobiernos de Nayib Bukele, en El Salvador, y Nasry Asfura, en Honduras, aún no se han pronunciado sobre el tema.
En ese sentido, el dirigente opositor Enrique Martínez instó a ambos gobiernos a adoptar una posición pública frente a la situación de Nicaragua, destacando la importancia de la integración centroamericana.
Consultado por La Estrella de Panamá sobre si el anuncio de Ortega podría representar el inicio de un proceso para formalizar una sucesión dinástica en favor de uno de sus hijos, Laureano Ortega, el activista político Félix Maradiaga sostuvo que el mandatario ha intentado, sin éxito, consolidar ese escenario y afirmó que su hijo carece del respaldo suficiente entre los sectores vinculados al sandinismo para asumir un eventual liderazgo.
Respecto a las medidas que la región centroamericana podría adoptar para aislar al régimen Ortega-Murillo, Maradiaga planteó la posibilidad de restringir la participación de Nicaragua en organismos como el Sistema de la Integración Centroamericana (SICA), al recordar que sus Estados miembros están sujetos al Protocolo de Tegucigalpa y al Tratado Marco de la Seguridad Democrática, instrumentos que promueven el respeto a la democracia y los derechos humanos.
”La lucha contra el régimen de Ortega no debe interpretarse como un conflicto ideológico entre la izquierda y la derecha, sino como una respuesta frente a una dictadura que ha eliminado las garantías democráticas”, recalcó.
Por su parte, Luis Blandón, dirigente del movimiento sandinista disidente UNAMOS, exhortó a la comunidad internacional a actuar antes de que Nicaragua se convierta en “una Corea del Norte”.
”La falta de una respuesta firme durante los últimos ocho años ha permitido el avance de una dictadura sin límites. Si no se actúa, el régimen continuará profundizando la represión y restringiendo las libertades”, señaló Blandón, quien atribuyó la consolidación del sistema autoritario al respaldo de aliados internacionales como Rusia, China e Irán.
A su vez, el opositor Edgar Blanco rechazó la narrativa de los “buenos” y “malos” nicaragüenses, al considerar que busca profundizar la división y la polarización social en un momento crítico para la democracia del país.
El dirigente Juan Sebastián Chamorro afirmó que el presidente de Nicaragua “se quitó la careta” con las declaraciones pronunciadas el pasado domingo durante el acto conmemorativo de la Revolución Sandinista.
”Las declaraciones de Ortega son cínicas y reflejan el impacto de la estrategia que la oposición ha desarrollado en los distintos espacios internacionales para exigir elecciones libres y transparentes. El hecho de que el régimen se refiera a esta demanda demuestra que la estrategia está generando presión”, sostuvo.
Por otra parte, el pliego de demandas de la oposición nicaragüense se mantiene sin cambios desde el recrudecimiento de la represión en 2018. Entre sus principales exigencias figuran la liberación de todos los presos políticos, información sobre las personas desaparecidas o incomunicadas, el respeto de las libertades fundamentales de participación, asociación, reunión y expresión, el regreso seguro de los exiliados, el libre ejercicio de la libertad religiosa y el fin del Estado policial.
Estas condiciones, afirmó el dirigente opositor José Antonio Peraza, son indispensables para que Nicaragua pueda iniciar una transición hacia la democracia.