Quiebra de Ueno Bank desata una crisis financiera y política en Paraguay que pone presión sobre el gobierno de Santiago Peña
- 05/11/2026 09:36
Mientras las autoridades intentan acelerar la devolución de los depósitos y restaurar la estabilidad financiera, el caso Ueno Bank ya se perfila como una de las mayores crisis institucionales que ha enfrentado Paraguay en los últimos años
La crisis provocada por la intervención y el proceso de resolución de Ueno Bank ha escalado rápidamente de un problema financiero a una controversia política de alcance nacional en Paraguay.
La medida adoptada por el Banco Central del Paraguay (BCP), tras detectar graves problemas de solvencia en la entidad, ha dejado a millones de clientes sin acceso inmediato a sus depósitos y ha desencadenado protestas ciudadanas, cuestionamientos a las autoridades y un pedido de juicio político contra el presidente de la República, Santiago Peña.
Según informó la agencia EFE y diversos medios paraguayos, el Banco Central dispuso la resolución de Ueno Bank luego de determinar que su índice de solvencia cayó por debajo de la mitad del mínimo exigido por la regulación financiera.
La decisión implicó la suspensión de todas las operaciones de la entidad, afectando a cerca de 2,9 millones de clientes en un país con poco más de seis millones de habitantes.
La situación generó alarma entre los ahorristas, quienes acudieron a las sucursales y participaron en manifestaciones para exigir información sobre el futuro de sus fondos.
Las protestas se concentraron principalmente en Asunción y rápidamente adquirieron un componente político, con sectores opositores responsabilizando al Gobierno por la crisis y exigiendo sanciones para los responsables.
El caso también llegó al Congreso paraguayo. Diputados y dirigentes opositores comenzaron a impulsar la posibilidad de un juicio político contra Santiago Peña y el vicepresidente Pedro Alliana, argumentando un supuesto mal desempeño de funciones y cuestionando la supervisión ejercida sobre el sistema financiero.
De acuerdo con reportes de medios regionales, dirigentes opositores sostienen que la magnitud del colapso bancario justifica una investigación política de alto nivel.
Ante el creciente malestar ciudadano, el presidente Peña recurrió a sus redes sociales y a mensajes institucionales para intentar transmitir tranquilidad a la población.
En un video difundido por la Presidencia y citado por ABC Color, el mandatario afirmó que es consciente de la preocupación generada por la situación y aseguró que la prioridad del Gobierno será proteger a los trabajadores, usuarios y ahorristas afectados por el cierre de la entidad financiera.
“Estoy plenamente consciente de que miles de paraguayos están preocupados por los sucesos de ayer”, expresó el mandatario, quien prometió respuestas “rápidas y responsables” frente a la emergencia.
Como parte de las medidas anunciadas, Peña comunicó cambios en la conducción del Banco Central.
El mandatario informó el envío al Congreso del pedido de acuerdo constitucional para designar a Pedro De Jesús Acosta como miembro del Directorio del Banco Central del Paraguay, junto con otros nombramientos destinados a fortalecer la capacidad de respuesta de la institución ante la crisis.
Según el jefe de Estado, los nuevos integrantes cuentan con experiencia en el manejo de situaciones complejas dentro del sistema financiero.
Posteriormente, el presidente confirmó la firma del Decreto N.° 7196, mediante el cual oficializó la designación de Pedro De Jesús Acosta como integrante del Directorio del BCP, una medida que forma parte de la reorganización institucional impulsada tras la intervención de Ueno Bank.
Paralelamente, el Poder Ejecutivo promovió una solución legislativa para acelerar la devolución de recursos a los clientes afectados. Peña promulgó la Ley N.° 7745, aprobada en tiempo récord por el Congreso, que modifica el régimen del Fondo de Garantía de Depósitos y establece mecanismos extraordinarios para adelantar pagos a los depositantes.
A través de su cuenta en la red social X, el mandatario explicó que la normativa “permitirá a los ahorristas cobrar en el menor tiempo posible una parte de los fondos de garantía a fin de que los recursos vuelvan a las manos de quienes corresponde”.
Además, manifestó su confianza en que el Banco Central implementará de manera inmediata la ley y agradeció al Congreso por el tratamiento urgente de la iniciativa.
La nueva legislación contempla anticipos de hasta 40 salarios mínimos por depositante y busca acelerar la entrega de recursos retenidos tras la intervención del banco.
De acuerdo con información publicada por La Nación, Última Hora y EFE, los desembolsos deberán comenzar dentro de las 24 horas posteriores a la entrada en vigor de la norma y no podrán exceder cinco días hábiles.
Pese a estas medidas, la crisis continúa generando repercusiones políticas y económicas.
La pérdida de confianza de miles de clientes, las investigaciones sobre los directivos de la entidad y los llamados a un juicio político mantienen al Gobierno bajo una intensa presión.
Mientras las autoridades intentan acelerar la devolución de los depósitos y restaurar la estabilidad financiera, el caso Ueno Bank ya se perfila como una de las mayores crisis institucionales que ha enfrentado Paraguay en los últimos años.