Sánchez reúne a líderes progresistas en Barcelona y Machado convoca en Madrid
- 19/04/2026 00:00
Mientras en Barcelona, el presidente del Gobierno español presidió una cumbre progresista, María Corina Machado recibía la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid. La dirigente opositora venezolana certificó su distanciamiento con el Gobierno de Pedro Sánchez, al creer ‘no conveniente’ reunirse con él durante su visita a España
España se convirtió en el escenario donde se evidenciaron dos formas distintas de entender la política.
Por un lado, el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, reunió en Barcelona a mandatarios y líderes progresistas en la cuarta cumbre ‘En Defensa de la Democracia’, un foro con el que la izquierda busca articular una respuesta al avance de la derecha y la extrema derecha a nivel global, especialmente en América Latina.
En paralelo, Madrid acogió un acto multitudinario en la Puerta del Sol, donde la diáspora venezolana recibió a la líder opositora María Corina Machado. Durante el evento, la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, opositora al Ejecutivo de Sánchez, le otorgó la Medalla de Oro regional, una distinción reservada a visitantes ilustres.
Un día antes, Machado sostuvo encuentros con el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo, y con el líder de Vox, Santiago Abascal, a quienes calificó como “grandes amigos”. También anunció reuniones con los expresidentes José María Aznar y Felipe González, en el marco de su gira europea. Según afirmó, la lucha por la libertad de Venezuela trasciende las diferencias ideológicas.
“En todas las organizaciones políticas de España hay conciencia de que la lucha que estamos librando está por encima de las diferencias doctrinarias. Tiene que ver con la justicia y la soberanía. Siento que el futuro de la democracia en Occidente se está jugando en Venezuela”, expresó la dirigente venezolana.
Machado descartó reunirse con Sánchez durante su visita, al considerar que no era “conveniente” hacerlo en el mismo fin de semana en el que se celebraba la cumbre progresista en Barcelona. “Los hechos han evidenciado por qué la reunión no era conveniente. Mi presencia en España coincidiendo con el Foro Progresista no fue intencionada, pero sí providencial”, sostuvo.
Asimismo, criticó la postura del Gobierno español favorable al levantamiento de sanciones a Venezuela y defendió mantener la presión internacional sobre el Ejecutivo interino encabezado por Delcy Rodríguez hasta lograr un retorno democrático.
Machado reivindicó el papel del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, a quien calificó como un líder que ha asumido riesgos por la libertad de Venezuela, en referencia a la operación que resultó en la captura de Nicolás Maduro el pasado 3 de enero.
La cumbre celebrada en Barcelona reunió a figuras clave de la izquierda latinoamericana, entre ellas la presidenta de México, Claudia Sheinbaum; el mandatario de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, y el colombiano Gustavo Petro.
El foro sirvió como espacio de crítica a la política internacional liderada por la administración Trump. En ese sentido, Lula instó a los asistentes a oponerse a lo que consideró una deriva belicista. “Me molesta el regreso de los emperadores que se creen los dueños del mundo”, afirmó durante la clausura, al tiempo que advirtió sobre el impacto de los conflictos internacionales en las poblaciones más vulnerables.
Entre los temas abordados figuraron las sanciones a Cuba y los riesgos de una eventual intervención militar en la isla. Mientras Lula abogó por el levantamiento de las sanciones económicas, Sheinbaum impulsó una declaración conjunta en favor del diálogo y la paz.
La participación de la presidenta mexicana también fue interpretada como un paso en la mejora de las relaciones entre México y España, tras varios años de tensiones diplomáticas.
Sánchez, en tanto, reafirmó su postura contraria a la guerra en Irán, lo que le ha generado tensiones con Trump, y alertó sobre una “peligrosa normalización del uso de la fuerza”.
Los líderes, como Petro, coincidieron en la necesidad de responder al descontento ciudadano, que, según advirtieron, está erosionando la confianza en las instituciones y favoreciendo el avance de corrientes políticas reaccionarias. “La democracia está perdiendo credibilidad por no dar respuesta a los anhelos de la sociedad”, resumió por su lado Lula.
En Madrid, la Puerta del Sol se convirtió en punto de encuentro de miles de venezolanos que acudieron a respaldar a Machado. El diario ABC llegó a denominar el lugar como el ‘Kilómetro Cero de Venezuela’ por la magnitud de la convocatoria.
Machado y Díaz Ayuso protagonizaron una imagen simbólica al salir juntas al balcón de la Real Casa de Correos, sede del gobierno regional, donde fueron vitoreadas por la multitud con consignas de “libertad”. Machado llamó a los venezolanos en el exterior a prepararse para el “regreso a casa”. “Que se preparen, porque para allá vamos”, afirmó.
La dirigente opositora sostuvo que la jornada representó un punto de inflexión para la diáspora venezolana, marcada por años de separación y migración forzada. “No hay otra generación que valore como nosotros lo que es estar cerca de su tierra”, señaló, al tiempo que expresó su expectativa de un futuro en el que Venezuela retome la senda democrática.
Machado recibió la Medalla de Oro de la Comunidad de Madrid junto con el presidente electo de Venezuela en 2024, Edmundo González Urrutia, quien no pudo asistir por motivos de salud. En su lugar, su hija Carolina leyó un mensaje en el que reafirmó su respaldo a la líder opositora.
Durante el acto, Díaz Ayuso también aprovechó para cuestionar la cumbre progresista celebrada en Barcelona, al señalar que el modelo político allí representado ha tenido consecuencias negativas en Venezuela.