Terremotos de Venezuela alteran geología y elevan costas de Trinidad

Personas caminando en un terreno transformado por los terremotos de Venezuela en la nueva línea costera de Galfa en Cedros (Trinidad y Tobago). Andrea De Silva | EFE
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  • 09/07/2026 13:18

Los doble sismos de magnitud 7.2 y 7.5, el 24 de junio en Venezuela provocaron elevación de 6 metros en las costas de Trinidad, activando alertas por volcanes de lodo y fallas

Los destructivos terremotos de magnitud 7.2 y 7.5 que azotaron Venezuela provocaron severas alteraciones geológicas estructurales en la costa suroeste de la vecina isla de Trinidad. Los movimientos telúricos generaron una elevación vertical del terreno de hasta seis metros, agrietaron infraestructuras clave y activaron la totalidad de la red de volcanes de lodo en la península trinitense, lo que expone la alta vulnerabilidad del país frente a seísmos de gran escala.

El geocientífico Xavier Moonan confirmó a la agencia de noticias EFE, tras investigaciones de campo en las zonas afectadas, que secciones específicas de la costa de Galfa, en la localidad de Cedros —ubicada a solo 11 kilómetros de Venezuela—, se elevaron aproximadamente seis metros (20 pies) durante los potentes terremotos registrados el pasado 24 de junio. Este violento desplazamiento de fallas tectónicas destruyó la estabilidad del entorno, causó grietas en carreteras y provocó daños estructurales en propiedades de la zona costera.

Desastre ecológico e inestabilidad del suelo

El levantamiento geológico transformó el lecho marino de forma repentina en un cementerio de especies biológicas. Cientos de animales marinos, incluyendo rayas, peces y cangrejos, quedaron varados de forma definitiva muy por encima de la nueva línea de la costa, reducidos a restos óseos expuestos en la superficie playa arriba. A pesar del peligro de la inestabilidad del terreno, el evento atrajo a cientos de personas en busca de libre acceso a yacimientos de pirita, mineral conocido popularmente como el “oro de los tontos”.

Los análisis técnicos liderados por Moonan y la profesora Alexandra Gray, especialista en Geociencias de la Universidad de Trinidad y Tobago, descartan categóricamente el origen volcánico de esta transformación. Los expertos explicaron que las prolongadas vibraciones desestabilizaron por completo las laderas adyacentes, lo que desencadenó un deslizamiento masivo que empujó hacia arriba la costa y el lecho marino circundante. Asimismo, se documentó un desplazamiento horizontal de tierra de dos metros en la comunidad costera de L’Envieuse.

“Es solo cuestión de tiempo antes de que el agua penetre lo suficiente en el suelo y la zona continuará deslizándose”, advirtió el geocientífico Xavier Moonan.

Volcanes de lodo activos y peligro de colapso

La inestabilidad actual representa una amenaza latente para el suroeste de Trinidad. Científicos advierten que las lluvias continuas acelerarán el movimiento de los suelos y provocarán colapsos mayores en las laderas debilitadas. De forma simultánea, la presión tectónica activó todos los volcanes de lodo de la península: Los Iros, L’Envieuse, Balka Devi, Columbia Estate, Fullarton, San Quintin y el sistema de Galfa/Cedros operan bajo una intensa actividad geológica.

El Centro de Investigación Sísmica reiteró sus advertencias históricas sobre la alta probabilidad de que Trinidad y Tobago enfrente terremotos de gran magnitud a corto plazo. Ante este escenario, la comunidad científica exigió formalmente al gobierno central una revisión urgente de las políticas de uso de suelo, así como una fiscalización estricta de las normas de construcción civil en zonas de alta sensibilidad sísmica antes de autorizar nuevos desarrollos viales o residenciales.

Mientras se evalúan los daños internos, Trinidad y Tobago mantiene activos sus mecanismos de respuesta internacional. La ministra de Gobierno Local, Khadijah Ameen, reportó la preparación de más de mil paquetes de ayuda humanitaria y médica, financiados mediante canales institucionales del First Citizens Bank, destinados a la población de Venezuela a causa del siniestro del 24 de junio.

*Con información de la agencia de noticias EFE