Venezuela restringe acceso a La Guaira y militariza ayuda militar

Diosdado Cabello Rondón, titular del Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz (c). Cedida | MPPRIJP
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  • 26/06/2026 19:20

El ministro Diosdado Cabello ordenó el cierre de accesos a La Guaira desde las 8:00 P.M. por escombros y emergencias operadas desde la ZODI

En un movimiento que confirma la gravedad de una emergencia interna mantenida bajo estricta reserva informativa, el Ministerio del Poder Popular para Relaciones Interiores, Justicia y Paz de Venezuela ordenó una restricción total al acceso vehicular y peatonal hacia el estado costero de La Guaira a partir de las 8:00 p.m. de este viernes 26 de junio. La medida, anunciada por el titular de esa cartera, el capitán Diosdado Cabello Rondón, somete el libre tránsito ciudadano a la fiscalización de las fuerzas armadas y a los protocolos dictados por la presidenta encargada Delcy Rodríguez.

El anuncio se realizó de forma directa desde la sede de la Zona Operativa de Defensa Integral (ZODI) del estado La Guaira, una plataforma de comando militar desde la cual se coordinarán las operaciones de restricción y seguridad vial. Aunque las autoridades evitaron detallar el origen, la naturaleza o el balance de daños de la contingencia que golpea a la región costera, los términos utilizados por el propio ministro revelaron un escenario crítico de desastre. Cabello Rondón mencionó la necesidad apremiante de ejecutar labores de “remoción de escombros”, el despliegue de “asistencia médica” de urgencia y la distribución de “ayuda humanitaria”, factores que confirman un impacto severo sobre las comunidades y la infraestructura local.

Para centralizar el flujo de asistencia y el movimiento de personas, el Ejecutivo venezolano determinó que todo el voluntariado civil que pretenda colaborar en las tareas de rescate y mitigación deberá registrarse de manera obligatoria en el Poliedro de Caracas, un recinto de espectáculos techado situado en la capital del país, a varios kilómetros de la zona de desastre. Con esta disposición, el gobierno centraliza y condiciona la movilización social voluntaria, impidiendo el ingreso directo y autónomo de ciudadanos, organizaciones no gubernamentales o agrupaciones de rescate independiente a los puntos más afectados de La Guaira.

La restricción vial, ejecutada de forma conjunta por los cuerpos de seguridad del Estado y efectivos militares, busca evitar lo que el ministro calificó comodificultades en las vías”, argumentando que la afluencia sin control entorpece las labores operativas de los uniformados.

La alocución del capitán Cabello Rondón combinó la imposición de las medidas restrictivas con palabras de agradecimiento dirigidas a la población civil que ya se movilizó para la donación de insumos médicos, alimentos y materiales de apoyo, además de hacer referencia a una compleja “tarea de reunificación familiar”. Este último concepto, el de reunificación familiar, encendió las alertas entre defensores de derechos humanos y observadores internacionales, ya que sugiere de forma implícita la desaparición de personas, el desplazamiento forzoso de comunidades enteras o el aislamiento de núcleos familiares debido al colapso de las vías de comunicación terrestre o la destrucción de viviendas en las localidades afectadas tras los terremotos de 7.2 y 7.5 en Venezuela el pasado el miércoles 24 de junio.

El impedimiento de circulación coincidió con el colapso parcial de uno de los puentes de acceso que une a La Guaira con Caraballeda, lo que complica la llegada de los equipos de rescate a la zona.

La justificación oficial para esta severa intervención se ampara en la búsqueda de un control institucional riguroso. “Es necesario que todo tenga un orden de acuerdo al momento que estamos viviendo”, sentenció el ministro de Relaciones Interiores, reconociendo indirectamente la magnitud de la crisis. No obstante, la omisión deliberada de datos específicos —como el balance de víctimas, heridos, damnificados o las causas científicas y meteorológicas del suceso— mantiene a la población en una situación de incertidumbre generalizada, rompiendo con los principios internacionales de manejo transparente de crisis y protección civil.

El despliegue militar en los puntos de acceso a La Guaira se mantendrá por tiempo indefinido, según se extrae de la naturaleza de los protocolos activados desde la ZODI.